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Los I Premios Castizos celebran el chulapismo y a siete figuras clave de la vida madrileña en la antesala de San Isidro

José Luis Martínez-Almeida, María G. de Jaime, Tomás Páramo, Johanna von Müller-Klingspor, Paz Padilla, DJ Nano y Pedro Trapote fueron reconocidos.

Más información: José Luis Martínez-Almeida, Tomás Páramo, María G. de Jaime, Dj Nano y Paz Padilla celebran los I Premios Castizos: la gran noche del neochulapismo

Elena Pérez
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Manda la tradición que cada 15 de mayo, la capital se desborde hacia la Pradera. Es la peregrinación a la ermita de un labrador del siglo XI que multiplicaba la comida y hacía brotar el agua. San Isidro, al que los textos antiguos atribuyen cinco milagros, convirtió el acto de caminar hacia el Manantial en el rito fundacional de lo que hoy entendemos por ser gato.

Sin embargo, este lunes 11, en vez de poner rumbo al Manzanares, cientos de lugareños se han encontrado en el Teatro Circo Price, convertido por un día en el epicentro de un casticismo auténtico y renovado. Los I Primeros Castizos han oficiado una liturgia de amor a Madrid que, desde este año, muchos identificarán como el trampolín emocional a las fiestas patronales.

La tarde empezó con la postal que cabe esperarse de una cita que se celebra el primer día de la semana en plena Ronda de Atocha. Fuera del edificio, la capital se movía a su ritmo habitual: tráfico, multitudes con bolsas en las manos, algún que otro tropiezo despistado y desconocidos compartiendo las típicas sonrisas cómplices de quienes saben que están justo donde deben.

Vídeo | Los I Premios Castizos homenajean el chulapismo antes de San Isidro

Dentro del teatro, alrededor de las 19.30 horas, el photocall se convertía en un desfile de neochulapismo donde los claveles y las parpusas, las mangas abullonadas y los mantoncillos, los cuadros vichy y los lunares dictaban el código de vestimenta. Con la creación de los primeros corrillos, la gala adoptaba la forma de una auténtica verbena. Y eso era sólo el inicio.

Media hora después, los asistentes fueron cruzando el telón de entrada y Charo Izquierdo, directora de Magas y maestra de ceremonias, les dio la bienvenida con una declaración de principios: "Dicen que en Madrid nunca se pide la partida de nacimiento y es verdad; lo digo yo que soy gata de más de tres generaciones y lo podrán decir los hoy galardonados".

La ceremonia, al detalle

La periodista subrayó que los I Premios Castizos nacen para celebrar a quienes, siendo o no de la capital, han hecho de Madrid su hogar y su bandera. E invitó a subir al escenario a Pedro J. Ramírez, el presidente del diario del que nace este vertical, para dar paso a la entrega del primero de los siete reconocimientos que marcan esta edición inaugural.

Vista general del Teatro Circo Price durante la gala.

Vista general del Teatro Circo Price durante la gala. David Morales

En su intervención, el veterano periodista trazó un puente histórico entre el presente y el 260º aniversario del Motín de Esquilache, aquel episodio en el que los madrileños se rebelaron por su derecho a vestir según su tradición. Ramírez explicó que la ciudad actual es una "síntesis fantástica" entre el casticismo y el modernismo.

Una urbe donde conviven manifestaciones como la Movida —definida por él como el encuentro entre el "espíritu del Rastro y la estética punk"— con hitos urbanísticos como el proyecto de Nuevo Norte o el soterramiento de la A-5. "Para un periódico como EL ESPAÑOL era una asignatura pendiente esta cita con la esencia de lo español que siempre está en Madrid", concluyó.

El primer galardón de la noche recayó en el alcalde José Luis Martínez-Almeida, quien comenzó destacando la sensibilidad del diario hacia la ciudad: "Me hace ilusión estar aquí porque este acto demuestra la sensibilidad del periódico hacia Madrid. Si queremos tener identidad propia, debemos preservar nuestras tradiciones e identidad".

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, junto a Pedro J. Ramírez, presidente de EL ESPAÑOL.

