La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Europa Press

Estilo de vida

Es oficial: a partir de 2027, la edad de jubilación será la de 67 años salvo que tengas 38 años y 6 meses cotizados

La reforma de las pensiones culmina en 2027 con una edad ordinaria de 67 años, aunque quienes acrediten largas carreras de cotización podrán seguir jubilándose a los 65.

Más información: Ana Gómez, abogada laboralista: "Los incentivos en las bajas influyen en el absentismo laboral"

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La jubilación es el momento en el que un trabajador pone fin a su vida laboral y pasa a recibir una pensión pública, una prestación económica que sustituye el salario y que está financiada a través de las cotizaciones realizadas durante años.

Este sistema funciona bajo un modelo contributivo, lo que significa que la cuantía y el acceso dependen directamente del tiempo trabajado y de lo aportado a la Seguridad Social.

Durante décadas, el esquema fue sencillo y estable, ya que bastaba con alcanzar los 65 años para poder retirarse con derecho a pensión, siempre que se cumplieran unos mínimos de cotización.

Sin embargo, ese modelo comenzó a tensionarse con el paso del tiempo, debido al envejecimiento de la población y a un cambio en la estructura demográfica que ha reducido el número de trabajadores en relación con el de pensionistas.

En este escenario, la cotización ha cobrado un papel aún más determinante. Cotizar implica aportar una parte del salario al sistema público, algo que hacen tanto trabajadores como empresas, y que sirve para financiar las pensiones actuales.

Con las reformas introducidas en los últimos años, no solo se exige haber cotizado más tiempo, sino que también se ha vinculado de forma más directa la edad de jubilación con la duración de la vida laboral, dando lugar a un modelo más flexible pero también más exigente.

La edad de jubilación culmina su subida en 2027

Ese equilibrio entre edad y años cotizados es precisamente el que ha guiado todos los cambios aplicados en el sistema durante los últimos años.

La reforma de las pensiones no se ha limitado a retrasar el momento de retiro, sino que ha introducido un mecanismo que vincula cada vez más la jubilación con la trayectoria laboral de cada trabajador.

Ha sido ahora cuando el proceso ha entrado en su tramo final después de más de una década de ajustes graduales. Desde 2013, la edad de jubilación ha ido aumentando de forma escalonada, con pequeños incrementos anuales que han permitido adaptar el modelo sin generar un impacto brusco.

Este recorrido culminará en 2027, según establece la reforma de las pensiones regulada bajo la Ley 27/2011, cuando la edad ordinaria quedará fijada en los 67 años, completando así el diseño previsto en la normativa. Una subida que, de acuerdo con la medida, será la última.

Aun así, la edad de retiro no es igual para todos, ya que depende en gran medida de la carrera de cotización acumulada. El sistema mantiene una vía que permite jubilarse a los 65 años, aunque está reservada a quienes han tenido trayectorias laborales más largas.

Imagen de ilustración.

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En concreto, será necesario acreditar al menos 38 años y seis meses cotizados para acceder a esta opción, lo que refuerza la relación entre lo aportado y el momento de retiro.

Este planteamiento no es casual, sino que responde a los cambios que ha experimentado la sociedad en las últimas décadas. Cada vez se vive más tiempo y, al mismo tiempo, se incorporan menos trabajadores jóvenes al mercado laboral en comparación con generaciones anteriores.

Como consecuencia, el sistema ha tenido que adaptarse para seguir siendo viable, apostando por alargar la vida laboral y por valorar especialmente las carreras de cotización más extensas.

A lo largo de este periodo transitorio, no solo ha aumentado la edad de jubilación, sino que también se han endurecido de forma progresiva los requisitos de cotización necesarios para acceder a las condiciones más favorables.

Este doble ajuste explica la evolución que ha seguido el sistema en los últimos años y permite entender cómo se ha llegado al escenario que quedará fijado a partir de 2027. Así lo recoge el BOE, con su tabla de jubilación en función años cotizados. 

Año Años cotizados Edad de jubilación
2013 ≥35 años y 3 meses 65 años
2016 ≥36 años 65 años
  <36 años 65 y 4 meses
2020 ≥37 años 65 años
  <37 años 65 y 10 meses
2023 ≥37 años y 9 meses 65 años
  <37 años y 9 meses 66 y 4 meses
2026 ≥38 años y 3 meses 65 años
  <38 años y 3 meses 66 y 10 meses
2027 ≥38 años y 6 meses 65 años
  <38 años y 6 meses 67 años

Este despliegue progresivo ha permitido que tanto empresas como trabajadores se adapten poco a poco a las nuevas condiciones, evitando cambios bruscos en el acceso a la jubilación.

Además de la edad ordinaria, estas modificaciones también afectan a las modalidades de jubilación anticipada. En el caso de la anticipada voluntaria, se permite adelantar el retiro hasta un máximo de dos años respecto a la edad ordinaria, siempre que se acrediten al menos 35 años cotizados.

A partir de 2027, quienes cumplan con largas carreras de cotización podrán retirarse desde los 63 años, mientras que quienes no alcancen ese umbral tendrán que esperar hasta los 65. 

Año Cotización Edad anticipada voluntaria
2026 ≥38 años y 3 meses 63 años
<38 años y 3 meses 64 y 10 meses
2027 ≥38 años y 6 meses 63 años
<38 años y 6 meses 65 años

Por su parte, la jubilación anticipada involuntaria, que se produce por causas ajenas al trabajador, permite un adelanto mayor, de hasta cuatro años, aunque exige un mínimo de 33 años cotizados. En este supuesto, la edad podrá situarse en los 61 años para quienes acrediten largas carreras de cotización.

Año Cotización Edad anticipada voluntaria
2026 ≥38 años y 3 meses 61 años
<38 años y 3 meses
62 y 10 meses
2027 ≥38 años y 6 meses 61 años
<38 años y 6 meses 63 años

Eso sí, en cualquiera de estas modalidades anticipadas se aplican coeficientes reductores sobre la pensión. Estos descuentos dependen tanto de los meses de adelanto como del total de años cotizados, de manera que cuanto antes se acceda a la jubilación, menor será la cuantía a percibir.

Otro aspecto clave es cómo influye el año de nacimiento en la fecha de retiro. La combinación entre edad y cotización determina cuándo podrá jubilarse cada trabajador, lo que permite hacer previsiones a largo plazo. La siguiente tabla orienta sobre estas fechas:

Año de nacimiento Jubilación con carrera larga Jubilación con carrera corta
1960 2025 2027
1962 2027
2029
1965 2030 2032
1968 2033 2035
1970 2035 2037

Este marco introduce una mayor complejidad, aunque también ofrece más flexibilidad. La clave está en la planificación, ya que conocer los años cotizados y la edad permite anticipar decisiones y ajustar la estrategia laboral.

Para facilitar este proceso, la Seguridad Social dispone de herramientas de simulación que permiten calcular tanto la fecha estimada de jubilación como la cuantía aproximada de la pensión.

De este modo, cada trabajador puede tomar decisiones informadas sobre su futuro, en un sistema que, tras años de ajustes, quedará estabilizado a partir de 2027.