El cantautor malagueño El Kanka nos atiende para hablar de las mujeres de su vida y de sus canciones.

El cantautor malagueño El Kanka nos atiende para hablar de las mujeres de su vida y de sus canciones. Rodrigo Mínguez.

Protagonistas Magos de Magas (XLIV)

Kanka: "Los hombres somos sólo uno, pero las mujeres sois muchas: por eso nos cuesta ponernos en vuestros lugares"

“Mi madre murió cuando yo tenía 19, de cáncer de mama. Me dolió tanto que intenté escaparme y se me han olvidado muchas cosas de ella”.

“Me gusta María Zambrano porque a la gente de izquierdas le parecía de derechas y al revés. Me gusta el no adscribirse religiosamente a ninguna tendencia de pensamiento”. 

Publicada

Qué vientecillo alegre nos despeina el flequillo cuando canta El Kanka: se vuelve uno más niño, más cándido, más puro, le dan a uno ganas de jugar y de pulsar los botones del mundo, de la belleza, de los bares favoritos de la calle. Rueda mejor la broma. La existencia parece más amable, más blandita y más suave. ¿No está uno también más guapo?

Tenemos sofrito, tendremos sobremesa, tenemos coplillas y una conversación con secretos y guasa. Esto es La Calma, su último trabajo, un puñado extraordinario de canciones para vivir mejor y más ligero.

El Kanka habla de los amigos de toda la vida, habla de extrañar a la mujer preferida, habla de las nubes negras que nos enredan cuando aparece la ansiedad, habla del mejor amor, que es el amor doméstico, habla de las ganas y de la muerte. Es un poeta del buen ánimo. Te alarga hasta la línea de la vida. Mírate la palma de la mano y compruébalo. 

“Me saco brillo al amor, purgo de miedos el desván. Tú deja de hacerme tan feliz que me voy a acostumbrar”, canta en Limpieza general. Y también aprende a decir que no, y si dice que no es que no: tendrá derecho uno a la protesta.

Vamos a hablar de lo bello y de lo terrible. Y de las mujeres de la vida y de la obra. Con El Kanka da gusto charlar. 

Empecemos hablando de la primera mujer de tu vida, tu madre. ¿Cómo es la madre del Kanka, cómo es su carácter, sus pasiones, su vida?

Pues hija, la primera en la frente, porque la vida de mi madre fue corta.

No me digas, cómo lo siento. No lo sabía. Había leído sobre la pérdida de tu padre, no sobre la de tu madre.

Sí, es que fue un poco dramático. Yo tenía 19 años y ella 49. Cáncer de mama y hasta luego, Lucas. Es un tema difícil para mí. Y es peculiar, porque… yo siento que aquello me dolió tanto, me destrozó tanto, que de alguna manera me escapé para adelante. Llevo muchos años de terapia, pero me cuesta mucho acordarme de mi madre. Se me han olvidado muchas cosas de ella. Y tenía 19 años. La debería recordar perfectamente.

"Mi madre murió cuando yo tenía 19, de cáncer de mama. Me dolió tanto que intenté escaparme y se me han olvidado muchas cosas de ella"

Entiendo. Son mecanismos de autoprotección.

Sí, total. Es algo que me duele. Ya a día de hoy ha pasado tanto tiempo… y he hecho esfuerzos por rescatar cosas… así que te cuento: ella era extremadamente amable. Trabajaba en un banco de empleada y decía la leyenda que se le formaban unas colas que te cagas en el banco porque todo el mundo quería que la atendiera ella. Tenía un elevado sentido de la justicia y trataba muy bien a todo el mundo.

¿Qué tipo de niño fue el Kanka?

Patológicamente tímido.

¡Quién lo iba a decir!

Sí, pero lo sigo siendo en realidad (ríe). Sólo que la profesión me ha puesto la pila, lo hubiera hecho aunque no hubiera querido: me he tenido que enfrentar a mi timidez y he tenido que vencerla. Me costaba mucho hacer amigos, me daba vergüenza todo. Era un niño un poquito raro.

Kanka presenta La calma y nos habla de la vida y del amor.

Kanka presenta La calma y nos habla de la vida y del amor. Rodrigo Mínguez.

La gente que nos gusta siempre ha sido un poquito rara.

Eso es así. Que se mueran los normales, por favor.

“Ojalá que la suerte te ayude, ojalá no creas nunca en la suerte”. ¿Existe la suerte o la mala suerte? ¿Cómo es la tuya? ¿Cómo la invocas?

Me alegra que hayas entendido lo que quiero decir con eso. Existe la casualidad: yo he nacido en Málaga cuando podía haber nacido en Gaza o en un país de África sin agua. Eso no se invoca ni nada, eso te toca.

