Mujer en la consulta del ginecólogo. iStock
¿Se puede ir al ginecólogo con la regla? Una experta indica que sólo debe retrasarse la consulta en un caso
La doctora Alejandra Ramírez del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla explica en qué situaciones influye y en cuáles no.
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Todavía hoy, en pleno siglo XXI, muchas mujeres se hacen la misma pregunta: "¿Se puede acudir al ginecólogo cuando estás con la regla?". Y una gran mayoría responderá que no con seguridad, aunque quizá no tengan la razón médica para ello. Es una afirmación categórica que requiere de matices.
A menudo, la menstruación se percibe como un obstáculo para las exploraciones o pruebas ginecológicas, cuando en realidad el ciclo menstrual forma parte natural de la salud femenina y, salvo en casos muy concretos, no supone ningún impedimento real para ir a la consulta del especialista.
La doctora AlejandraRamírez, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, lo explica para acabar con mitos y creencias erróneas: “No es un problema, únicamente no se puede hacer la citología, ya que el exceso de glóbulos rojos impide la correcta valoración de la muestra”.
Por eso, en caso de tener pautada una revisión rutinaria en la que se incluya esta prueba —fundamental para la detección precoz del cáncer de cuello de útero y para identificar infecciones o alteraciones en la flora vaginal, entre otras cosas—, lo recomendable es aplazarla unos días.
Fuera de ese contexto, la menstruación no supone una barrera para la mayoría de exploraciones ginecológicas. El aparato reproductor femenino no se altera por el sangrado: el útero está simplemente eliminando el endometrio descamado, y la exploración o la ecografía no suponen ningún riesgo adicional.
Una mujer mirando el calendario menstrual. iStock
Incluso se dan momentos en los que acudir con la regla puede resultar ventajoso. Según explica la doctora Ramírez, “muchas veces se puede valorar, por ejemplo, la presencia de pólipos o el recuento folicular si estamos acabando la menstruación. Por otra parte, el DIU es menos doloroso si se inserta en fase menstrual”.
Esto ocurre porque el cuello del útero está más abierto y el dispositivo se coloca con mayor facilidad y provocando menos molestias.
Hay que destacar también que ciertas pruebas dependen directamente del ciclo: “La analítica en relación al estudio de fertilidad y la ecografía para descartar pólipos endometriales se realizan idealmente entre los días 5 y 8 del mismo”. En ese intervalo, las hormonas sexuales alcanzan valores de mayor estabilidad y la visualización del endometrio es más precisa.
En cambio, otros exámenes ginecológicos sí deben evitarse por completo durante la regla.“La citología, los cultivos vaginales y endocervicales o la biopsia endometrial no deben realizarse con ella, ya que necesitan que la muestra esté libre de sangre para su correcto análisis”, precisa la experta del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla.
¿Qué sucede cuando el motivo de la consulta son menstruaciones muy abundantes o irregulares? “No es imprescindible acudir mientras se está sangrando, pero tampoco se tiene que cancelar la cita. Puede valorarse a nivel ecográfico y solicitar pruebas complementarias independientemente de las circunstancias en las que acuda”, explica.
Al margen de estas cuestiones, es evidente que el confort de la paciente tiene peso en esta cuestión. Durante la regla, el cuerpo está más sensible al dolor y la zona pélvica puede estar inflamada por la acción de las prostaglandinas —unas sustancias naturales que provocan las contracciones uterinas—. "Si tiene dolor, la exploración es más molesta, y aunque no lo tenga, la sensibilidad aumenta en esos días”, asegura.
Aun así, hay situaciones en las que no se debe posponer la visita al ginecólogo. “Si consultamos por algo relacionado con las mamas, dolor intenso o menstruaciones muy abundantes, no hay que retrasarlo”, incide.
Finalmente, la doctora Alejandra Ramírez lanza un mensaje que va más allá de lo clínico: se trata también de superar la vergüenza cultural que todavía rodea a la regla.
“Estamos más que acostumbrados a ver pacientes con distintos procesos en los que sangran, más o menos abundante. No nos alarma ni nos molesta lo más mínimo. Si su consulta es urgente y no requiere citología, pueden acudir sin ningún problema y, por supuesto, ¡olvidar la vergüenza!”, concluye.
Así pues, el mensaje que debemos interiorizar es que la regla no tiene por qué ser un freno para cuidar la salud. El cuerpo femenino no necesita esconderse ni esperar a “otro momento mejor” para recibir atención médica.
Conocer las particularidades de cada fase del ciclo permite aprovecharlas a favor de un diagnóstico más preciso, pero nunca debe ser motivo para evitar la consulta o aplazar un cuidado necesario.