'Lobby' general de La Zambra.
De refugio de Lady Di a icono del nuevo lujo en clave détox: la vida lenta como destino en un oasis malagueño
Los Rolling Stones también se encuentran entre las celebs que peregrinaron a este lugar, epicentro de lujo discreto y privacidad.
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Al traspasar el lobby blanco y encalado del Hotel La Zambra, ubicado estratégicamente en el municipio malagueño de Mijas, el tiempo parece bajar revoluciones hasta casi detenerse por completo.
No es de extrañar que este enclave aislado en plena Costa del Sol sea sinónimo de desconexión y relax, ya lo fue en la década de los 80 y los 90, entonces conocido como Hotel Byblos, que acogió algunas de las figuras más relevantes de la jet de la época.
De Lady Di a los Rolling Stones, celebridades que peregrinaron a este lugar, un epicentro de lujo discreto y privacidad emplazado entre los campos de Golf de Mijas que refuerzan un carácter aislado y exclusivo
Momento en que una clienta recibe un masaje en La Zambra.
Si el reto de los hoteles de lujo en los 80 y 90 era conservar un aura de privacidad y de refugio, en la actualidad entra un nuevo actor indispensable: el concepto del bienestar planteado desde una vista 360.
El foco está puesto en la alimentación, el deporte y los tratamientos que no solo inviten a la relajación, sino que ayuden al huésped a sentirse mejor y abandonar el hotel en un mejor estado físico.
Uno de los preciosos patios del spa.
Según refleja Global Wellness Institute, el turismo del bienestar es el segmento de mayor crecimiento dentro del lujo turístico, con un crecimiento estimado del 20,9% anual.
En este paradigma, La Zambra, que reabrió sus puertas en 2022, se reformula para convertirse en un epicentro de lujo y bienestar desde la integración de su programa detox con un enfoque personalizado en cada huésped.
Disponen, por supuesto, de alimentación mediterránea diseñada por un nutricionista y ejecutada por chefs, entrenamiento personal y tratamientos a medida en cabina que combinan desde técnicas milenarias como la acupuntura hasta las más punteras de la mano de la tecnología.
“La reapertura de La Zambra ha sido, en cierto modo, un homenaje al espíritu que siempre caracterizó al antiguo Byblos. Más allá del glamour que lo hizo famoso en los años 80 y 90, lo que hemos querido preservar es esa sensación de lugar especial, de refugio donde el huésped se siente cuidado. Hoy lo reinterpretamos desde una visión más contemporánea del bienestar, donde la calma, la conexión y la autenticidad toman protagonismo, manteniendo ese carácter único que siempre ha tenido este lugar”, declara a Magas el jefe de Experiencia del Hotel, Juan Salas.
El Hotel Byblos, que cerró en 2010, permaneció una década abandonado, hasta que en 2022 tras una profunda transformación abrió sus puertas como La Zambra, integrado en la colección hotelera de Hyatt y preservando el ADN del proyecto.
Inconfundible es su arquitectura de inspiración andalusí, con torres azules y fachadas blancas rodeadas de vegetación autóctona y de patios con varias fuentes que componen la banda sonora de este templo del bienestar.
Masaje en el spa.
Una llave Michelin, uno de los spas más grandes de la Costa del Sol con 2.000 metros de superficie, campos de golf y 196 habitaciones de estilo moderno. Desde enero, incluye un plan détox que busca reforzar el hotel en el centro del mapa del bienestar,
El lujo hotelero pasa por la personalización en cada detalle
Para Salas, el turismo de élite de lujo es el de un perfil de viajero que “busca cada vez más experiencias de bienestar profundas, que vayan más allá de un tratamiento puntual y que realmente impacten en su estilo de vida”.
Si muchos visitantes acudían al Hotel Byblos buscando específicamente tratamientos de bienestar, el enfoque actual de La Zambra no solo refuerza el concepto, sino que lo completa hacia un cuidado integral a través de la personalización en cada detalle.
“La personalización va a ser, sin duda, uno de los grandes pilares de la hospitalidad del futuro. Cada huésped llega con unas necesidades, ritmos y expectativas diferentes, y la tecnología nos permite cada vez más entender y anticipar esas preferencias”, añade Salas.
La ejecución es sencilla: el huésped atraviesa el umbral de La Zambra, y desde entonces y durante tres o siete días –dependiendo de la duración que escoja– tendrá un plan totalmente personalizado respecto a alimentación, deporte y tratamientos, escogiendo en función de dos objetivos o planes: Sculpt and Energise o Restore and renew.
Análisis de bioimpedancia, el punto de partida
La primera parada pasa por una entrevista con el equipo de nutricionistas, que evalúan el estado físico a partir de una prueba de bioimpedancia, una báscula capaz de medir niveles como masa muscular, porcentaje óseo, de grasa y de agua en el cuerpo o edad metabólica.
A esta prueba le acompaña una entrevista en la que se tratan hábitos de alimentación, deporte, sueño, ciclos menstruales en el caso de ser mujer, nivel de estrés y, sobre todo, gustos vinculados a la alimentación.
Esta es la antesala para diseñar un menú mediterráneo personalizado que elaborarán los chefs de Palmito, uno de los tres restaurantes integrados en el complejo, junto a Picador o la coctelería de autor Bamboleo.
“Con cada cliente nos marcamos un objetivo distinto, ya que cada persona tiene unas características biológicas y circunstanciales concretas. No es lo mismo diseñar un plan alimenticio para mejorar el rendimiento deportivo que para perder peso, o simplemente para mantener un buen estado de salud”, explica María Criado, (@psicanutricion), nutricionista al frente del proyecto.
