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Tamara. @lasprincesasdetamara

Interiorismo

Tamara, limpiadora y madre de 3 hijas: “Instagram me genera más ingresos, pero no abandono mi trabajo”

La historia de una creadora de contenido que compagina redes sociales y limpieza reabre el debate sobre estabilidad laboral, conciliación y futuro digital.

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Las redes sociales han cambiado la vida de muchas personas, pero no siempre sustituyen su profesión original. Es el caso de Tamara Martínez, limpiadora desde hace más de una década y madre de tres hijas.

Tal y como cuentan desde Noticias Trabajo (y ella misma explica en sus redes), ha confesado que Instagram le reporta más ingresos que su trabajo habitual, aunque no está dispuesta a dejarlo.

Su historia pone el foco en una realidad poco visible: detrás de muchas creadoras de contenido hay empleos tradicionales que sostienen su estabilidad económica.

En su caso, la limpieza de casas ha sido durante 12 años su principal sustento y el pilar que le permitió salir adelante como madre.

A pesar de que reconoce que podría vivir únicamente de lo que genera en redes sociales, Tamara insiste en que su profesión le ha dado más que un salario: disciplina, constancia y seguridad ante la incertidumbre digital.

Con más de 180.000 seguidores en Instagram bajo el perfil @lasprincesasdetamara, comparte su día a día como madre trabajadora y creadora de contenido. Sin embargo, durante años no había hecho público que se dedicaba profesionalmente a la limpieza doméstica.

Desde hace 12 años limpia casas y asegura que es un trabajo que le permitió criar a sus hijas y sostener su hogar. Según sus propias palabras, es una labor que desempeña con dedicación y cuidado, disfrutando del orden y la rutina que cada vivienda implica.

Tamara reconoce abiertamente que Instagram puede generarle entre 10 y 15 veces más ingresos que su trabajo como limpiadora, pero no lo considera suficiente motivo para abandonar su oficio.

Uno de los argumentos que repite con más firmeza es la estabilidad. Las redes sociales son rentables, pero también imprevisibles. Por eso afirma que, si algún día la plataforma desapareciera, ella tendría una profesión sólida a la que volver sin depender de algoritmos o contratos publicitarios.

En un contexto en el que muchos trabajadores del sector doméstico denuncian la infravaloración de su labor, personas como Tamara representan la dignidad y el valor del trabajo de limpieza profesional.

La trabajadora considera que su experiencia le ha enseñado el valor del "esfuerzo silencioso", una expresión que resume el aprendizaje que ha adquirido durante años trabajando en casas particulares.

El caso de Tamara refleja una tendencia cada vez más habitual: combinar empleo tradicional con actividad digital. Según diversos estudios sobre economía digital, los ingresos en redes pueden ser elevados, pero también volátiles y dependientes de acuerdos comerciales puntuales.

En contraste, el trabajo doméstico, aunque menos visible, ofrece una base estable de ingresos y una red de clientes fieles. En el caso de Tamara, limpiar casas no es solo un medio económico, sino una profesión que le ha dado autonomía y conciliación como madre.

Además, ahora aprovecha su experiencia profesional para generar contenido relacionado con trucos de limpieza y organización, ampliando así su propuesta digital.

En consecuencia, en un sector que a menudo recibe críticas sobre precios y condiciones laborales, muchas trabajadoras reivindican respeto por su oficio.

Tamara se suma a esa reivindicación, defendiendo que limpiar casas no es un plan provisional, sino una profesión con valor propio.