José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, junto a Pedro J. Ramírez, presidente de EL ESPAÑOL. David Morales

El regidor reflexionó sobre la naturaleza abierta de la capital, señalando que "la razón de ser de Madrid, para quienes dicen que no tenemos identidad, es que la misma reside en todos". Para él, estos premios funcionan como el "pórtico de entrada" a la celebración de San Isidro, reivindicando que Madrid no es una franquicia, sino "la mejor ciudad para vivir hoy".

El siguiente reconocimiento, entregado por Susana del Castillo, Senior Asset Manager en Unibail-Rodamco-Westfield, recayó en la pareja de creadores de contenido María G. de Jaime y Tomás Páramo. Su entregadora los presentó como el reflejo de una nueva generación que apuesta por una urbe "más moderna, más cercana y con estilo propio".

Tomás Páramo tomó la palabra para redefinir el concepto del premio: "Ser castizo no es llevar mantón ni bailar chotis... es ayudar a crecer a Madrid y estar en cualquier parte, decir a alguien que eres de aquí y estremecerte". La dupla agradeció la visibilidad de unos valores que, según explicaron, intentan transmitir en sus canales digitales.

Tomás Páramo y María G. de Jaime recogiendo el galardón junto a Susana del Castillo, Senior Asset Manager en Unibail-Rodamco-Westfield.

Tomás Páramo y María G. de Jaime recogiendo el galardón junto a Susana del Castillo, Senior Asset Manager en Unibail-Rodamco-Westfield. David Morales

Se referían a las ganas de avanzar sin perder las tradiciones. Y esas ganas las comparten con la cuarta premiada, Johanna von Müller-Klingspor, invitada a subir al escenario por Marta Rivera de la Cruz. La delegada de Cultura la describió como una "madrileña de Caracas" y una de esas personas que llegan para enriquecer la ciudad sin despedirse de sus raíces.

La empresaria austríaca-venezolana eligió la capital por un máster y supo que echaría raíces en ella. "24 años después, aún camino por la calle pensando en la suerte que tengo de vivir aquí", afirmó la cofundadora de Murillo Café, al frente de La Terraza del Campo del Moro y del catering Coolinaria, y hoy una de las latinas más influyentes de la hostelería local.

Johanna von Müller-Klingspor, empresaria, sobre el escenario con Marta Rivera de la Cruz, delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid y tercera teniente de alcalde.

Johanna von Müller-Klingspor, empresaria, sobre el escenario con Marta Rivera de la Cruz, delegada del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid y tercera teniente de alcalde. David Morales

Otro de los momentos más aplaudidos llegó con el reconocimiento a Paz Padilla, presentado por Samary Fernández Feito, directora general de Negocio de EL ESPAÑOL. Muchos sabrán que es de Cádiz, pero quizá no tantos que su progenitor era gato, nacido en La Latina en 1924, y que fue él quien le enseñó el arte de bailar el chotis cuando ella apenas era una niña.

Tras dedicar el galardón a su padre, expresó su agradecimiento a la ciudad que décadas atrás la acogió: "Aquí he sido feliz, parí a mi hija, encontré trabajo... Esta es la ciudad de los alquileres caros y el tráfico, que todo hay que decirlo porque eso nos une, pero hay que amar Madrid y estoy orgullosa de ser una adoptada que siempre lo llevará en su corazón".

La presentadora Paz Padilla recoge su premio de la mano de Samary Fernández Feito, directora general de Negocio de EL ESPAÑOL.

La presentadora Paz Padilla recoge su premio de la mano de Samary Fernández Feito, directora general de Negocio de EL ESPAÑOL. David Morales

El sexto premio fue para DJ Nano, presentado por Silvia Delgado, directora de Marketing de Mahou, como el artista que hace vibrar la noche. Orgulloso de sus orígenes en el distrito de Moncloa, éste celebró 30 años de carrera asegurando que Madrid vive su mejor momento: "Siempre encuentras a alguien que tiene ganas de venir. Si no, nos tiene envidia".