Yo creo un poco en la suerte, pero también creo que hay cosas que parecen suerte y que no lo son tanto: como el trabajo, o el talento, o el carácter. El carácter mueve cosas y es una cosa que se forja, ¿no? O quizás sea suerte tener buen carácter, ser carismático. Uno se ve en la búsqueda todavía de muchas cosas.

¿Cita perfecta del Kanka para enamorar? Aparte de “emborracharse un lunes”, como dices en La calma.

A mí me apasiona cocinar. Cocino mucho en casa, normalmente. Para mí estar dos horas en la cocina es un placer, me mola mucho, veo muchísimos vídeos…

"Yo nunca había creído en el amor a primera vista, que es una cosa cursi y manida, pero conocí a mi pareja actual y la intuición me lo señaló clarísimo"

Platos estrella.

Pues hago más cosas que no he hecho nunca que cosas que ya he hecho, ¿sabes? Pero la pasta. Los arrocitos. No te digo paella porque mi manager es valenciana y a ver cómo me pone si digo eso. El fideuá me sale guay. Adobo, roast beef. Guisos lentos… esperando ahí, con mi vinito.. El ritual es la leche. Soy feliz en la cocina y cocinando para los que vienen a mi casa.

El otro día vinieron Dani Rovira y Arturo González Campos y les hice un risoto vegetariano porque Dani es vegetariano. Me curré el caldo con verduras, lo mantequé con calabaza… bueno, loco perdido. Me cuesta dormir a veces pensando en eso, de la ilusión que me hace cocinar y recibir a gente en mi casa. Es como cuando vienen los reyes.

Así que mi cita perfecta, mi día perfecto, empezaría contigo cocinando en casa, algo riquísimo, y después un rato de sobremesa con la guitarrita, pero me gusta eso cuando hay más gente que toca, no cuando toco solo yo. Mi pareja es cantautora también, así que guay. Y así ir gestando una resaquita… (ríe).

Kanka compone como los ángeles sobre la vida interior y la vida doméstica.

Kanka compone como los ángeles sobre la vida interior y la vida doméstica. Rodrigo Mínguez.

¿Cómo sabe el Kanka que se ha enamorado? ¿Cuál es su gran síntoma? En ‘La apuesta’ hablas del hogar, de la casa, de regar las plantas… de comprar tomates… de apostar por quedarse. ¿Cuándo deja uno la calle y las aventuras con las chicas para elegir a una?

El amor es un sentimiento muy complejo y muy poliédrico. Tiene varias cabezas. Una, desde luego, es el miedo a vivir solo, que no es mi caso. Pero luego está el componente sexual, la atracción, todo eso. Y luego un gran porcentaje de amistad, que es un vínculo que yo reivindico mucho porque soy muy amiguero.

Yo nunca había creído en el amor a primera vista, que es una cosa como muy cursi y manida, ¿no? Pero cuando conocí a mi pareja actual fue un poco así. Fui a grabar un vídeo a su casa, y era una persona a la que yo no conocía. Pero fue cruzar con ella cuatro frases y mi intuición me dijo “ahí hay algo”,  y estaba clarísimo.

Mira, en la intuición sí que creo. Soy muy cerebral, muy analítico. La intuición es más certera que muchos análisis sesudos… porque se usan todos esos conocimientos que están en segundo plano pero son esenciales. Pues algo de eso hubo.

"Yo me considero fiesterillo y perteneciente a la bohemia, pero nunca he sido promiscuo, por carácter o por timidez"

¿Y ella sintió lo mismo?

Yo creo que sí, pero a saber (ríe). Otra cosa que sé del amor es que en ninguna pareja, nadie se quiere igual, nadie quiere lo mismo…

Yo siempre lo digo y a mis amigos les da mucho miedo: me siento en una mesa y sé, mirando a una pareja, quién quiere más a quién.

(Ríe) Pues fíjate que yo con eso no me rayo nada, con lo rayado que soy. Porque no es sólo entre dos personas, es que uno mismo siempre quiere distinto. Yo llevo cinco años con mi pareja y no creo haberla querido igual desde el principio hasta ahora. Al principio está el enamoramiento, es más pasional, y luego hay confianza, seguridad, es una relación mucho mejor, mucho más matizada. Afortunadamente. Si no sería muy aburrido.

¿Te ha costado a ti sentar cabeza? ¡La bohemia es así! Lo cuentas también en ‘Pensando en ti’, “Mayor de edad, casi soltero, y con el corazón risueño…’.

(Ríe) Yo me considero fiesterillo. Y soy perteneciente a la bohemia, pero nunca he sido especialmente promiscuo, por carácter o por timidez.

