Bernat, un periodista español que renunció para trabajar en en Islandia: El mejor mes gané 5.000 euros.

Bernat, un periodista español que renunció para trabajar en en Islandia: "El mejor mes gané 5.000 euros". Imagen de archivo

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Un periodista español que trabaja en hoteles en Islandia: "Ahorré 50.000 euros en solo un año y tres meses"

Tras dejar España, encontró empleo en varios hoteles del país, donde llegó a cobrar 5.500 euros en su mejor mes.

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Cada vez son más quienes deciden abandonar España durante una temporada para buscar nuevas oportunidades laborales en el extranjero. Ese fue el caso de Bernat, un periodista español que decidió emprender una nueva aventura junto a su pareja.

En 2023, ambos tenían previsto mudarse a Australia con el objetivo de trabajar, ahorrar dinero y conocer otras culturas. Sin embargo, ella no consiguió el visado necesario y tuvieron que buscar una alternativa.

Fue entonces cuando decidieron poner rumbo a Islandia, donde Bernat encontró trabajo en un hotel. Según relata, consiguió el puesto sin necesidad de pasar por una entrevista y le bastó con saber inglés para empezar a trabajar.

La pareja pasó todo el verano en ese primer establecimiento, aunque a finales de septiembre decidió marcharse. Bernat asegura que uno de los problemas que encontró durante su experiencia estuvo relacionado con la gestión de algunas empresas.

"No se preocupaban porque las cosas estuviesen bien hechas", explica el periodista sobre una de sus experiencias laborales en el país.

Durante el año y tres meses que permanecieron en Islandia, Bernat y su pareja fueron pasando por distintos hoteles. Las condiciones económicas y laborales variaban considerablemente de un establecimiento a otro.

Según su experiencia, trabajando unas 170 horas mensuales en un hotel se podían alcanzar los 3.000 euros al mes. Una cantidad que podía aumentar considerablemente al sumar horas extra, noches o fines de semana.

Cascada de Skogafoss, lugar cercano al hotel donde trabajó Bernat en verano.

Cascada de Skogafoss, lugar cercano al hotel donde trabajó Bernat en verano. Imagen de archivo

Precisamente, Bernat recuerda que era habitual trabajar en diferentes turnos y acumular horas extraordinarias. Sin embargo, también asegura que estas no siempre se abonaban correctamente: "Muchas veces no las pagaban y ahí había disputas".

A pesar de ello, las condiciones que encontraron les permitieron alcanzar su objetivo. En apenas un año y tres meses consiguieron ahorrar 50.000 euros entre los dos.

Ahorrar en Islandia

Aunque Islandia tiene un coste de vida elevado, Bernat asegura que trabajar en determinados hoteles permite reducir notablemente los gastos mensuales, especialmente cuando el empleo se encuentra fuera de Reikiavik.

"En Islandia apenas hay gastos, por eso se ahorra mucho", señala. En su experiencia, algunos establecimientos situados en zonas alejadas de las principales ciudades ofrecían alojamiento, comida e incluso vehículo a sus empleados.

A lo largo de su estancia trabajó en cuatro hoteles diferentes. En dos de ellos tenía prácticamente todos los gastos cubiertos, especialmente en el último, donde permaneció durante nueve meses.

Las condiciones no fueron iguales en todos los establecimientos. En el segundo hotel, que recuerda como su peor experiencia, tenían que pagar unos 100 euros por una habitación compartida y la comida, aunque disponían de vehículo facilitado por la empresa.

La posibilidad de ahorrar no se debía, por tanto, a que Islandia fuese un país barato, sino a unos salarios más elevados y, sobre todo, a que buena parte de sus principales gastos estaban cubiertos por los hoteles.

Bernat también destaca la diferencia entre lo que llegó a cobrar en España y lo que consiguió ingresar en el país nórdico. Según cuenta, su mejor sueldo mensual como periodista en España había sido de unos 1.300 euros.

Bernat y su pareja disfrutando de las auroras boreales.

Bernat y su pareja disfrutando de las auroras boreales. Imagen de archivo

En Islandia, en cambio, llegó a ingresar 5.500 euros en su mejor mes. Eso sí, para alcanzar esa cifra tuvo que asumir una elevada carga de trabajo.

Ese mes llegó a acumular unas 300 horas de trabajo, combinando jornadas de mañana y tarde con turnos durante los fines de semana.

Trabajar en Islandia

Otra de las ventajas que Bernat encontró en el sector hotelero islandés es que, en muchos casos, no se exige una formación específica para conseguir un puesto.

Aunque las empresas pueden preguntar por la experiencia previa, asegura que haber trabajado anteriormente en hostelería puede ser suficiente. Muchos de los establecimientos en los que estuvo eran hoteles pequeños y familiares.

En este tipo de negocios, sostiene, una de las cualidades más valoradas es ser "polivalente y saber hacer de todo", ya que un mismo empleado puede tener que asumir diferentes funciones.

El inglés también es fundamental. Según Bernat, para acceder a muchos puestos en restaurantes y hoteles no es necesario hablar islandés, pero sí desenvolverse correctamente en inglés.

En cuanto a los trámites, Islandia no pertenece a la Unión Europea, aunque sí forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE) y del espacio Schengen. Los ciudadanos españoles pueden desplazarse al país para trabajar, aunque deben cumplir los correspondientes requisitos administrativos.

Bernat explica que, una vez conseguido el empleo, tuvo que realizar los trámites para obtener su número de identificación islandés y completar un formulario. Posteriormente, acudió a una comisaría con su documentación para acreditar su identidad.

No es para todos

Antes de esta experiencia, Bernat había trabajado como periodista en un periódico deportivo en España. También había viajado como mochilero por Asia, donde conoció a su pareja.

Ambos querían vivir durante una temporada en otro país, conocer una cultura diferente y aprovechar la experiencia para ahorrar. Islandia terminó convirtiéndose en su destino después de que sus planes de viajar a Australia no salieran adelante.

Sin embargo, Bernat advierte de que trabajar en Islandia puede resultar complicado para las personas muy sociables, especialmente cuando el empleo se encuentra lejos de las principales ciudades.

Muchos hoteles están situados en pueblos pequeños o zonas aisladas, por lo que las posibilidades de relacionarse con otras personas pueden reducirse prácticamente a los clientes y compañeros de trabajo.

Por este motivo, considera que puede ser una experiencia más llevadera para parejas o amigos que decidan viajar juntos. En su último hotel, por ejemplo, trabajaba únicamente junto a su pareja.

En su caso, el aislamiento quedó compensado por la posibilidad de ahorrar. Los 50.000 euros reunidos en 15 meses fueron posibles gracias a la combinación de salarios elevados, muchas horas de trabajo y unos gastos reducidos al tener alojamiento, comida y otros servicios cubiertos en buena parte de su estancia.

Una experiencia diferente a la de otros españoles que eligen países como Alemania, Suiza, Países Bajos o Francia para trabajar. En el caso de Bernat, la principal ventaja de Islandia estuvo en las condiciones ofrecidas por los hoteles, que le permitieron destinar una parte importante de sus ingresos al ahorro.