Joven estudiante.

Joven estudiante. iStock

Estilo de vida

Carmen, estudiante con la mejor calificación de la PAU: "Cuando supe la nota, me sentí vacía, no es tan importante"

Esta joven, ahora estudiante de Ingeniería Aeroespacial, insta a los jóvenes a trabajar con esfuerzo, pero también a saber vivir sin agobios, en ocasiones, infundados.

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Carmen Serrano Jara hizo lo que muchos estudiantes imaginan como un sueño imposible: alcanzar un 14 sobre 14 en la PAU, la prueba conocida popularmente como "la anterior Selectividad".

Fue hace un curso, en 2025, cuando terminó Bachillerato y logró una nota perfecta que le abrió la puerta a Ingeniería Aeroespacial en la Universitat Politècnica de València (UPV).

Sin embargo, la historia que cuenta ahora no es la de una victoria sin grietas, sino la de una joven que, después de tocar la excelencia académica, descubrió que ninguna cifra basta para explicar lo que una persona siente.

En una entrevista concedida a Levante-EMV, reconoce que al recibir la calificación no sintió la euforia que esperaba: "Me sentí vacía". Una frase que no deja de sorprender por su contundencia, a pesar del propio peso de la calificación.

Detrás de esa nota había meses de presión, nervios y una exigencia que Carmen había asumido casi como parte natural del camino. Ella misma recuerda que llegó a las pruebas "un poco agobiada", con la sensación de que se jugaba demasiado en unos pocos exámenes.

El otro lado de la perfección

Su testimonio conmueve porque desarma una idea muy instalada entre los alumnos: que la PAU lo decide todo. Carmen aprobó con la máxima nota, entró en la carrera que quería y recibió felicitaciones de su entorno. Pero, aun así, no se sintió tan bien como había imaginado.

Ese vacío fue también una forma de aprendizaje. Le sirvió para entender que la nota era importante, pero no absoluta; que, si no hubiera entrado en Aeroespacial, habría podido estudiar otra ingeniería; y que el futuro no se reduce a una puerta, por muy deseada que sea.

Hoy, mientras avanza en sus estudios universitarios, Carmen mira aquella etapa con más distancia. Asegura que intenta buscar un equilibrio entre la vida personal y la académica, una prioridad que durante la preparación de la PAU no siempre tuvo presente.

Esa mirada serena no resta mérito a lo que consiguió. Al contrario, lo engrandece. Carmen no habla desde la falsa modestia, sino desde una madurez poco habitual. Sabe que trabajó mucho y que llegó donde llegó por constancia, pero también que una nota no puede ocupar todo el espacio de una vida.

Consejos para la PAU

La experiencia de Carmen llega en un momento sensible para miles de estudiantes. Aunque la convocatoria ordinaria de la PAU 2026 se celebró entre los días 1, 2, 3 y 4 de junio, la convocatoria extraordinaria está prevista para el 30 de este mismo mes, el 1 y el 2 de julio.

A quienes afrontan estas pruebas, Carmen les da un consejo sencillo y difícil a la vez: descansar. No recomienda pasar la noche anterior repasando sin límite, sino dormir bien y hacer algo que despeje la cabeza, como leer, dibujar o quedar con amigos.

También insiste en algo tan práctico como al entrar en el aula, detenerse unos minutos y leer bien las preguntas. No empezar corriendo. No dejar que los nervios dicten el orden. Ella prefiere abordar primero las partes que parecen más asequibles, para ganar seguridad antes de enfrentarse a lo más complejo.

A eso añade cuidar la presentación, la letra y la ortografía. En pruebas tan largas, el contenido cuenta, pero también la claridad con la que se comunica. Ordenar las ideas antes de escribir puede evitar errores que no nacen de no saber, sino de precipitarse.

Tensión en la Educación

La PAU de este año ha estado atravesada por la huelga del profesorado de la enseñanza pública no universitaria. La Comunidad Valenciana, Madrid o Aragón han sido algunas de las comunidades en las que los docentes se han manifestado por el "caos laboral" que sufren.

Además, la convocatoria incorporó controles tecnológicos con detectores de frecuencia para impedir el uso de dispositivos electrónicos, una medida pensada para evitar fraudes con móviles, pinganillos o herramientas de inteligencia artificial.

En ese contexto, las palabras de esta excelente estudiante adquieren todavía más fuerza. Carmen, que estudió en la educación pública y defiende su valor, sabe que detrás de cada expediente hay profesores, familias y compañeros que sostienen el camino.