Una casa de los años 50.

Una casa de los años 50. E.E.

Interiorismo

Edu Saz, arquitecto: "Las viviendas de los años 50 son una maravilla y la mejor inversión"

El experto defiende que muchos pisos antiguos tienen mejor diseño urbano y más potencial que gran parte de la obra nueva actual.

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En un momento tan delicado para el sector inmobiliario, en el que existen grandes dificultades para poder acceder a una vivienda, tanto por su elevado precio como por la falta de oferta, algunos expertos plantean algunas alternativas a tener en cuenta para encontrar donde vivir.

Es el caso del arquitecto Edu Saz, que en su canal de YouTube (@Edu_saz) ha querido hacer hincapié en la importancia que tiene el año de construcción del piso para conocer cómo de buena compra es, pues influye tanto en los materiales como en otras características.

En este sentido, el experto en arquitectura, inversión y urbanismo tiene claro que "las viviendas de los años 50 son una maravilla y la mejor inversión", e invita a todos aquellos que estén buscando una vivienda de segunda mano a tenerlo en cuenta para encontrar una joya oculta.

El urbanismo de los años 50

Para entender por qué una vivienda de los 50 es una gran oportunidad hoy en día, es imprescindible conocer su origen. Edu Saz explica que este periodo estuvo marcado por el desarrollo franquista y un éxodo masivo del campo a las ciudades tras el plan de estabilización de 1959.

De esta forma, millones de personas dejaron el campo para llegar a núcleos urbanos como Madrid, lo que a su vez provocó la necesidad de construir a una velocidad sin precedentes.

Así nacieron los denominados "poblados de absorción", como Orcasitas, San Blas o Fuencarral, barrios de la periferia diseñados para enfrentar el chabolismo y dar un techo digno a la clase trabajadora.

Estas viviendas se basaron en bloques aislados de 4-5 alturas, dispuestos en hileras paralelas con amplios espacios verdes entre ellos. Aunque la ejecución técnica a veces no fue la mejor por la falta de medios en la época, su planteamiento buscaba un crecimiento ordenado y saludable.

"A nivel urbanístico, la referencia legal es la ley del suelo de 1956, que fue la primera gran ley urbanística en España, pero en la práctica el objetivo realmente era edificar rápido y barato", comenta al respecto el arquitecto.

Las ventajas de las viviendas de los 50

Edu Saz da varios argumentos por los cuales las viviendas de los años 50 son una "maravilla", y uno de ellos tiene que ver con quién se encuentra detrás de su construcción, poniendo como ejemplo la colonia de Nuestra Señora de Lourdes, en Madrid, un proyecto liderado por personas como Francisco Javier Sánchez de Oiza, arquitecto de las conocidas Torres Blancas.

Además, el experto da especial valor a lo que consiguieron los arquitectos de la época, que fue crear entornos dignos con escasos recursos. Los barrios no son solo grupos de edificios, sino unidades funcionales que incluían colegios, iglesias y comercios integrados.

Por otro lado, la década de los 50 introdujo una serie de conceptos muy avanzados para su tiempo, como la creación de "islas de supermanzanas", en las que se alejaba el tráfico rodado del interior del barrio para dar prioridad al peatón.

"A veces se piensa que no hay buena arquitectura detrás de estos edificios simples, pero no es así... estos maestros arquitectos del siglo XX lo consiguieron", comenta el experto, que también hace hincapié en que, a nivel urbanístico, por lo general, "son entornos muy interesantes al margen de la degradación que hayan podido sufrir".

Funcionalismo en 55 m2

La vivienda tipo de los años 50 es un perfecto ejemplo de funcionalismo libre de ornamento, como recalca el propio Edu Saz, quien indica que principalmente eran pisos de unos 55 metros cuadrados.

Estos albergaban un total de tres dormitorios, salón, cocina independiente y un baño, unas viviendas que podían parecer mínimas, pero eran realmente funcionales, diseñadas para las familias numerosas de la época que buscaban su primera casa en propiedad.

Originalmente estas viviendas carecían de lujos, por lo que no contaban con ascensores, garajes, calefacción ni aislamientos térmicos, además de usar materiales básicos, como suelos de terrazo y carpintería metálica.

A pesar de que pueda ser visto como una contra, Edu Saz explica que hoy en día esta simplicidad es una ventaja para inversores y arquitectos actuales, puesto que permite que dispongan de un "lienzo en blanco" para realizar reformas integrales.

El hecho de que carezcan de elementos estructurales complejos u ornamentos innecesarios, se centran en lo esencial, y esto es una ventaja.

El potencial de las viviendas de los 50

El experto en arquitectura, inversión y urbanismo tiene claro que estas viviendas de los años 50 son la mejor apuesta que se puede realizar, aunque necesitan de dos intervenciones claves que multiplican su valor: la mejora energética y la redistribución interior.

Al carecer de aislamiento térmico y acústico de origen, cualquier reforma moderna hace que inmediatamente aumente su estándar de confort. Además, el modelo de familia ha cambiado mucho desde mediados del siglo XX.

Esto implica que las viviendas de tres dormitorios pequeños se pueden transformar en viviendas de concepto abierto con uno o dos dormitorios mucho más amplios. Sus posibilidades son enormes y hay que saber cómo se pueden aprovechar.

Edu Saz explica que en un mercado inmobiliario actual en el que la obra nueva es escasa y costosa, comprar una vivienda de esta época en un barrio consolidado, que cuente con buenos espacios públicos y conexiones de transporte, es una buena opción para quienes buscan calidad sobre cantidad.