DJ Nano, con su Premio Castizo entregado por Silvia Delgado, directora de Marketing de Mahou.

DJ Nano, con su Premio Castizo entregado por Silvia Delgado, directora de Marketing de Mahou. David Morales

El último galardón lo entregó Cruz Sánchez de Lara a Pedro Trapote. Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, editora de Magas y Lifestyle y encargada de entregarle su premio, destacó su capacidad para reinventarse, pasando de las noches de desvelo en discotecas míticas como Gabanna o Joy Eslava a la expansión de la Chocolatería San Ginés.

El empresario, cuyo apellido ya está inscrito en el imaginario de varias generaciones, recordó la evolución de la ciudad desde la Transición y explicó cómo ha internacionalizado una marca tan castiza como la que da nombre a los churros más emblemáticos de la capital: "Estamos en EEUU, Portugal, México, Colombia... y la semana pasada inauguramos en Manila".

Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, con el empresario Pedro Trapote.

Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, con el empresario Pedro Trapote. David Morales

Galardones con identidad propia

Los ganadores recibieron una obra creada ad hoc por Gonhdo, de la galería María Porto & David Bardía. Titulada Almudena, es una pieza colorista y dinámica que reinterpreta lo castizo desde una mirada creativa, muy en línea con el espíritu de los I Premios Castizo. Un obsequio pensado para perdurar y alimentar su recuerdo de esta cita en la que fueron pioneros.

El diseño adopta la forma de un sello postal, como guiño a la identidad y a la memoria colectiva, y en el centro aparece una figura femenina que sirve de símbolo de ese Madrid abierto, popular y emocional. En el grabado es posible ver elementos muy característicos de la cultura española, como abanicos y faroles pintados con una estética inspirada en el doodle art.

No fue el único regalo con el que volvieron a casa estos siete referentes de lo que hoy representa la vida en la capital. También se les hizo entrega de un reloj de edición limitada de la firma Swatch creado junto a Gonhdo. Es el objeto perfecto para una ciudad que mide sus siglos en verbenas y sus segundos en oportunidades.

Detalle del reloj creado para los I Premios Castizos.

Detalle del reloj creado para los I Premios Castizos. Ángela Pulido Díaz

Al fin y al cabo, ser castizo hoy consiste en eso: en sincronizar las agujas de la modernidad con el latido de la tradición, demostrando que hay formas de vivir que, por mucho que corran las manecillas, nunca pasan de moda.

Cruz Sánchez de Lara cerró el acto instando a seguir celebrando la Pradera: "San Isidro está de moda, lo dicen los abuelos, los niños y los jóvenes". La velada concluyó con una foto de familia que quedará para la historia y, tras ello, la actuación de un grupo de chulapos sirvió como señal de que la verdadera fiesta sólo acababa de empezar.

Un vestido doblemente especial

Para una velada tan especial, Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y editora de Magas y Lifestyle, no sólo ha querido sumarse a la tradición castiza a través de su estilismo; también ha plasmado en él un mensaje importante.

Ha vestido un original traje de chulapa confeccionado por las mujeres de APRAMP, a través del cual se visibiliza la lucha contra la lacra de la trata de personas y un nuevo futuro para las víctimas a través de la moda… Rocío Mora, directora de la asociación, pone en valor la relevancia de esta colaboración.

“Es una idea compartida con Cruz, porque llevamos muchos años trabajando juntas, dando valor a estas 12 mujeres que están haciendo posible que la moda transforme las vidas de las mujeres de APRAMP. Todos los procesos son bonitos, pero este muchísimo más”, añadió en una entrevista realizada instantes antes de la cita.

Rocío Mora, de APRAMP, ultimando los preparativos del traje regional diseñado para Cruz Sánchez de Lara semanas antes de la gala.

Rocío Mora, de APRAMP, ultimando los preparativos del traje regional diseñado para Cruz Sánchez de Lara semanas antes de la gala. Esteban Palazuelos

La asociación nació en Madrid hace cuatro décadas, así que asegura haber enfrentado este reto con la ilusión de quien gusta de mantener las tradiciones. El vestido de la vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL es absolutamente único y sostenible, como todo lo que hacen desde el taller de la ONG — de donde han salido también prendas para la reina Letizia—.

