El futbolista Marc Cucurella y su pareja y madre de sus tres hijos, la creadora de contenido Claudia Rodríguez

El futbolista Marc Cucurella y su pareja y madre de sus tres hijos, la creadora de contenido Claudia Rodríguez Instagram Claudia Rodríguez (@_claurodri)

Estilo de vida

Claudia Rodríguez (26), pareja de Marc Cucurella: "Es muy difícil que tu hijo no hable, pero a nosotros nos unió mucho"

Madre de tres hijos con el reciente ganador mundial de fútbol, forman una de las familias más carismáticas del panorama nacional.

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Claudia Rodríguez, pareja del futbolista Marc Cucurella, compartía uno de los testimonios más íntimos de su vida durante su entrevista con Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL y conductora del programa Madres: desde el corazón, de Mediaset Infinity.

La creadora de contenido repasó el proceso que vivió su familia desde que comenzaron a detectar las primeras señales de autismo en Mateo, su hijo mayor, y cómo aquel diagnóstico cambió por completo su maternidad y fortaleció su relación de pareja.

Rodríguez, en una conversación sincera y cercana, explicaba que las primeras sospechas surgieron mucho antes de que existiera incluso una confirmación médica.

También habla de los retos diarios que supone el trastorno del espectro autista (TEA), de la importancia de la atención temprana y de la realidad que viven muchas familias cuando un hijo no sigue el desarrollo esperado.

Las primeras señales

Claudia Rodríguez recuerda que todo comenzó cuando Mateo tenía alrededor de 13 meses y empezó a acudir a la escuela infantil. Fue entonces cuando comenzaron a percibir diferencias respecto a otros niños de su edad.

"Con Mateo empezamos a notar que había diferencias cuando él tenía unos 13 meses, que empezó a ir a la escuela infantil. Empezamos a notar diferencias con los otros niños", explica.

Al tratarse de su primer hijo, reconoce que le costó interpretar aquellas conductas. "Era mi primer hijo. Tampoco acababa de saber si eran cosas normales, si eran cosas que podían tardar más o si simplemente era diferente."

Las señales que más llamaron su atención fueron la ausencia de contacto visual, la falta de respuesta cuando le llamaban por su nombre y un aparente desinterés por lo que ocurría a su alrededor.

"No tenía contacto visual, no hablaba, lo veíamos muy pasota, no prestaba atención", recuerda. Sin embargo, admite que nunca relacionó inicialmente esos comportamientos con el autismo porque tenía una idea equivocada sobre cómo se manifestaba el trastorno.

"Todos esos indicios, en su día, nunca hubiese pensado que era autismo por lo que yo conocía. Mateo era súper cariñoso y no me cuadraba."

La intuición

Aunque el pediatra les transmitió que aquellas diferencias podían formar parte del desarrollo normal de algunos niños, Claudia decidió seguir investigando porque sentía que algo no iba bien.

"Eran cosas que pasaban", les dijeron inicialmente. Sin embargo, ella asegura que su intuición fue determinante. "Me di cuenta antes de recibir el diagnóstico."

Cuando Mateo comenzó en un colegio ordinario, comprobó que la situación era cada vez más complicada. "Lo estaba pasando mal en el colegio, no tenían las herramientas necesarias para ayudarle. Ahí dije: 'Vamos a pararnos un momento porque quizá no estamos yendo por el camino que es'."

Convencida de que la atención temprana era fundamental, tomó una decisión poco habitual: matricular a su hijo en un centro especializado en autismo incluso antes de contar con un diagnóstico definitivo.

"Busqué un colegio con terapias para niños con autismo y me le llevé a ese colegio aún sin diagnóstico." Gracias a ese cambio, tanto Mateo como sus padres comenzaron un proceso de aprendizaje continuo. "Aprendimos cosas tan normales como poder utilizar el baño y gestionar la flexibilidad con sus rutinas", explica.

Mateo, que ahora tiene siete años, todavía no ha desarrollado lenguaje oral con total normalidad. Aunque Claudia reconoce que es uno de los aspectos más difíciles del proceso, insiste en que cada niño evoluciona a su propio ritmo y que su prioridad está lejos de comparaciones o expectativas.

"Mi objetivo es que sea feliz", asegura con el coraje de una madre que, a pesar de su juventud, demuestra su valentía y el amor por su familia a través de cada vídeo que sube o aparición pública que hace.

El apoyo de su pareja

Claudia Rodríguez también reflexiona sobre el impacto que el diagnóstico tuvo en su relación con Marc Cucurella. "Algo así te puede separar o unir."

"Lo pasamos muy mal. Algo así te puede separar o unir porque es un tema muy complicado, pero nosotros nos unimos muchísimo y siempre pensando en el bien de Mateo."

La influencer reconoce que afrontar una situación así siendo tan joven no resulta sencillo. "Te pilla joven y no es lo que te esperas, porque es duro y tiene lo suyo. Me equivocaré mucho, pero estoy tranquila porque cada vez que tomo una decisión es por el bien de él."

Sobre el papel del futbolista, no tiene dudas. Asegura que su hijo mayor ocupa el primer lugar en la vida del jugador del Chelsea.

@mediasetinfinityes Claudia Rodríguez, mujer de Cucurella comparte su experiencia como madre de Mateo, su hijo mayor diagonisticado con autismo: "Notamos que había diferencias con los otros niños cuando él tenía unos 13 meses" 👤 #MadresDesdeElCorazón en #MediasetInfinity ♬ sonido original - Mediaset Infinity

"Mateo es su debilidad. Está todo el día en esta lucha conmigo de intentar sacar lo mejor para él. Tendrá muchas cosas en su vida, pero lo primero es Mateo."

Con su testimonio, Claudia Rodríguez no solo pone voz a la experiencia de una familia tras un diagnóstico de autismo, sino que también contribuye a desmontar algunos de los mitos que todavía rodean al trastorno.

Una historia subraya la importancia de escuchar a las familias, confiar en la observación temprana y entender que cada niño tiene un desarrollo único, con necesidades y tiempos propios.