Las tendencias que marcarán el 14 de febrero.
Rojo cereza, satén elegante y lencería visible: cómo reinventarse para celebrar el amor en San Valentín
Entre el vestido lencero, el Gucci Rosso y las flores en organza, el Día de los Enamorados se actualiza de forma sofisticada y contemporánea.
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Cada 14 de febrero, San Valentín transforma la ciudad en un escenario donde el amor se convierte en gesto, en detalle y también en estilo.
Más allá de las flores, las cenas a la luz de las velas y los mensajes apresurados, esta fecha se ha consolidado como un momento en el que la estética adquiere un significado especial.
Vestirse para una cita, para una celebración entre amigas o incluso para una noche en solitario se convierte en una forma de expresión íntima.
El rojo ya no es sólo pasión, el satén no es sólo delicadeza y la lencería no es sólo seducción: cada prenda cuenta una historia, una expectativa, una emoción.
Gucci Rosso y cereza
Este año, el burdeos adopta matices de cereza salvaje, el llamado cherry red, y de lie de vin, popularizado por Gucci como sinónimo de lujo discreto y una elegancia segura. Es un tono profundo, sofisticado y envolvente que se aleja del rojo clásico para apostar por una sensualidad más madura.
El burdeos puede llevarse en total look para un efecto impactante, o combinarse con gris y azul marino para un resultado más refinado. También funciona con tonos más suaves como el crema o el marfil, creando contrastes luminosos y equilibrados.
Gucci Rosso Ancora.
Más vibrante que el burdeos tradicional, el tono ciruela también gana protagonismo esta temporada, consolidándose como una alternativa intensa y contemporánea dentro de la paleta romántica.
Satén y slip dress
La robe nuisette de satén, conocida como slip dress, se ha convertido en una de las piezas más deseadas por su elegancia sensual y su versatilidad. Es sugerente sin caer en la vulgaridad, delicada pero poderosa al mismo tiempo.
Su corte clásico, a menudo al bies para adaptarse suavemente a las curvas del cuerpo, sigue siendo el más apreciado. El satén aporta un movimiento fluido y un brillo natural que realza la silueta sin necesidad de excesos.
Slip dress de las marcas Cortefiel, Zara y El Corte Inglés.
Para quienes buscan una versión accesible de esta tendencia, el slip dress también se encuentra en firmas como Cortefiel, Zara y El Corte Inglés, que lo reinterpretan en satén fluido y con cortes minimalistas.
Ya no se limita a la noche o a ocasiones especiales: ha conquistado también el día a día. Puede combinarse con una chaqueta vaquera, un cárdigan largo o un blazer estructurado para transformar su carácter, pasando de un look relajado a uno más sofisticado en cuestión de segundos.
Lencería visible
La lencería que se ve, también conocida como underwear as outerwear, se consolida como uno de los pilares de la moda actual, marcando la fusión definitiva entre lo íntimo y el prêt-à-porter. Lo que antes se ocultaba ahora se convierte en declaración estética.
La tendencia se construye a través de juegos de transparencias y encajes sensuales. Los sujetadores se dejan ver bajo camisas abiertas o tops translúcidos, creando un equilibrio entre sofisticación y rebeldía. No se trata de provocar, sino de reinterpretar códigos clásicos desde una mirada contemporánea.
Los bodies y los corsés estructurados ya no se esconden. Se llevan como piezas centrales del look, combinados con un blazer oversize o con un pantalón de sastrería de corte fluido para equilibrar la silueta y aportar elegancia.
El layering también es clave: un bralette delicado bajo una americana estructurada genera un contraste atractivo entre rigor y ligereza.
En sus desfiles para 2026, Dolce & Gabbana ha apostado por vestidos lenceros que reivindican una feminidad sofisticada y sensual, reafirmando la lencería como protagonista de la pasarela.
Estas prendas, con acabados en satén y encajes como el de Calais, pueden llevarse en una cita nocturna o reinterpretarse durante el día con un jersey de cachemir, demostrando que la ropa interior ya no pertenece exclusivamente al ámbito privado, sino que forma parte del armario contemporáneo.
La flor en 3D
Las flores en 3D transforman las prendas en auténticas esculturas portátiles este año. La tendencia apuesta por el volumen y la textura, con un enfoque más artístico y artesanal que se aleja de los estampados planos para explorar una dimensión táctil y envolvente.
La organza, muy utilizada en la alta costura y en la moda nupcial, se convierte en uno de los tejidos protagonistas. Se superpone en capas ligeras y suele incorporar pétalos aplicados que parecen despegarse del tejido, creando movimiento y profundidad.
Los motivos naturales y románticos dominan la escena: rosas de jardín, dalias, lisianthus y anturios aparecen reinterpretados en clave tridimensional, a menudo en tonos neutros como beis, crema o blanco.
Entre ellos destaca el blanco Cloud Dancer, señalado como uno de los tonos clave de 2026 por Pantone, símbolo de ligereza y sofisticación.
Desfile Pimavera 2026 de Carolina Herrera en Madrid.
En los desfiles primavera/verano 2026 de casas como Chanel, Carolina Herrera y Richard Quinn, estas creaciones tridimensionales ocuparon un lugar central, consolidando la flor en relieve como uno de los códigos estéticos más románticos y esculturales de la temporada.
Galentine’s Day
Para quienes no quieren celebrar San Valentín, existe la alternativa del Galentine's Day, que suele celebrarse el día anterior al 14 de febrero y está enfocado en la amistad femenina. No se trata de una santa real, pero simboliza el apoyo, la complicidad y el cariño entre amigas, convirtiéndose en una celebración del amor en su versión más sororal.
En 2026, el estilo para esta fecha apuesta por el cozy-chic, una mezcla de confort elegante y texturas sensuales. Los conjuntos de punto suave, especialmente los coordinados de top y pantalón o falda, se consolidan como las piezas ideales para un brunch entre amigas.
El blazer oversize sigue siendo imprescindible, pero se suaviza con cortes más fluidos y tonos empolvados como vainilla, lila o beige perla. A esto se suman los detalles coquette: lazos, encaje y cintas en el cabello, que continúan dominando la estética romántica con un aire delicado pero actual.
Para quienes prefieren un look más estructurado, los tartanes y cuadros regresan con fuerza en las faldas y trajes vistos en el street style de comienzos de 2026.
En cuanto a la paleta cromática, esta temporada se aleja del rosa clásico para abrazar tonos más profundos y naturales. Los colores tierra, como el burdeos intenso, el chocolate o el terracota, aportan calidez y sofisticación. También destacan el amarillo acacia, luminoso y vegetal, y el ciruela oscuro, dos tonos con carácter que definen la temporada.
El Pantone Color of the Year 2026, PANTONE 11-4201 Cloud Dancer.
Y, por supuesto, el Cloud Dancer se impone como uno de los colores clave de 2026: un blanco puro y elegante, perfecto para un look minimalista y atemporal.