Mara, agricultora.

Mara, agricultora. @agroparejo

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Mara, agricultora: "No recomiendo este trabajo aunque ame la agricultura, vives de la incertidumbre"

El relevo generacional sigue siendo uno de los grandes desafíos del campo español, donde cada vez más agricultores reclaman mejores condiciones.

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Cada vez son menos los jóvenes que deciden quedarse en el campo en España. El relevo generacional continúa siendo uno de los grandes retos de la agricultura española y encontrar a nuevos agricultores que quieran quedarse en esta profesión es cada vez un reto mayor.

A esta realidad se suma un dato algo más esperanzador: más de 300.000 mujeres trabajan ya en el campo español, cifras que siguen aumentando cada año y que ya representan cerca del 30 % del empleo agrario. Una de ellas es Mara. Una joven agricultora de Motril (Granada), que bajo el nombre de @agroparejo, comparte en TikTok cómo es realmente su día a día entre cultivos, tractores y jornadas que empiezan muy temprano.

Sus vídeos suelen acercar el mundo de la agricultura a quienes nunca han trabajado en el campo. Sin embargo, en una de sus publicaciones más recientes ha decidido poner el foco en esa cara menos visible del sector y responder a una pregunta que le habían planteado días antes: si recomendaría, o no, dedicarse al campo.

Lejos de responder a lo que muchos esperaban, Mara ha preferido contestar con una negativa y con total sinceridad: "Sé que puede generar comentarios de muchos tipos pero hay que decir también la realidad. Aunque os sorprenda yo digo que no", asegura.

La agricultora admite que no fue una respuesta sencilla, precisamente porque siente una auténtica pasión por su trabajo. "Yo ni recomiendo, ni animo, ni lo aconsejo. Cuesta decirlo porque yo vivo de la agricultura pero sé todo lo que cuesta, aunque sea un trabajo que a mí me guste", confiesa.

"Es mucho más que sembrar y recoger"

Lejos de la creencia tan extendida de que trabajar en el campo consiste en plantar, cuidar cultivos o recoger la cosecha, Mara explica que la realidad es mucho más compleja y que gran parte de su trabajo depende de factores que escapan a su control.

"Ser agricultor no es solo sembrar y recoger. Ser agricultor es vivir de la incertidumbre, depender del clima, de los costes, de los precios que ponen otros siendo nosotros los menos beneficiados", lamenta.

Una reflexión con la que también hace referencia al esfuerzo que requiere esta profesión y a algunos de los aspectos que, en su opinión, suelen pasar más desapercibidos de trabajar en el campo: "Que nos exigen producir, invertir, luchar y poco se habla del cansancio, la presión, pérdidas y de lo poco valorado que está el que lleva la tierra".

Un futuro incierto para la agricultura

Pese a todas esas dificultades que describe, Mara deja claro que sigue disfrutando de su trabajo. Sin embargo, considera que esa pasión por la agricultura no está reñida con contar también esa realidad que, según explica, viven cada vez más profesionales del campo en España.

"¿Vosotros creéis que yo voy a aconsejar a alguien que se adentre en este mundo donde hay tanto trabajo y tanta lucha para después no recibir el reconocimiento que merecemos?", plantea a sus seguidores.

@agroparejo Amo el campo… pero eso no significa callar su realidad. 🌱 Ser agricultor hoy es sacrificio, incertidumbre y mucha lucha. ¿Tú lo recomendarías? 👇 #Agricultura #Campo #Agricultores #RealidadDelCampo #Jovenes ♬ sonido original - 🍅🍃AGROPAREJO🍅🍃

Problemas del sector que, asegura, no implican que haya dejado de valorar una profesión que, aún a pesar de las dificultades, sigue eligiendo cada día: "Yo como sabéis amo la agricultura, pero amar no quiere decir que te tengas que callar su realidad y esa realidad es que el campo necesita apoyo, necesita que lo valoren y cambios urgentemente".

Para Mara, el problema no es que falten jóvenes dispuestos a trabajar en el campo, sino que cada vez son menos los que están dispuestos a asumir una profesión marcada por la incertidumbre y con un reconocimiento que considera insuficiente. Una realidad que, advierte, debería preocupar a toda la sociedad porque, como ella misma recuerda, "sin agricultores no hay comida, pero es que sin condiciones dignas cada vez habrá menos agricultores".