Una imagen de la jornada vespertina.

Una imagen de la jornada vespertina. Nieves Díaz

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Gervasio Posadas en el Club de Lectura de Magas: "Quería usar el humor para hablar de un mundo de egos revueltos"

La cita tuvo lugar en el Espacio DOBBLE, donde las asistentes disfrutaron de una distendida charla con el autor y de un brindis con Magas por Fundador.

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Ayer, el Club de Lectura de Magas reunió a su público en un encuentro con Gervasio Posadas, que acudió para conversar sobre su último libro, El fracaso de mi éxito. La cita que moderó Ana Núñez-Milara, directora de Magas dejó la sensación de que los asistentes se encontraban ante un autor que conoce mejor que nadie las contradicciones que este término implica en el presente.

La novela que juega con una paradoja de total actualidad: la distancia entre lo que creemos que debería ser sinónimo de triunfo y lo que realmente significa. El literato aborda este territorio con una mezcla de ironía, ternura y un sentido del humor que desarma incluso en los momentos más incómodos. Porque entre sus páginas los hay.

El protagonista —un escritor que ha visto pasar sus mejores días sin demasiado ruido— se enfrenta a la tentación de recuperar una notoriedad que siente lejana. Su intento de volver a encajar en un mercado literario hiperacelerado lo empuja a situaciones tan absurdas como verosímiles: escribir la biografía de alguien que no admira o crear una versión más vendible de sí mismo en redes sociales.

Estos episodios, que se desarrollan de forma ligera conforme avanzan los capítulos, esconden una crítica profunda sobre la necesidad de validación y el desgaste emocional que genera perseguir el reconocimiento.

El fracaso de mi éxito funciona como un espejo, aunque el concepto pueda resultar amenazante al hacer que aflore la parte más vulnerable de cada cual. Invita a que el lector se mire de forma honesta.

Es una novela divertida que a ratos incomoda, y quizás eso sea lo que la haga tan humana.

Foto de grupo con todos los asistentes a la cita.

Foto de grupo con todos los asistentes a la cita. Nieves Díaz

Ya en conversación con la conductora de la cita y con las asistentes, Posadas hablaba así de la novela: "Trata de la obsesión por el éxito, algo que hasta nada estaba reservado para poca gente. Ahora, con los móviles, no es así", comentaba a los rostros atentos que atendían a la charla.

"Incluso si tienes 300 seguidores en Instagram les quieres enseñar esos pequeños triunfos. Los restaurantes a los que vas, los viajes que haces… No vas a mostrar tu divorcio", puntualizaba el gestor cultural.

En este plano, en el contexto de su disciplina, esa que consiste en enfrentarse al folio en blanco, se refirió al éxito de la siguiente manera: "Es muy complicado, indescifrable. Llegar a ciertos niveles es para unos pocos".

Y en ese punto es justo donde se encuentra Gonzalo, un hecho que refirió más adelante en la conversación. "El protagonista está en ese término medio —que en este caso no supone algo necesariamente positivo— entre alcanzar la posición de poder vivir de la escritura o no. De lograr esa notoriedad".

No obstante, más allá de lo que transcurre entre las páginas de El fracaso de mi éxito, las asistentes al Club de Lectura entablaron una conversación con Gervasio Posadas que entroncó con esa relación que se tienen con los hijos y la influencia de las redes sociales en la misma.

Esto, por otra parte, es un reflejo también del vínculo, en principio inexistente, que tiene Gonzalo con su propia descendiente, que al final es la que acaba ejerciendo de brújula de su padre en el mundo de las nuevas plataformas.

"¿Las redes sociales unen o separan?, ¿cómo influyen en las conexiones familiares?, ¿qué va a pasar en el futuro con ello?", cuestionaba al autor una de las asistentes, que además hacía alusión a la paternidad reciente del escritor.

Posadas firmando uno de los ejemplares.

Posadas firmando uno de los ejemplares. Nieves Díaz

Estas preguntas sirvieron para entablar una conversación que derivó en afirmaciones como que si se está todo el rato enganchado a las redes, es muy difícil que te pongas a leer un libro, algo que comentó Posadas.

Y es que la actividad de la lectura requiere de paciencia, mientras que el teléfono ofrece estímulos todo el rato. La competencia es compleja.

No obstante, también se trasmitieron mensajes positivos en cuanto a la influencia de las redes: "En internet hay muchos clubes de lectura e influencers que se dedican a recomendar libros. Eso me da esperanza", destacó una de las personas que acudió a la cita.

A este hilo, Gervasio añadió además una frase esperanzadora: "Se está leyendo más que nunca y sobre todo las mujeres, gracias en parte a la literatura juvenil y romántica".

En relación con esto, la directora de Magas señaló además algo muy curioso, el hecho de que los jóvenes están también reivindicando los clásicos.

Como curiosidad, aunque resulta también una suerte de radiografía del sesgo del género en la juventud, el escritor comentó que "los chicos tienen la tendencia de que el libro que tengan entre manos tiene que servir para algo".

Este detalle puede ser un guiño que conecte con la mentalidad utilitarista que tan extendida está en la actualidad y que inspira miles de pódcast que tienen en su base la filosofía del hombre hecho a sí mismo.

Volviendo al libro, Ana Núñez-Milara lanzó una pregunta casi obligatoria al autor que comenzaba aludiendo al miedo al folio en blanco y las frustraciones del mundo literario. Su desembocadura, un sencillo "¿hasta qué punto hay parte de Gervasio en la novela?".

"Hay bastantes", contestó de forma sincera el protagonista del club. "Quería escribir sobre algo muy cotidiano para mí y pasármelo bien mientras lo hacía. Me parecía interesante utilizar el sentido del humor para crear una sátira sobre ese mundo de egos revueltos".

Respecto a este último comentario de Posadas, una de las asistentes le daba la enhorabuena por su forma de narrar en El fracaso de mi éxito: "Yo no conocía esa parte de ti como escritor. Me he partido de risa leyendo".

María Porto, galerista; Ana Núñez-Milara, directora de Magas; el escritor Gervasio Posadas; Begoña Barreda, de Espacio Dobble; y Sofía Martín, del equipo de Magas.

María Porto, galerista; Ana Núñez-Milara, directora de Magas; el escritor Gervasio Posadas; Begoña Barreda, de Espacio Dobble; y Sofía Martín, del equipo de Magas. Nieves Díaz

Otro de los temas que salieron a flote en la cita fue el de los best sellers. Entre las afirmaciones que guiaron esta parte de la charla, algunas que debatían sobre si aquellos que fueron calificados como tal hace 30 años son mejores que los actuales.

"Netflix ha hecho mucho daño. Hay gente que escribe novelas pensando en ese formato", comentó Posadas al respecto, siendo también consciente de la situación del mundo editorial y literario y de la posición en la que se encuentra, por ejemplo, su propio protagonista en su última novela.

Una de las asistentes recogiendo los combinados.

Una de las asistentes recogiendo los combinados. Nieves Díaz

En definitiva, el encuentro del Club de Lectura de Magas con Gervasio Posadas acabó siendo mucho más que una charla sobre El fracaso de mi éxito. Fue una reflexión compartida —entre sorbos del cóctel de Magas por Fundador— sobre las contradicciones del triunfo, o lo que en la actualidad se considera como tal, el peso de las redes y el valor de la lectura en tiempos de ruido.

Jugando con el humor y la honestidad, una combinación fundamental para sobrevivir al clima del momento, el autor dejó al público con la sensación de que sus páginas hablan de todos nosotros.