Imagen de archivo de una diseñadora trabajando en su taller.

Imagen de archivo de una diseñadora trabajando en su taller. iStock

Moda

España impulsa el renacer de la moda de autor mientras la UE pone coto al 'efecto Shein': "Nuestro modelo es pionero"

Del 13 al 14 de abril, Barcelona se convertirá en el epicentro del pensamiento estratégico y la proyección internacional de la industria de la mano de FAME.

Más información: Juan Duyos y Ana Locking, los guardianes de la moda de autor: "En España no hay que compararse con lo de fuera"

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El textil europeo lleva tiempo moviéndose entre dos modelos que empiezan a chocar. Mientras el ultrafast fashion ha crecido a base de volumen, rotación y precios mínimos, otra parte del sector ha optado por replegarse hacia dentro: menos producción, más control y una mirada cada vez más centrada en el origen y el valor de cada prenda.

Sin embargo, lo que en los últimos años se ha normalizado como un equilibrio entre dos fórmulas opuestas empieza a romperse. A partir del 1 de julio, la Unión Europea aplicará una tasa fija de tres euros a los paquetes de menos de 150 euros procedentes de fuera del mercado comunitario, una medida que impacta directamente en plataformas como Shein o Temu.

Se enmarca dentro de una hoja de ruta ambiciosa dirigida a frenar un modelo con el que sale más barato comprar un pantalón nuevo que arreglar su cremallera. Porque, aunque para el consumidor pueda resultar una opción atractiva, la producción de unos jeans supone emplear 7.500 litros de agua. La misma cantidad que una persona bebe en siete años.

En paralelo a los avances regulatorios de la UE, otro dato marca el momento en el que se encuentra el sector, concretamente en España. Al extremo del fast fashion, la moda de autor —que prioriza la creatividad individual y la expresión del diseñador sobre las tendencias— superó por primera vez los 1.000 millones de euros en facturación en 2024.

Una diseñadora observando bocetos.

Una diseñadora observando bocetos. iStock

Esta cifra es la más reciente de la que se vale la Asociación Creadores de Moda de España (ACME) para tomar la temperatura al estado de este modelo. Da una idea de hasta qué punto ha crecido para situarse como uno con gran capacidad económica en un contexto durante años dominado por la producción a gran escala.

Frente a la lógica del ultrafast, la moda de autor se apoya en una producción ajustada, con un 92% de prendas bajo demanda y cerca del 70% fabricadas en proximidad. Tal fórmula permite reducir excedentes y ganar control sobre el proceso, aunque implica otros ritmos y una mayor exigencia organizativa.

Para dar respuesta a los desafíos actuales, Barcelona acogerá los días 13 y 14 de abril el European Designer Fashion Summit. El encuentro reunirá a más de 20 expertos a fin de analizar el papel de la industria en Europa y avanzar en su consolidación como parte de la economía creativa.

Organizado por la Fundación Academia de la Moda Española (FAME) y ACME, este foro de Davos del textil se plantea como un espacio de reflexión estratégica en torno a identidad cultural, internacionalización y sostenibilidad. Como explica Alejandra Caro, patrona de la entidad, nace con la intención de "dar estructura a algo que ya existe: el talento".

La marca Ñ en Europa

Al ser preguntada por el lugar que ocupa el modelo patrio en el mapa europeo, responde: "A diferencia de otros países, nosotros no nos concentramos en una única capital". No somos París ni Milán. Tampoco Copenhague. "Funcionamos como una red distribuida", dice, en la que distintos territorios aportan valor desde posiciones complementarias.

Por ejemplo, explica, "Madrid y Barcelona tienen roles muy claros con plataformas como Mercedes-Benz Fashion Week y la 080" que concentran visibilidad, pasarelas y capacidad mediática. Mientras tanto, "hay regiones como Galicia, Comunidad Valenciana o Andalucía que aportan industria, producción y artesanía", prosigue.

