Vero Gómez junto a un pollo asado.

Vero Gómez junto a un pollo asado. E.E.

Estilo de vida

Vero Gómez, chef: "Para que el pollo al horno quede jugoso y con la piel crujiente, cúbrelo con sal y azúcar"

Un pequeño cambio antes del horneado basta para conseguir una carne más tierna y una piel mucho más crujiente.

Más información: Carmen, cocinera andaluza: "Las almejas a la marinera no mejoran solo con vino blanco, hay que usar el caldo de su cocción"

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El pollo asado es uno de los clásicos de la gastronomía española, una preparación que muchos compran y otros muchos hacen en su casa, aunque no siempre se consigue un buen resultado final. Para conseguirlo, no hay nada mejor que seguir los consejos de los profesionales.

Una de ellas es Vero Gómez, finalista de la décima edición de MasterChef y formada en el prestigioso Basque Culinary Center, que ha compartido a través de las redes sociales (@veronicamchef10) algunos consejos para preparar el mejor pollo al horno.

Considera que es fundamental hacerse con una buena materia prima para conseguir un excelente resultado. En su caso, opta siempre por un pollo criado en libertad en el campo, ya que la alimentación y el bienestar del animal se notan directamente en la calidad y el sabor de la carne.

Más allá de hacer una buena elección del pollo, la salmantina tiene el truco perfecto para que quede jugoso, y este pasa por cubrir el pollo con una mezcla de sal y azúcar. Con ello se conseguirá mayor jugosidad en el interior, una piel crujiente y un punto perfecto de sal.

El pollo al horno más jugoso

Vero Gómez explica cómo conseguir el pollo al horno más jugoso a través del dry brining o salmuera en seco, una técnica profesional que consiste en mezclar un poco de sal y azúcar en un recipiente para luego extender la mezcla con las manos por todo el pollo de forma equilibrada. Esta técnica ayuda a que la carne retenga sus jugos durante el horneado y la piel quede mucho más crujiente.

La cocinera recomienda añadir una mezcla de hierbas aromáticas como tomillo, romero y orégano, así como aceite de oliva virgen extra y un poco de zumo de un limón o una naranja. Si se prefiere, se puede usar cerveza o vino para un toque diferente. En cualquier caso, se extenderá también usando las propias manos.

Otra de las claves de Vero Gómez para que se consiga el mejor pollo es dejar la mezcla el mayor tiempo posible, estimando que puede dejarse reposar “desde cuatro horas hasta toda la noche” para que pueda curar bien el pollo.

En el proceso de elaboración considera imprescindible vigilar la temperatura y el tiempo para que sean los adecuados. La cocinera explica que lo más normal de un pollo asado es que quede seco, por lo que, para un pollo de aproximadamente 2 kg, recomienda cocinar a 200 ºC durante 60-75 minutos.

En todo caso, Vero Gómez advierte de que no todos los hornos son iguales, y que la mejor forma de evitar equivocarse es usar un termómetro, clavándolo en la parte central del muslo y sabiendo que estará hecho cuando esté a unos 74 grados centígrados.

Para finalizar, explica que hay que dejar reposar el pollo unos 10-15 minutos antes de trocearlo, además de desvelar que ella prefiere la pechuga del pollo, aunque muchos prefieren los muslitos.

Otros trucos para que el pollo al horno quede rico y jugoso

El pollo asado es uno de los platos más fáciles de cocinar, además de ser económico y sabroso, y más allá de las recomendaciones de Vero Gómez, hay otros chefs que hablan de otros pequeños trucos que pueden ayudar a mejorar el resultado final.

Marinado del pollo previamente

Podemos conseguir evitar que el pollo al horno se seque más de lo deseable con solo marinarlo en aceite, vinagre y limón horas antes de cocinarlo, en crudo. Es una idea que se asemeja a una vinagreta.

Se deja el pollo en esta solución durante un mínimo de dos horas, de forma que se consigue que la carne se ablande al mismo tiempo que aporta más sabor. Existen infinidad de formas de marinarlo, pudiendo adaptarse a los gustos y preferencias de cada uno.

Si se quiere que el sabor pueda tener un toque a curry, es suficiente con añadir un poco en el líquido, aunque también se puede optar por otras opciones como la soja, la mostaza o la miel, entre otros.

Encuentra el relleno perfecto

Otra de las opciones para poder sacar el máximo partido al pollo al horno y que sea muy jugoso es introducir en su interior, tras haberlo limpiado y marinado, un limón cortado por la mitad. También se agregan las hierbas aromáticas que cada uno prefiera: orégano, romero, tomillo…

Se puede conseguir una dosis adicional de seguridad si se opta por separar la piel por la parte delantera y se unta con mantequilla pura entre la piel y la carne. A continuación, se añade un poco de mantequilla adicional por toda la superficie exterior del pollo, para finalmente salpimentar.

Un tip extra es el de ir regando de vez en cuando el pollo con vino o con algún otro licor que nos guste, de forma que el horneado retenga un poco más de humedad y haga que el pollo esté más protegido frente a las temperaturas elevadas del horno mientras retiene sus jugos y dora mejor la piel.

Precalentar el horno

Entre las principales recomendaciones para disfrutar de un buen pollo al horno, se encuentra precalentar el horno a 190 ºC diez minutos antes de introducir la bandeja del pollo marinado y con mantequilla. Este paso es mucho más importante de lo que pueda parecer.

Por lo tanto, se trata de un paso imprescindible para evitar que la carne del pollo se pueda llegar a endurecer. Con este simple consejo se puede conseguir que el pollo mantenga su textura y esta no se vea alterada.