Sydney Sweeney asistiendo a la proyección de 'Christy: el combate de su vida'. Gtres.
Sydney Sweeney, ante su 'combate' más duro: "Para este papel cogí 16 kilos y entrenaba mañana, mediodía y noche"
La actriz protagoniza Christy: el combate de su vida, basada en la historia real de una boxeadora pionera que en la intimidad era víctima de violencia.
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De una u otra manera, lo de luchar no le es extraño a Sydney Sweeney (Spokane, Washington, 1997), porque ha sido más bien una constante en su vida. Desde cuadrarse ante sus padres, cuando tenía 12 años, para convencerles de que la dejaran hacer una audición para una película, hasta asumir uno de sus más recientes roles, el de la boxeadora Christy Martin, sus batallas han sido muchas, variopintas.
Y algunas de ellas tan mediáticas que la han colocado en una posición bastante controversial. Polémicas aparte, Magas conversa con ella sobre su nuevo trabajo —que se puede ver a través de Movistar Plus+—. Está basado en la historia real de una mujer que sentó precedentes en el boxeo femenino mientras que en la intimidad de su casa era maltratada y abusada por su esposo.
Escrita y dirigida por David Michȏd, se inicia en la juventud de Christy Martin a mediados de los 80 en un pueblo en Virginia Occidental, donde las mujeres ya tienen el destino marcado. Además, ella tiene clara su orientación sexual, la cual no es aceptada en su entorno.
La actriz en una escena de boxeo. Cedida.
Fortuitamente, descubre su habilidad en el ring, lo cual la lleva a concentrarse en construir una carrera en ese deporte cuando no se solía tomar en serio a las deportistas que lo practicaban a nivel profesional. Firmó con el gran promotor Don King, que la promocionó como “la hija del minero”.
La impresionante gesta deportiva de Christy la llevó a convertirse en la cara del boxeo femenino en los 90, y hasta llegó a ser la primera en ocupar la portada de la reputada revista Sports Illustrated.
"No sabía nada de su historia y fue una de las principales razones por las que quise unirme al proyecto y asegurarme de que se hiciera realidad", afirma Sydney Sweeney. Y prosigue: "No podía creer que alguien tan inspirador e impactante no fuera más conocido, y estoy convencida de que su experiencia ayudará a salvar vidas".
La actriz de series como Euphoria y The White Lotus se refiere a ese otro aspecto de la vida de Christy Martin, una superviviente de la violencia ejercida por su cónyuge y entrenador Jim Martin. La película en sí es un sincero y crudo retrato de una mujer que decidió no dejarse doblegar ni en su intimidad ni en el ring de boxeo.
La construcción de Christy
Concisa y certera al expresarse, Sweeney hace hincapié en el alto nivel de dificultad de este personaje. "Hubo muchos retos en todos los aspectos —admite—. Fue un rol muy exigente desde el punto de vista físico, tuve unos tres meses para prepararme, cogí 16 kilos, entrenaba fuertemente todos los días, por la mañana, al mediodía, por la noche... Representó un trabajo bastante duro".
En cierta forma su cuerpo guardaba en su memoria los deportes que había practicado en su infancia y que tuvo que abandonar cuando llegó a Los Ángeles. "Mis padres me apuntaron en todo —relata riendo— Fútbol, sóftbol, esquí alpino y acuático, eslalon, ballet... ¡hasta tomé clases de grappling (lucha), porque los hijos de una amiga de mi madre lo practicaban".
Asegura que le encantó y no se paró ahí: "Luego hice kick boxing y me enamoré de la Hermandad del Dojo, donde todos se cuidan mutuamente. Fue una manera extraordinaria de crecer, porque aprendí a respetar a mis oponentes, a mis compañeros de equipo y a mí misma. Así que extrañaba tener una actividad física tan intensa porque de niña era muy activa”.
A esto se le aunó el desafío mental. "Sabía la importancia de la historia que estábamos contando, sobre todo cuánto significaría para los demás, y quería asegurarme de que saliera bien", dice dejando claro el compromiso asumido no solamente como protagonista sino también como productora.