Imagen de archivo de un desfile de la 080 Barcelona, partner principal de las Jornadas Internacionales de Moda de Autor Europea.

Imagen de archivo de un desfile de la 080 Barcelona, partner principal de las Jornadas Internacionales de Moda de Autor Europea.

Nuestro modelo descentralizado representa, en palabras de la experta, "una fortaleza". Y precisamente la FAME, a través de las próximas jornadas y otros proyectos en curso, pretende seguir impulsando este sistema para proyectar su crecimiento y valor creativo a escala global, en un panorama que todavía requiere "que se le dé más visibilidad y peso".

Así, el foro "busca convertir la marca Ñ en una categoría estratégica cultural y económica, porque la moda no son sólo los diseñadores: incluye industria, artesanía y oficios que se han ido perdiendo, además de grandes grupos como Inditex. La clave está en unir todos estos elementos para definir un plan estratégico común", subraya Caro.

Un modelo con potencial

Lo cierto es que la moda de autor española vive un momento más dulce que otros pasados: crece a un ritmo de casi cuatro puntos porcentuales al año y en 2024 encadenó cuatro ejercicios al alza. No son datos menores: si operase como única compañía, sería una de las principales empresas del país.

La expansión internacional también avanza —hasta alcanzar los 380 millones de euros—, pero aún hay margen de mejora. El 62% de las ventas se concentra en España, frente a un 37,8% en el exterior. Paradójicamente, el reconocimiento al textil made in Spain "a veces existe más fuera que dentro de nuestras propias fronteras", matiza.

Y aprovecha para ponerlo en valor: "Tenemos un sistema pionero en slow fashion que se alinea con la dirección futura de la industria global. Lo que hay que hacer es aprender a escalar sin perder lo que nos hace únicos, porque la moda de autor se construye desde la identidad pero en un entorno global y digitalizado".

La reflexión de Caro tiene mucho que ver con la mesa que moderará el próximo 13 de abril a las 17:15 horas. Intervendrán Pascal Morand, presidente ejecutivo de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode; Carlo Capasa, al frente de la Camera Nazionale della Moda Italiana, y Cecile Thorsmark, CEO de la Copenhagen Fashion Week (CPHFW).

Cada participante encarna una forma en la que ha evolucionado el sector: el modelo francés "representa la institucionalización y la continuidad histórica"; el italiano, "la integración entre creatividad e industria"; y el danés "ha redefinido el sistema desde valores como la sostenibilidad como eje estructural".

Avanzar sin perder la esencia

Tres enfoques que sirven para entender hacia dónde puede dirigirse la moda europea en una conversación convenientemente titulada Tradición e innovación. Dos palabras que, unidas, representan la principal tensión del modelo hoy: "No se trata de elegir entre una u otra, sino de entender cómo la tecnología puede fortalecer la esencia cultural sin diluirla".

Y no sólo eso: para Caro, es fundamental contar con más apoyo institucional y mejores estructuras empresariales para creativos y artesanos. Sólo así se garantizará el crecimiento de una fórmula productiva en la que, en España, el 92% de las prendas se fabrican bajo demanda y el 70% en proximidad, sobre todo en el entorno mediterráneo.

Cartel del European Designer Fashion Summit.

Cartel del European Designer Fashion Summit. Cedida

Para la patrona de la FAME, la moda de autor española tiene grandes oportunidades por delante, en parte porque "el consumidor valora más la autenticidad, la trazabilidad y la calidad". Sin embargo, matiza, "debe seguir profesionalizándose y mejorando su escalabilidad para aprovechar este cambio estructural".

Esta ambición es, precisamente, lo que se pondrá sobre la mesa en Barcelona. Durante dos días, el espacio Tinglados acogerá un foro con voces como el filósofo Gilles Lipovetsky, el diseñador Juan Duyos y Pepa Bueno, directora ejecutiva de ACME.

La Ciudad Condal reforzará su papel como uno de los grandes hubs en los que se concentra este mix de creación, industria y proyección.