Una ventana entreabierta.

Una ventana entreabierta.

Interiorismo

Un experto, sobre por qué dejar la ventana entreabierta para ventilar no es buena idea: "Puede ser contraproducente"

Ventilar mal puede empeorar la humedad y el confort en casa, según los expertos.

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Ventilar el hogar es esencial para mantener un ambiente saludable, pero no siempre lo hacemos de manera eficaz. Una práctica común (dejar la ventana entreabierta durante horas, sobre todo, en invierno) puede no ser la más adecuada y hasta favorecer problemas de humedad en lugar de resolverlos.

La ventilación natural, bien hecha, ayuda a reducir contaminantes interiores y mejorar la calidad del aire, sin embargo, la forma en que se realiza es clave para que los beneficios superen los posibles inconvenientes.

Según explican expertos en eficiencia energética y calidad del aire interior, dejar la ventana entreabierta durante horas no siempre mejora la ventilación y, de hecho, "puede ser contraproducente".

Tal y como señalan, este gesto provoca una renovación de aire muy lenta que favorece la entrada constante de aire frío, enfría paredes y superficies y aumenta el riesgo de condensación y humedad, especialmente en invierno, sin conseguir una ventilación real y eficaz del hogar.

Como resultado, se crea un ambiente favorable para la aparición de moho en esquinas, paredes y marcos, donde el aire caliente y húmedo se encuentra con superficies frías.

En invierno, el aire dentro de la casa suele estar cargado de vapor por respiración, cocina, duchas o ropa en secado. Al entrar en contacto con superficies frías, este vapor se condensa y puede favorecer humedad excesiva y moho.

La condensación ocurre precisamente porque la ventana entreabierta no crea una corriente suficiente para reemplazar el aire viciado por aire exterior seco. En muchos casos, la humedad aumenta en lugar de disminuir.

Dejar la ventana durante horas en esta posición contribuye a un intercambio insuficiente de aire y a pérdidas de calor que empeoran aún más la situación.

En consecuencia, contrariamente a lo que muchos piensan, los expertos recomiendan abrir las ventanas de par en par durante períodos cortos, entre 5 y 10 minutos, varias veces al día.

Este método, conocido como ventilación por choque, renueva el aire interior de manera mucho más eficaz que dejar pequeñas aberturas durante horas.

Durante esos minutos con todas las aberturas abiertas, el intercambio de aire es más rápido y ayuda a bajar la humedad interior sin enfriar excesivamente paredes y superficies.

De esta manera, las investigaciones sobre ventilación natural muestran que la posición y duración de la apertura de ventanas influye mucho más en la eficacia que dejar una ventana pequeña abierta de manera continua.

De la misma manera, una alternativa eficaz es la ventilación cruzada, que consiste en abrir ventanas o puertas en lados opuestos de la vivienda para crear una corriente de aire que limpie rápidamente el espacio interior.

Este método mejora la circulación del aire y acelera el intercambio con el exterior, reduciendo la humedad interna y expulsando contaminantes sin necesidad de largas exposiciones al frío.

En climas húmedos, incluso puede ser necesario combinar ventilación cruzada con métodos mecánicos o deshumificadores para mantener niveles saludables de humedad sin pérdidas energéticas excesivas.