La actriz, en una escena de la película. Cedida.
Para Sydney también era fundamental "mostrar que se puede ser una persona muy fuerte como Christy, pero aun así ser víctima de abuso, y que cualquiera puede serlo, pero que cuando encuentras la fuerza interior y eres capaz de levantarte, puedes salir adelante".
Y subraya la importancia de que en el audiovisual se retrate a las mujeres como “personas complejas, que poseemos múltiples facetas, que no somos una sola, ni que somos el estereotipo que se suele ver en televisión, ni en personajes mal abordados”.
La crítica ha alabado su destacada interpretación en Christy: el combate de su vida, en la que además de lograr una asombrosa transformación física, demuestra una vez más la valentía que la caracteriza.
"He interpretado muchos personajes que rompen con los esquemas de lo que la gente cree que soy", sostiene y pasa dar ejemplos de algunos de ellos. "Tengo a Reality Winner en Reality (2023), a Margret Witmer en Edén (2024), o a Claire en Echo Valley (2025), y ninguna de ellas se parece a ese otro yo que ven en una alfombra roja”.
Cuando se le pregunta qué ha aprendido de esta experiencia a nivel personal, responde rápidamente: “Siempre he dicho que siento que estoy siguiendo el ejemplo de fortaleza de Christy, me ha enseñado mucho sobre mí misma, cómo defenderme, cómo levantarme, y creo que lo más importante que ha aportado a mi vida es su fuerza”.
La productora y sus roles deseados
Muestras de esa fortaleza las dio cuando estuvo en medio de la polémica de una marca de vaqueros. Sydney Sweeney enfrentó el tsunami mediático, y el escándalo no le impidió marcarse un verdadero taquillazo mundial con La asistenta (2025), junto a Amanda Seyfried.
Tal ha sido el revuelo, que el anuncio de la secuela, titulada The Housemaid’s Secret, donde además será productora ejecutiva, ha sido recibido con gran entusiasmo tanto en la audiencia como en la industria cinematográfica.
Que Sweeney cada vez más figure entre los productores ya no debe de causar extrañeza. En varios de los proyectos ya realizados, en muchos de los que tiene en marcha o que están a punto de estrenarse, su nombre figura entre los impulsores.
“Cuando produces, tienes que desempeñar varias funciones diferentes, y hay muchas cosas sucediendo constantemente”, describe de esa otra faceta que ha desarrollado al frente de su empresa Fifty-Fifty Films y que inauguró con el thriller de terror Inmaculate (2024) y la exitosa comedia romántica Cualquiera menos tú (2023).
La productora en la proyección de Christy en el Southbank Centre. Gtres.
“Como productora, es fascinante aprender algo nuevo cada día, me encanta poder participar en las conversaciones. Nunca he sido del tipo de personas que se queda sentada esperando una llamada, ¡a mí me gusta ser quien las haga. Este trabajo me permite ser más activa en la toma de decisiones y en todo el proceso”, confiesa.
Entre tanto, y como muchas de sus colegas, también se ha aventurado a otras empresas como la marca de lencería Syrn, con la que se marcó un ‘todo vendido’ en menos de 24 horas. Además, es imagen de varias firmas como Miu Miu o Armani Beauty.
En su horizonte como actriz destacan varios títulos, incluyendo la muy esperada nueva temporada de la aclamada Euphoria.
Mientras se cocinaba retornar a Cassie Howard por tercera vez —que será en su adultez una creadora de contenido para adultos—, la actriz se metió en la piel de variopintas mujeres, tantas han sido que, al revisar su filmografía, no podemos evitar preguntarle si acaso hay algún rol que se desee.
"Tengo papeles soñados que me gustaría interpretar, pero son más bien de géneros específicos como películas de época, fantásticas, de ciencia ficción o simplemente cosas que me encantaba ver de niña. Sin embargo, nunca sé qué viene a continuación, porque normalmente lo que espero es algo que me desafíe", concluye.