Además del plan de alimentación, “a lo largo del retiro se intenta educar también en unos hábitos de alimentación adecuados para cada caso, porque un plan nutricional que no tenga en cuenta factores como estilo de vida o preferencias difícilmente será sostenible en el tiempo”, desgrana la experta.
A este programa de alimentación le acompaña una rutina deportiva, eso sí, siempre adaptada al huésped y a sus necesidades.
Desde yoga a primera hora de la mañana y con el amanecer, una forma natural de activar el organismo y los ritmos circadianos del cuerpo, hasta un entrenamiento de cardio y fuerza personalizado, además de poder visitar el gimnasio en cualquier momento, donde realizar cualquier tipo de rutina bien en la sala de máquinas o en la situada en el porche del exterior.
“Para notar resultados, la alimentación es lo más importante, seguido del ejercicio, que en este caso se complementa con diferentes tratamientos coadyuvantes se potencian los resultados finales de manera significativa“, dice Criado.
Y añade: ”Tenemos que tener en cuenta que a nivel calórico hay un ajuste que va a hacer su trabajo, pero los tratamientos de acompañamiento ejercen una acción de mejora a nivel integral y colaboran mutuamente con el plan nutricional”.
De acupuntura a drenajes linfáticos e Indiba: la regeneración continúa en cabina
Tras mañanas dedicadas al deporte, las tardes comienzan en el spa y sus instalaciones.
Separado del complejo de habitaciones por un sendero y rodeado por campos de lavanda –una de las hierbas aromáticas más asociadas a la relajación–, el día continúa peregrinando por sus múltiples saunas, jacuzzis, piscinas exteriores e interiores y baño turco.
Y, sobre todo, en las estancias abovedadas de tratamiento, donde entre luz tenue y vistas a la vegetación exterior, el equipo de profesionales de la zambra adapta diferentes tratamientos al cliente.
Entre estos tratamientos, algunos rescatan técnicas ancestrales, mientras que otros combinan tecnología y vanguardia.
“Dentro de este programa de tratamientos especializados podemos destacar las sesiones de acupuntura que regulan los niveles de cortisol y van a reflejarse en una reducción de la inflamación, los masajes drenantes que nos ayudan con la eliminación de toxinas y desechos metabólicos o las sesiones con Indiba que mejoran la circulación y ejerce un efecto de regeneración tisular visible muy positivo, entre otros”, señala Criado.
Osa lleva años dedicándose a la acupuntura, el primer tratamiento al llegar, que basado en la medicina tradicional china consta de colocar agujas en determinadas partes del cuerpo, que, como resalta, “a veces habla de lo que sucede por dentro”.
La clave, como ella misma señala; es pararse a mirarlo y escucharlo. A este ritual le acompaña reflexología podal, realizado con aromaterapia desde los aceites esenciales que seleccione el propio huésped, aquellos con los que se sienta más cómodo.
Un momento de relax en el spa.
Rocío es la encargada de realizar el drenaje linfático vodder, que lejos de muchos tratamientos al alza en la actualidad de presiones extremas y maquinarias imposibles, se realiza manualmente y aplicando presión leve sobre algunos puntos estratégicos del cuerpo, para activar así las linfas y reducir la inflamación.
“Asociamos la desinflamación a masajes con mucha presión, pero, en realidad, la mejor forma de estimular las linfas es desde la presión suave”, explica la especialista.
Victoria es la encargada de hacer los masajes moldeadores con vendas de sal del mar Muerto, el tratamiento con el que despedir la estancia y el plan mediante un masaje manual y la aplicación de estas vendas, que lejos de ser efecto frío aportan sensación de ligereza a las piernas.
Lo hace tras una vida consagrada a realizar este tratamiento con excelencia, y tras haber sido masajista personal de varios rostros del star system.
A los diferentes trabajos de estas especialistas les une un mismo hilo conductor; la escucha activa en cabina y un saber hacer sustentado en años de trabajo.
“En la parte holística, hemos querido reunir perfiles con experiencia en distintas disciplinas complementarias, pero también con una gran capacidad de escucha y adaptación al huésped. La personalización de cada programa y tratamiento depende en gran medida de esa capacidad de entender qué necesita cada persona en cada momento”, resume Juan Salas sobre la cuidada elección del personal.
Resultados más allá del peso: descanso, energía y calidad de la piel
La pregunta general al iniciar cualquiera de los programas es la misma, ¿qué beneficios podemos notar en este periodo de tiempo? Para María Criado, “dentro de los primeros cuatro días de retiro notaremos signos de desinflamación rápida, la persona adquiere una mayor sensación de ligereza, mejora el tránsito intestinal y se empieza a estabilizar la glucosa, esto hace que se tenga mayor sensación de saciedad, se reduzcan los antojos y se identifiquen mejor la señales de hambre real apartando los caprichos”, explica.
Respecto a las cifras, en este periodo, “la desinflamación es evidente, se aprecian cambios en el volumen corporal y se inicia la pérdida de grasa, la pérdida de peso total puede oscilar entre los 1,5 y 3,5 kg”, indica.
Notando, además, "considerables mejoras en la inflamación digestiva, los niveles de energía y la calidad del sueño”, explica la experta, que resalta también la importancia de haber usado los días en el retiro como una guía para implementar estos hábitos saludables.
“A medida que aumentan los días de retiro la persona va consolidando las rutinas y las porciones adecuadas de comida, adquiere un mayor control sobre la ingesta, los cambios conductuales en este sentido son muy importantes, y hay una mejora cuantitativa de los niveles corporales analizados en el inicio.
Un plan que integra el disfrute y desde la vida lenta para conseguir no solo un cuerpo más definido o desinflamado, sino una sensación de bienestar que no finalice con la estancia en el hotel, sino que acompañe al huésped en su día a día. Esa sería la muestra de que el lujo en la actualidad en su máxima expresión es, sobre todo, experiencial.