Su intención era sorprender en estos I Premios Castizos, y vaya si lo han conseguido, porque han transformado el look de chulapa tradicional en algo mucho más personal e inspirador. “No es un traje al uso, sino una pieza artesanal, pero muy chic. Estamos supercontentas con el resultado y Cruz lo luce fenomenal”, explicó Mora.

En el taller de APRAMP, las prendas se diseñan y se cosen con mimo. “Es un vestido diferente porque no hemos utilizado las mismas telas que se usan en el traje original. El color es muy favorecedor, muy rompedor, y los bordados que lleva en el pecho y en el bajo reflejan la parte artesanal. Hemos querido que sea clásico y elegante, pero que llame la atención”, dijo.

Han tardado unas tres semanas en confeccionarlo, con sus respectivas pruebas, porque es a medida. Todo muy personal y muy cuidado. Le preguntamos a Rocío Mora qué le gustaría que este look de chulapa único de Cruz Sánchez de Lara transmitiera a primer golpe de vista a quien lo contemple.

Su respuesta al respecto fue clara en su entrevista con Magas: “Todo lo que APRAMP hace transforma. No sólo cambia la realidad de las mujeres de la asociación, también de quien lo lleva. Esa luz que ellas quieren que tengamos la transmiten en cada puntada perfecta que llevan a cabo”.

Y añadió: "Yo estoy segura que de cada vez que nos ponemos algo que ha sido confeccionado por las mujeres de APRAMP nos sentimos protegidas y también brillamos más, porque no lo hacemos sólo por nosotras sino por ellas. Con cada pieza dan voz a la superación, al poder que tiene la moda de cambiar vidas".

Charo Izquierdo, con un traje confeccionado por Solo Fortunata, junto a Cruz Sánchez de Lara, luciendo su diseño de APRAMP en los I Premios Castizo.

Charo Izquierdo, con un traje confeccionado por Solo Fortunata, junto a Cruz Sánchez de Lara, luciendo su diseño de APRAMP en los I Premios Castizo. David Morales

La importancia de tejer redes

Detrás de este despliegue de casticismo contemporáneo también se encuentra una sólida red de aliados que han entendido que la identidad de Madrid se construye tanto en las calles como en sus instituciones y empresas.

Firmas como La Vaguada, VELUX, Mahou, Aylanz, UDIT y Swatch han formado una alianza estratégica, transformando estos galardones en una experiencia colectiva que celebra una ciudad en constante reinvención.

La atmósfera del Circo Price no habría sido la misma sin los detalles sensoriales que evocaron las verbenas de siempre. Desde la llegada, los asistentes fueron recibidos por el aroma de los claveles de Savia Bruta, mientras que el paladar madrileño encontraba refugio en sabores icónicos.

El jamón con cortador en directo de Alta Expresión COVAP, los legendarios churros con chocolate de San Ginés, las tortillas de La Martinuca... Tampoco faltaron los guiños a lo cotidiano con los emblemáticos Manolitos de ManoloBakes o las patatas de Día, demostrando que lo castizo también reside en el placer de lo sencillo.

La celebración también se degustó en formato líquido, elevando el brindis a una categoría de diseño. Gracias a la propuesta de Granini, la combinación de Match Tonic Water y Puerto de Indias, o el elegante cóctel Magas por Fundador —una mezcla de brandy, lima, pomelo y escarcha de sal azul—, la noche mantuvo el equilibrio perfecto entre la sofisticación de una gala y la alegría espontánea de una verbena.

Incluso el final de la jornada fue pensado con el espíritu madrileño de disfrutar al aire libre; al salir, cada invitado recibió un obsequio de Neutrogena, su nuevo fluido hidratante con alta protección solar.

Un detalle que conecta directamente con la esencia de San Isidro: una invitación a vivir la ciudad, a caminar sus calles y a descubrir una y otra vez ese Madrid que, como bien recordó la primera edición de esta iniciativa, para muchos también es un sinónimo de la palabra hogar.