Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea. Imagen de archivo

Estilo de vida

La Unión Europea mueve ficha: los españoles recibirán dinero por reciclar ropa usada

Un proyecto piloto probará contenedores inteligentes que recompensan a los ciudadanos por reciclar ropa usada y fomentar la economía circular.

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La Unión Europea sigue impulsando medidas para fomentar la sostenibilidad y la economía circular, y ha puesto en marcha un proyecto piloto que tendrá a España como uno de los países clave.

En concreto, el programa prevé la instalación de dos contenedores inteligentes que recompensarán económicamente a los ciudadanos por reciclar ropa usada, aunque por ahora se trata de una prueba limitada.

La iniciativa forma parte del proyecto TexMat, financiado con 6,25 millones de euros, que busca analizar nuevas formas de gestionar los residuos textiles y fomentar su reutilización.

España contará con los primeros contenedores que pagan por reciclar

España será uno de los escenarios donde se pondrá a prueba este sistema, con dos puntos de recogida: uno en un entorno urbano y otro en una zona menos poblada.

El objetivo es estudiar cómo reaccionan los ciudadanos cuando reciben un incentivo económico por depositar sus prendas usadas, en un contexto en el que el reciclaje textil sigue siendo bajo.

Aunque el proyecto abre la puerta a nuevos modelos, por el momento no supone una medida generalizada ni una obligación para todos los hogares, sino una fase experimental.

Cómo funcionan estos contenedores

Los contenedores incorporan tecnología capaz de analizar cada prenda depositada de forma automatizada, con el fin de clasificarla según su estado.

De esta manera, el sistema intenta evitar posibles fraudes, como el depósito de ropa en mal estado a cambio de una compensación económica.

Una vez evaluada la prenda, el sistema decide si puede destinarse a la reutilización en el mercado de segunda mano o si debe reciclarse para recuperar sus materiales.

El usuario recibirá una compensación económica en función del estado, la calidad y la composición del textil, aunque por el momento no se ha concretado la cuantía.

En esta fase piloto, el incentivo tiene un carácter experimental y busca más analizar el comportamiento del consumidor que generar un ingreso significativo.

España se suma al proyecto europeo TexMat

España ha sido seleccionada para participar en este proyecto europeo, en el que colaboran diferentes entidades públicas y privadas.

La Universidade da Coruña liderará los estudios sobre modelos de negocio y comportamiento del consumidor, mientras que participan organizaciones como Humana, IRIS Technology Solutions y Rovimatica.

Esta última será la encargada del desarrollo de los contenedores inteligentes y de la plataforma digital asociada.

El proyecto TexMat se enmarca dentro de las políticas europeas para mejorar la gestión de residuos textiles, pero no constituye una normativa obligatoria, sino una iniciativa de investigación y desarrollo.

Un problema creciente: los residuos textiles

El impulso de este tipo de iniciativas responde a un problema creciente en toda Europa: el aumento de residuos textiles.

Las estimaciones apuntan a que en España se desechan cerca de un millón de toneladas de ropa al año, lo que equivale a entre 14 y 20 kilos por persona.

En muchos casos, estas prendas podrían reutilizarse o reciclarse, pero acaban en vertederos o incineradoras.

Aunque cada vez más personas recurren a la venta de segunda mano, una gran parte de la ropa sigue sin tener una segunda vida.

Una posible solución de futuro

El proyecto TexMat plantea un sistema automatizado que facilita la recogida, clasificación y reutilización de productos textiles.

Esto permitiría reducir la dependencia del trabajo manual y mejorar la eficiencia en la gestión de residuos.

Además, facilitaría a los consumidores el proceso de reciclaje, eliminando la necesidad de decidir qué prendas pueden reutilizarse o no.

Si los resultados de la prueba piloto son positivos, el modelo podría extenderse progresivamente tanto en España como en otros países europeos.

Los responsables del proyecto confían en que esta tecnología pueda contribuir a mejorar las tasas de reciclaje textil y avanzar hacia un modelo más sostenible.