Fachada de un edificio.

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Interiorismo

Ya es oficial: la ayuda de hasta 1.500 euros para quienes vivan de alquiler en estas regiones españolas

Estas medidas buscan aliviar la carga económica de muchos contribuyentes y, al mismo tiempo, servir como impulso para frenar la despoblación.

Más información: Entra en vigor: los españoles que vivan en alquiler podrán recibir una ayuda de 525 €, si cobran una pensión

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El encarecimiento sostenido de la vivienda en España, sumado a la presión de la inflación y a unos salarios que no siempre crecen al mismo ritmo que el coste de vida, está poniendo en jaque a buena parte de la población. Cada vez más hogares tienen dificultades para llegar a fin de mes, en un contexto marcado por la incertidumbre económica.

Una realidad que impacta de forma especialmente dura en las mujeres trabajadoras. Y es que, según datos recientes de RTVE, la brecha salarial en España se mantiene estancada en torno al 19-20 % en 2026, lo que se traduce en que el sector femenino cobra de media unos 430 euros menos al mes que los hombres.

En este contexto, cada vez más españoles se ven atrapados en una situación especialmente complicada, en la que el alquiler no deja de subir mientras los ingresos siguen siendo muy ajustados.

En este contexto, varias comunidades autónomas han empezado a mover ficha con incentivos fiscales dirigidos a quienes opten por vivir en municipios pequeños o en zonas especialmente afectadas por la despoblación. El objetivo es doble.

Por un lado, se busca aliviar la carga económica de los contribuyentes y al mismo tiempo, atraer población a entornos rurales que llevan años perdiendo habitantes, como refleja un informe del Consejo General de Economistas sobre el 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2026' que recoge Europa Press.

Algunas de estas medidas resultan especialmente atractivas para quienes viven de alquiler. Es el caso de Asturias, donde se permite desgravar un 30% del importe en el IRPF (con un máximo de 1.500 euros) a quienes residan en concejos considerados en riesgo demográfico.

Una ayuda que puede marcar la diferencia en el presupuesto anual de muchos hogares.

Otras ayudas relacionadas

Otras comunidades también han puesto sobre la mesa incentivos similares. En Cantabria, por ejemplo, los inquilinos pueden deducirse un 20%, hasta 1.200 euros, mientras que en Castilla y León existe una deducción del 25% —con un límite de 612 euros— para jóvenes menores de 36 años que vivan en áreas rurales.

Pero no solo los arrendatarios salen beneficiados. Los propietarios también cuentan con ventajas fiscales para fomentar la compra o rehabilitación de vivienda.

En Asturias, se contempla una deducción del 5% que puede alcanzar los 10.000 euros, y que aumenta hasta el 10% en el caso de menores de 35 años o familias numerosas. Castilla-La Mancha, por su parte, eleva este incentivo hasta el 15% en situaciones similares.

Las familias tampoco quedan fuera de este paquete de ayudas. En Aragón, por ejemplo, se incentiva la natalidad en pequeños municipios con deducciones de hasta 200 euros por el nacimiento o adopción del primer hijo.

Mientras, en Asturias, los gastos de guardería para menores de tres años en zonas despobladas pueden desgravarse hasta un 30%, con un tope de 1.000 euros.

Deducciones por cambio de municipio

Además, cambiar de residencia también se tiene en cuenta en algunos territorios. Castilla-La Mancha ofrece ayudas de 500 euros a quienes se muden por motivos laborales a localidades con riesgo de despoblación.

En la Comunidad de Madrid, los menores de 35 años pueden beneficiarse de una deducción de hasta 1.000 euros si se trasladan a municipios de menos de 2.500 habitantes.

Todas estas iniciativas llegan en un momento en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas en España. En los últimos cinco años, el precio medio del alquiler se ha disparado cerca de un 46%, complicando aún más la situación de muchas familias.

En paralelo, el Gobierno ha impulsado incentivos fiscales para los propietarios que rebajen el precio del alquiler en zonas tensionadas, con reducciones que pueden alcanzar el 90% en determinados casos.