Filtros del aire acondicionado.

Filtros del aire acondicionado. iStock

Interiorismo

Un instalador advierte: "No limpiar los filtros del aire acondicionado puede aumentar hasta un 15% el consumo eléctrico"

Un mantenimiento básico del aparato mejora su rendimiento, reduce averías y ayuda a rebajar el importe de la factura de la luz.

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Con la llegada de las altas temperaturas, en millones de hogares se recurre al uso de equipos de aire acondicionado que permiten mejorar el confort y sentirse mejor en el interior de una vivienda o local.

Sin embargo, hay errores comunes que hacen que este tipo de aparatos de climatización no funcionen de la mejor forma posible, y tiene que ver con la falta de mantenimiento. De hecho, Emiliano, que es instalador de aire acondicionado, explica que no limpiar los filtros del aire acondicionado puede aumentar hasta un 15% el consumo eléctrico.

Un filtro sucio, por lo tanto, puede hacer que en un hogar el consumo se dispare, por lo que lo más indicado es limpiar este tipo de elementos para garantizar su mayor eficiencia.

Cómo limpiar los filtros paso a paso

Emiliano ha explicado en la página de Facebook Conalep Nuevo León cómo se deben limpiar los filtros de un aire acondicionado tipo mini split paso a paso, de manera que, si ha perdido capacidad de enfriamiento y ya no funciona como antes, se puede solucionar.

En muchos de los casos explica que el motivo es la acumulación de suciedad en los filtros, por lo que realizar una limpieza periódica ayuda a mejorar el rendimiento del equipo, además de mantener una buena calidad del aire y reducir el consumo energético.

Para llevar a cabo la limpieza, apenas se necesitan: una brocha o cepillo suave para retirar el polvo, agua para el enjuague y un limpiador de serpentines de aire acondicionado. Este último se puede encontrar en ferreterías o tiendas especializadas en climatización y refrigeración.

Una vez reunidos todos los materiales necesarios, el proceso que sigue Emiliano para limpiar los filtros del aire acondicionado comienza por apagar por completo el aparato, lo que evita posibles riesgos durante la manipulación, además de evitar que la suciedad desprendida vuelva a circular por el sistema.

A continuación, con el equipo apagado, se abre la tapa frontal de la unidad interior o evaporador, para comprobar cómo, una vez abierta, quedan visibles los filtros de aire sobre los que habrá que llevar a cabo la labor de mantenimiento.

En primer lugar, habrá que retirar los filtros de aire, que suelen estar sujetos mediante unas pequeñas pestañas o guías. Se retiran levantando ligeramente el filtro y liberando las pestañas de sujeción.

Ahora se podrá extraer el filtro con cuidado para evitar daños, y en ese momento es habitual que puedas apreciar la cantidad de polvo acumulado, especialmente en los casos en los que haya pasado mucho tiempo sin realizarse mantenimiento.

Antes de lavar los filtros, conviene retirar la mayor cantidad posible de polvo seco, para lo que se usa una brocha o cepillo suave, pasándolo por toda la superficie del filtro. Con este paso se consigue facilitar la limpieza posterior y evita que la suciedad se pueda adherir aún más durante el lavado.

Una vez que se ha eliminado el polvo de la superficie, se deben enjuagar los filtros con agua, con la finalidad de eliminar las partículas más finas que permanecen adheridas a la malla. Tras el lavado, se sacuden suavemente para retirar el exceso de agua.

Antes de volver a colocar en su sitio los filtros, se recomienda dejarlos secar. Cuando estén secos, se puede aplicar el producto limpiador para serpentines, debiendo seguir las instrucciones del fabricante. Con este producto se mejora la higiene del sistema y se optimiza el flujo de aire.

Una vez que los filtros ya están limpios y secos, llega el momento de reinstalarlos. Es importante en este paso colocarlos sobre las guías correspondientes, asegurándose de que las pestañas encajen correctamente y verificar que están bien sujetos en su posición.

En este sentido, conviene tener en cuenta que cada modelo puede tener algunas pequeñas diferencias, por lo que, para evitar cualquier tipo de problema, lo más recomendable es revisar el sistema de anclaje específico de cada equipo.

Una vez instalados los filtros de nuevo, se cierra la tapa frontal, siendo necesario en muchos de los modelos de aire acondicionado levantarla ligeramente para que pueda encajar correctamente antes de presionarla y escuchar el clic de cierre.

Con todo ya correctamente instalado, se puede encender el equipo de nuevo. Tras haber realizado la limpieza, es habitual apreciar un mejor flujo de aire, mayor capacidad de enfriamiento, menor acumulación de olores y una mayor eficiencia energética.

Ventajas de limpiar los filtros

Realizar esta tarea de mantenimiento de forma periódica es sencilla y puede ser llevada a cabo por cualquier persona en su hogar siguiendo los pasos mencionados. Un mantenimiento regular ayuda a conservar el equipo en buenas condiciones, además de garantizar un menor gasto de energía.

Una limpieza regular permite disfrutar de diferentes ventajas, entre las que tenemos que destacar las siguientes:

  • Ahorro energético y económico: un filtro obstruido obliga al compresor y al motor a trabajar forzados, lo que aumenta el consumo eléctrico. Mantenerlos limpios optimiza la circulación del aire, reduciendo el importe en la factura de la electricidad.
  • Mejora de la salud y calidad del aire: los filtros actúan como barrera para retener polvo, polen, ácaros y esporas. Si están saturados, las partículas regresan al ambiente e incrementan el riesgo de alergias, irritaciones y otros problemas respiratorios.
  • Mayor durabilidad del equipo: el exceso de suciedad puede dar lugar a malos olores, goteos y daño de piezas internas. Con una limpieza periódica se consigue reducir hasta en un 40% las averías comunes.