Tuve novia antes, de ocho años… en fin, no he sido de estar acostándome con una persona cada noche, porque no me sale. He estado tiempo soltero y ha habido encuentros sin compromiso, sólo faltaría, pero solía ser más recurrente, ¿sabes?, más allá de una noche. Por eso para mí no es un cambio grande lo de sentar la cabeza. Y luego otra cosa importante: no creo que por tener pareja haya que dejar de salir.

Kanka habla sobre sentar cabeza y sobre la bohemia.

Kanka habla sobre sentar cabeza y sobre la bohemia. Rodrigo Mínguez.

Yo siempre que he tenido pareja he salido con ella y sin ella, sólo faltaría. Mi pareja viene conmigo y se queda hasta la hora que quiere, pero como yo soy un fiestas, ella puede irse y yo quedarme, y eso ha pasado toda la vida. Tengo 43 años y el cansancio es inevitable. Mi vida ya es un poquito más familiar. No tengo hijos, pero Guada sí, tiene una hija.

Y de forma natural me sale estar tiempo en casa y pasar tiempo con ella. Luego ya me meto mucha tralla con las giras y eso. Hay un montón de días en el que hay un concierto y después si hay que salir, se sale, es súper sano, y llego a mi casa a las cuatro de la mañana y me duermo con mi mujer, feliz, y no pasa absolutamente nada.

En ‘Los compadres’ celebras a los amigos, la costumbre, la vieja belleza de conocerse…  “Ya te clarea el pelo igual que a mí”. Es hermosa, es emocionante. De mis favoritas del disco.

La amistad es un pilar, y con el paso de los años se da uno más cuenta. Siempre se trata más el amor romántico en las canciones, y lo entiendo, eh, pero hombre, si tenemos un amigo desde hace veinte o treinta años… yo eso no lo cambio por nadie, porque son como familia.

"Me llevo bien con todas mis exs, con todas puedo tomar un café. No ha habido puñaladas, sólo se acabó el amor de tanto usarlo"

Esta canción viene por un compadre que es Pedro Chillón, de Mundo Chillón, y yo soy súper fan de él, le conozco como desde hace 23 o 24 años… y vino a casa, y hacía tiempo que no nos veíamos, y me dio mucha alegría… cuando le conocí éramos unos chavales los dos y de repente nos veo con canas y con hechuras de padre, con “cuerpo padre”, como me dice un colega.

Al despedirme de él pensé “cómo quiero yo a esta persona”, y desarrollé el tema jugando a eso, a un encuentro entre dos amigos que se llevan encontrando muchísimo tiempo… y ya durante la composición no pensé solamente en él, sino en muchísimos colegas, hice el mosaico… y se la fui mandando a un montón de amigos.

¿Recuerdas la primera vez que asististe al deslumbramiento del cuerpo de una mujer desnuda? Tu primera vez…

Quitando las cosas de mi familia, que es bastante no exhibicionista, pero sí natural… (ríe). Curioso, porque mis padres eran conservadores en general, pero en mi casa era normal ver una teta o un nabo. Pero la primera vez de ver a una persona desnuda fuera de ahí, la recuerdo con muchísima ternura. Tenía yo 19 años, éramos muy jovencitos, y ninguno de los dos conocía los placeres de la carne.

Fue lento, progresivo, nos conocimos, nos gustamos, nos dimos unos besos, un día nos animamos… fue tierno, tuvimos mucho cuidado el uno con el otro, todo muy amateur y con nervios, pero tomándonos todo el tiempo del mundo. Sigo teniendo amistad con ella, es la que me hace las carátulas de los discos y una de mis mejores amigas.

"Hacemos muchas canciones de amor y pocas sobre los amigos. Les conocimos cuando éramos chavales y ya tenemos ‘cuerpo padre’"

¡Que te llevas bien con tus exs! Eso sí que es noticia.

Pues sí, porque nunca ha habido ninguna traición, no ha habido puñaladas, sólo se acabó el amor de tanto usarlo. Y si uno de los dos se ha quedado un poco colgado o lo que sea, se ha trabajado en convertir una cosa en otra y para adelante. A una persona a la que yo he querido tanto… cómo la voy a odiar. A lo mejor no de todas soy amigo-amigo, pero con todas me llevo bien y con todas puedo mandarme un WhatsApp y tomar un café.

‘Las ganas’ habla del deseo. ¿Qué importancia tiene el sexo en una relación? ¿Uno hace el amor como es? ¿El sexo nos revela? En ‘Le pasa al resto’ dices “a todo el mundo se le acaba el sexo y se le acaban las papas con choco”. ¿Cómo hacemos? Si se acaba el sexo, ¿hay que cortar la relación, aunque duela?

