Marta Carrasco Ferrer junto al cartel de Arcadia de la UCJC.

Marta Carrasco Ferrer junto al cartel de Arcadia de la UCJC. Cedida

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Marta Carrasco Ferrer, la profesora que revoluciona las Humanidades: "Su utilidad se mide en calidad democrática"

La Comunidad de Magas sortea dos plazas para ir al módulo de Literatura Española I de Arcadia, que dirige esta investigadora en la UCJC.

Más información: ¿Quieres aprender literatura? Te invitamos a Arcadia, los cursos organizados por la UCJC

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En un tiempo dominado por la prisa y la utilidad inmediata, figuras como la de Marta Carrasco Ferrer se plantan como un recordatorio sereno de por qué seguimos necesitando las Humanidades.

Investigadora, profesora y divulgadora, lleva más de dos décadas demostrando que la historia del arte no es un catálogo de “cosas bellas”, sino la del pensamiento humano hecha materia, un lenguaje para entender quiénes somos y cómo nos miramos como sociedad.

Desde esa convicción nace Arcadia, un Aula Abierta de Cultura concebida como refugio y ágora: un espacio sin exámenes ni títulos, donde aprender vuelve a ser un placer y no una obligación.

En esta entrevista, Marta Carrasco Ferrer nos invita a redescubrir, a través de Arcadia, el poder de las Humanidades como refugio, ágora y auténtico placer de aprender.

Además, de forma exclusiva para la Comunidad de Magas, estamos sorteando dos plazas para asistir al módulo de Literatura Española. Apúntate aquí.

Eres investigadora, profesora y divulgadora. ¿En qué momento sientes que las Humanidades entran de verdad en tu vida y cuándo decides dedicarte a ellas?

No fue de forma abrupta, sino que siempre estuvieron allí, como un rumor de fondo. Si miro atrás, el momento clave fue descubrir que el arte no era sólo un conjunto de 'cosas bellas', sino un lenguaje para entender quiénes somos.

Decidí convertir la Historia del Arte en mi profesión cuando comprendí que es, en realidad, la historia del pensamiento humano hecha materia. No quería sólo estudiarla; quería traducirla en lecciones para los demás.

Llevas más de dos décadas en las aulas. ¿Cómo dirías que ha cambiado la forma de enseñar?

El cambio más profundo no está en las pantallas o el Power Point, sino en el modo de captar la atención. Hemos pasado de una enseñanza unidireccional a otra distinta, que requiere seducir al alumno.

Noto el cambio en la manera de estar de los estudiantes: hoy buscan una conexión más emocional y práctica con el conocimiento. Las herramientas han mejorado, pero el reto es combatir el ruido digital para encontrar el silencio de la reflexión.

Mirando a la sociedad actual, ¿tienes la sensación de que se ha dejado de valorar el amor por las Humanidades?, ¿a qué crees que se debe?

No creo que se haya dejado de valorar la belleza o la historia, sino que vivimos en la dictadura de lo inmediato. El desplazamiento del interés hacia otros campos se debe a que las Humanidades requieren tiempo, pausa, algo que choca con el ritmo frenético de la sociedad actual.

Cuando alguien te dice que las Humanidades son “poco útiles” o “poco rentables”, ¿qué le respondes?

Mi respuesta es siempre la misma: lo que no tiene un precio puede tener un gran valor. Nos enseñan a pensar críticamente, a no ser manipulables y a entender la complejidad de los demás. Su utilidad no se mide en el PIB, sino en la calidad democrática y humana de una sociedad con espíritu crítico. Sin ellas, somos técnicamente competentes, pero humanamente analfabetos.

Ahora estás presentando Arcadia como un Aula Abierta de Cultura, pensada para todas las etapas de la vida y al margen de exámenes o títulos oficiales. ¿Cómo nace esta idea y qué vacío o necesidad concreta queríais cubrir con ella?

Arcadia surge de una observación constante: hay mucha gente que tiene una curiosidad inmensa, pero que se siente intimidada por lo académico o agotada por el formato del examen. Queríamos cubrir la falta de un aprendizaje ajeno a las aulas. Arcadia es para quienes quieren aprender por el puro placer de saber, sin la presión de un título, recuperando la esencia del ágora.

Reivindica el aprendizaje como un placer y no como una obligación. ¿Por qué es tan importante recordarlo?

Aprender es un acto de expansión del yo. Reivindicar el placer de aprender es recordar que somos seres inacabados. Cuando el aprendizaje pierde la obligación del examen, se convierte en un juego intelectual que nos mantiene vivos y conectados con el mundo. Es, posiblemente, una de las formas más elevadas de felicidad.

El programa reúne a ponentes de procedencias muy distintas: universidad, museos, instituciones culturales. ¿Qué criterio habéis seguido para elegirlos?

Buscamos, ante todo, la excelencia comunicativa. No basta ser un gran experto en un despacho; para Arcadia elegimos a personas que, además de rigor científico, tienen la capacidad de emocionar y de transmitir su pasión. Queremos puentes entre la alta investigación y el ciudadano de a pie.

Arcadia ya lleva varias sesiones y la respuesta está siendo muy buena. ¿Te han sorprendido de alguna manera las reacciones del público?

Me ha conmovido profundamente el respeto y el deseo de saber de nuestro público. Lo que más me sorprende es el silencio atento durante las sesiones y la profundidad de las preguntas finales.

Hay una necesidad real de encontrar sentido a las cosas, y ver cómo el público se implica me confirma en la idea de que Arcadia era necesaria.

Hay personas a las que les atrae Arcadia, pero les frena no “saber suficiente” de Historia, Arte o Literatura. ¿Qué les dirías para animarlas a entrar en este espacio sin miedo?

Les diría que no tiene un examen de ingreso, sino que es una puerta abierta. Para disfrutar de la música no hace falta ser compositor; para disfrutar del arte solo hace falta curiosidad y sensibilidad. La 'falta de conocimientos' es el mejor punto de partida, porque de ella nace el asombro.

Para terminar, te proponemos que completes esta frase: “Sin las Humanidades, a la sociedad le faltaría…”

Dos cosas esenciales: un espejo donde reconocerse y una brújula para no caminar a ciegas.

Si quieres ser la siguiente en asistir a Arcadia, en la Comunidad de Magas te lo ponemos muy fácil: estamos sorteando 2 plazas para asistir al Módulo de Literatura Española I: Medieval y Moderna. Apúntate en el botón de abajo.