La cocinera Carmen Butrón y unos pimientos de bote.

La cocinera Carmen Butrón y unos pimientos de bote. E.E iStock/Instagram

Estilo de vida

Carmen, cocinera: "Para que los pimientos de bote estén más ricos, el truco no es el azúcar, sino 1 cebolla, 250 ml de leche y 300 g de bacalao"

Carmen Butrón no necesita añadir azúcar para conseguir unos pimientos del piquillo más sabrosos. Su secreto está en el relleno y una sencilla salsa.

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Los pimientos del piquillo en conserva son uno de esos ingredientes que siempre conviene tener a mano en la cocina. Se conservan durante meses en las despensa, resultan fáciles de preparar y permiten improvisar desde un aperitivo hasta una cena sin necesidad de utilizar demasiados ingredientes.

Como ya vienen envasados, pueden servirse directamente con un buen aceite de oliva virgen extra, acompañar una ensalada o incorporarse a diferentes guisos. Aunque, si hay una receta en la que adquieren especial protagonismo, es en los clásicos pimientos rellenos.

Su sabor suave, ligeramente dulce y con ese característico toque asado combina especialmente bien con pescados, carnes y diferentes preparaciones cremosas.

De ahí que admitan tantas versiones desde las más tradicionales hasta otras pensadas para aprovechar lo que queda en la nevera.

Una de las más apetecibles es la que prepara Carmen Butrón, cocinera conocida por compartir recetas caseras. Su propuesta consiste en rellenarlos de bacalao y acompañarlos con una salsa de tomate y verduras, sin necesidad de añadir azúcar para corregir su sabor.

El secreto está en el relleno

Aunque los pimientos del piquillo pueden rellenarse de multitud de ingredientes, el bacalao es uno de sus acompañantes más conocidos. Su sabor combina bien con la suavidad del pimiento y permite preparar un plato que funciona tanto como entrante como para una comida más completa.

Carmen utiliza 300 gramos de bacalao desalado, que cocina junto a un sofrito de ajo y cebolla. Una base sencilla que aporta aroma al pescado antes de incorporar los ingredientes que darán consistencia al relleno.

El siguiente paso consiste en añadir harina y leche para conseguir una preparación similar a una bechamel, pero con el bacalao ya integrado. La cocinera insiste en prestar atención a este momento para que la mezcla adquiera la textura adecuada.

"Lo removemos con frecuencia hasta que espese", explica. La intención es obtener un relleno suave y cremoso, pero con suficiente cuerpo para introducirlo dentro de los pimientos. Por eso, una vez preparado, Carmen recomienda dejarlo reposar antes de comenzar a rellenarlos.

Una salsa de piquillos sin añadir azúcar

La salsa es la otra parte importante de esta receta. En lugar de limitarse a calentar los pimientos rellenos, Carmen prepara un acompañamiento con ajo, cebolla, tres pimientos del piquillo y tomate triturado.

Primero sofríe las verduras y después incorpora 90 gramos de tomate. Cuando los ingredientes llevan unos minutos cocinándose, añade caldo de pescado o agua para obtener una salsa más ligera.

A continuación tritura toda la preparación hasta conseguir una textura fina y uniforme. De esta manera, los propios pimientos aportan parte del sabor y el dulzor natural de la salsa, sin necesidad de incorporar azúcar.

Una vez terminado el relleno, solo queda introducirlo cuidadosamente en los pimientos y colocarlos dentro de la salsa. Unos minutos a fuego suave son suficientes para calentarlos y conseguir que los distintos sabores se mezclen.

Un plato que también puede prepararse con antelación

Otra de las ventajas de estos pimientos rellenos es que no necesitan servirse inmediatamente después de cocinarlos. Pueden prepararse con antelación y calentarse suavemente cuando llegue el momento de comer.

Además, admiten diferentes acompañamientos. Un poco de arroz blanco, unas patatas cocidas o una ensalada pueden convertirlos en un plato principal, mientras que servidos en pequeñas cantidades funcionan perfectamente como entrante.

Ingredientes para los pimientos rellenos de Carmen Butrón

Ingredientes de los pimientos del piquillo rellenos

  • Pimientos del piquillo, 12 unidades
  • Bacalao desalado, 300 g
  • Diente de ajo, 1 unidad
  • Cebolla pequeña, 1 unidad
  • Harina de trigo o maicena, 50 g
  • Leche, 250 ml
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Sal y pimienta al gusto

Ingredientes para la salsa

  • Ajo, 1 diente
  • Cebolla, 1 unidad
  • Pimientos del piquillo, 3 unidades
  • Tomate triturado, 90 g
  • Caldo de pescado o agua, 200 ml
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Sal
  • Perejil fresco picado

Paso 1

Calienta el aceite en una sartén y añade el ajo picado junto con la cebolla.

Paso 2

Sofríe a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando hasta que estén blandos.

Paso 3

Incorpora el bacalao desalado desmenuzado y cocina un par de minutos. Añade la harina y mezcla bien para que se integre con el conjunto.

Paso 4

Baja el fuego y vierte la leche poco a poco sin dejar de remover.

Paso 5

Salpimenta al gusto y cocina hasta que la mezcla espese y quede cremosa. Después pasa el relleno a un recipiente, cúbrelo con film o un paño y déjalo reposar.

Paso 6

En otra sartén, añade aceite y sofríe el ajo y la cebolla para la salsa. Incorpora los pimientos del piquillo y el tomate triturado con una pizca de sal.

Paso 7

Cocina unos minutos para que los sabores se integren. Añade el caldo de pescado o agua y mezcla bien.

Paso 8

Después tritura la salsa hasta que quede fina y homogénea y vuelve a poner la salsa en una sartén o cazuela amplia.

Paso 9

Rellena los pimientos con la mezcla de bacalao ya reposada y colócalos sobre la salsa. Caliéntalos a fuego medio-bajo durante unos minutos.

Paso 10

Espolvorea perejil fresco picado por encima justo antes de servir. Sirve caliente o frío y disfruta de un plato cremoso y lleno de sabor.

El relleno también permite aprovechar otros pescados blancos cocinados y desmenuzados, aunque el bacalao aporta ese sabor característico que tan bien combina con el piquillo.

Y para quienes prefieran otras versiones, los pimientos pueden rellenarse de atún y huevo duro, gambas, carne picada o incluso verduras salteadas con una bechamel ligera.

En cualquier caso, la receta de Carmen conserva lo mejor de la cocina tradicional: ingredientes sencillos, un sofrito preparado con calma y una salsa casera que invita a acompañar el plato con un buen trozo de pan.