El sexo es poliédrico. Hay una llamada animal que tiene que ver con la procreación, y luego, gracias a eso, hay mucho gustito, hay una sensación física agradable… pero anda que no hay mucho más que eso: ¡está el amor, participando, a veces…!

Y no es lo mismo follar con una persona que quieres que con una que acabas de conocer. Estás desnudo a todos los niveles, con tus miedos e inseguridades. Yo soy muy inseguro y no me merece la pena ser promiscuo (ríe). No soy inseguro con la desnudez concreta de mi cuerpo, que es gordito sin más, sino con la otra vulnerabilidad…

Como decía Sabina en una canción: “Otras me ven sin ropa y tú, desnudo”.

¡Qué cosa más bonita! Esa no la conocía. Es así. El sexo es una cosa relativamente complicada, ¿no? Le colocamos encima muchas cosas. Me acuerdo de una cosa que decía Fernando Arrabal en una entrevista con Jesús Quintero, y lo voy a parafrasear, más o menos. Mira, es que antes había muy poca gente que follaba mucho. Y la mayoría follábamos más bien poco.

Y como estaba eso bien visto por el sistema imperante del pensamiento, del catolicismo, los que follábamos poco estábamos bien vistos, porque follar era pecado… y ahora sin embargo pasa al revés: que la gente que folla mucho es muy máquina pero ¡son muy poquitos los que follan mucho! (Ríe) La cosa es sentirse culpable.

La escritora que más ha inspirado a Kanka es Amélie Nothomb.

La escritora que más ha inspirado a Kanka es Amélie Nothomb. Rodrigo Mínguez.

Escritora favorita.

Amélie Nothomb. Me leí La metafísica de los tubos y me voló la cabeza. Y luego me pillé un tochaco donde había cuatro o cinco, y luego otro que tenía mi chica por casa me lo clavé también. Ha sido un descubrimiento reciente. Tiene una perspectiva única, un sentido del humor sutil… me encanta su retranquilla.

Cantante favorita.

¡Mi mujer! Guada. Es una máquina. Es underground de excelente calidad. Y luego te podría decir Natalia Fourcade, que me flipa.

Política favorita.

Tengo relativamente buena relación con Teresa Rodríguez. Estaba en Podemos y antes en Izquierda Anticapitalista. Me contrataron para cantar, yo no los conocía, y me gustó mucho el ambiente y ella en concreto me cayó bien. He visto cosas que me han gustado. Otras que no.

Vivías en una corrala en Lavapiés. Ahora creo que eres ‘carabanchelero’ de adopción. ¿Qué me dices de la presidenta de Madrid, de Isabel Díaz Ayuso? ¿Qué sientes por el Madrid de Ayuso?

En Carabanchel tengo esta casita en la que estoy ahora que es mi sitio, donde vengo a trabajar y a componer. Pero luego vivo por Guindalera, por Diego de León. Y de Ayuso… no soy fan, la verdad. Me cuesta un poco hablar de política, quiero ser prudente porque es todo muy complicado. Pero sí, siempre he sido de izquierdas y Ayuso no está en mi corte ideológico. Aparte de eso, tampoco me gusta especialmente.

"Me gusta María Zambrano porque a la gente de izquierdas le parecía de derechas y al revés. Me gusta el no adscribirse religiosamente a ninguna tendencia de pensamiento"

Personaje histórico femenino favorito.

A mí me gusta mucho María Zambrano, porque soy malagueño y filósofo. Era una mujer en un mundo de hombres y además una tía que a la gente de izquierdas le parecía de derechas y al revés, y esas cosas a mí me suelen gustar, el no adscribirse religiosamente a ninguna tendencia de pensamiento. Yo siempre he votado a la izquierda puedo te puedo aguantar un argumento más de derechas estupendamente. Me gusta la brocha fina. Si no todo es muy previsible y aburrido.

¿Qué es lo que los hombres aún no han entendido de las mujeres?

Terminamos antes si hablamos de que han entendido. Vosotras sois mucho más complejas, no sé si por estructura social, por genética, o por las dos cosas. Pero sois infinitas. Nosotros somos sólo una persona, vosotras sois muchas mujeres, sois más cambiantes, en el buen sentido y en el mal sentido. Hay muchos más prismas en vuestra personalidad, por eso nos cuesta más entenderos y a vosotras a lo mejor os cuesta entender nuestra sencillez. Pero nosotros… lo nuestro requiere no el ponernos en un lugar, sino ponernos en varios. Se da más esto: que el tío esté pillando moscas.