Teresa Nadal en un fotomontaje de El Español.

Teresa Nadal en un fotomontaje de El Español. E.E iStock/Instagram

Estilo de vida

Teresa Nadal, cocinera: "El tomate en conserva no se hace con azúcar, sino con sal marina y escurriendo bien su jugo"

Un sencillo paso antes de cerrar el bote basta para conservar mejor el tomate y disfrutar de todo su sabor durante meses.

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Las conservas de tomate son una de esas preparaciones especialmente útiles para preparar salsas, guisos, sofritos, ensaladas e incluso sopas durante todo el año. Además, aprovecharlos en verano y cuando están en plena temporada permite disfrutar de un producto con mucho más sabor y, además, tener siempre a mano una despensa llena de ingredientes listos para cocinar.

Aunque existen muchas formas de elaborarlas, una de las maneras más extendidas consiste en añadir azúcar para rebajar la acidez del tomate antes de envasarlo. Sin embargo, no todos los cocineros siguen este método. Cada vez son más quienes defienden que, cuando el tomate está bien maduro, no es necesario recurrir a este ingrediente.

Es el caso de Teresa Nadal, cocinera y creadora de contenido conocida en Instagram como @Cocinandocontj. En una de sus últimas publicaciones comparte una receta de conserva casera que prescinde por completo del azúcar y también de la cocción previa del tomate.

En su lugar, apuesta por la sal marina y por un gesto que considera imprescindible para que los botes se conserven en perfecto estado durante meses: escurrir bien el jugo antes de introducir el tomate al tarro.

Su propuesta parte de una idea sencilla: si el producto está en su punto óptimo de maduración, basta con potenciar su sabor con un poco de sal marina y seguir correctamente el proceso de conservación.

Cómo elaborar los tomates en conserva

En el vídeo, la cocinera explica paso a paso cómo prepara sus botes para poder disfrutar del tomate durante todo el año.

"Hoy te enseño a hacer conserva de tomate casera para que puedas disfrutar todo el año del auténtico sabor a tomate de temporada. Necesitas tomates bien maduros, pélalos como te muestro en el vídeo y como ves la piel sale sola sin necesidad de escaldarlos".

Uno de los aspectos que más llama la atención de su receta es precisamente ese. En lugar de introducir los tomates unos segundos en agua hirviendo para retirarles la piel, como suele hacerse habitualmente, Teresa asegura que cuando están suficientemente maduros esta se desprende con facilidad, evitando un paso más en la elaboración.

El gesto que marca la diferencia

Una vez pelados, los tomates se cortan en trozos grandes y se sazonan con un poco de sal marina antes de introducirlos en los tarros de cristal, que previamente deben haberse esterilizado.

Sin embargo, el verdadero secreto de esta conserva llega justo antes del envasado. La cocinera insiste en retirar buena parte del líquido que desprende el tomate, un paso que considera fundamental para que los botes se mantengan en perfecto estado durante meses.

"Con ayuda de las manos bien limpias ve sacando el jugo de cada trozo de tomate antes de introducirlo en el bote. Compacta para evitar huecos y sigue escurriendo el jugo del bote mientras sigues rellenando y hasta que quede a tope, este paso es fundamental para que la conserva quede perfecta durante mucho tiempo."

Además de eliminar el exceso de líquido, recomienda ir compactando el contenido para que no queden bolsas de aire en el interior del recipiente.

El baño María, un imprescindible

Con los botes completamente llenos y bien cerrados, llega el momento de esterilizarlos. Para ello, Teresa Nadal los coloca en una olla alta con un paño de cocina en la base, evitando así que el cristal golpee directamente contra el fondo durante la cocción. Después los cubre por completo con agua y, una vez rompe a hervir, los mantiene 25 minutos al baño María.

Finalizado ese tiempo, explica que existen dos formas de completar el proceso. Los tarros pueden dejarse enfriar dentro de la propia olla o sacarse con cuidado y colocarse boca abajo hasta que alcancen la temperatura ambiente.

"Después puedes dejarlos enfriar completamente dentro del agua o sacarlos con cuidado y dejarlos boca abajo. Ambas opciones son válidas. Yo cuando hago mucha cantidad suelo hacerlo dejando enfriar ya que es práctico y seguro".

Una receta sencilla que permite disfrutar del sabor del tomate de temporada mucho después de que termine el verano.