El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz Eduardo Parra Europa Press

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Es oficial: España controlará a todos los trabajadores que se cojan dos o más bajas laborales en un año

El objetivo no será cuestionar el derecho a la baja médica, sino perfeccionar el sistema para detectar de forma temprana los casos que se repiten de manera sistemática.

Más información: La Seguridad Social lo establece: si la baja médica supera este plazo, se deja de cotizar y el puesto queda suspendido

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Las claves

Las claves

España intensificará el control sobre trabajadores que acumulen dos o más bajas laborales en un mismo año para analizar la recurrencia de estos procesos.

El gasto en incapacidad temporal ha aumentado un 80% en los últimos años, y España lidera el absentismo laboral por incapacidad temporal en Europa.

Se pondrá especial atención a las bajas de corta duración y se reforzará la coordinación entre Seguridad Social, mutuas y empresas, incorporando herramientas de análisis de datos.

La medida busca equilibrar el control del absentismo injustificado y la protección del derecho a la recuperación de los trabajadores, en un contexto de preocupación por la sostenibilidad del sistema.

Las bajas laborales forman parte esencial del sistema de protección social en España, ya que garantizan que un trabajador pueda recuperarse de una enfermedad o accidente sin perder sus ingresos. Este mecanismo, gestionado por la Seguridad Social, actúa como un colchón que equilibra salud y empleo, permitiendo que la actividad económica no se resienta por problemas individuales.

Sin embargo, en los últimos años el número de incapacidades temporales ha crecido de forma notable, lo que ha encendido las alarmas tanto en el ámbito político como en el empresarial. España lidera el absentismo laboral por incapacidad temporal en Europa, con una tasa que ronda el 5-6% de los ocupados, duplicando la media de la Unión Europea.

Este escenario ha llevado a empresas, mutuas y administraciones a intensificar controles, incluso recurriendo a detectives privados en algunos casos, mientras el Gobierno busca fórmulas para frenar situaciones que no respondan a una causa real. Una de ellas, controlar a aquellos trabajadores que pidan dos o más bajas laborales en un periodo de un año.

La Seguridad Social pone el foco en las bajas recurrentes

El sistema entra ahora en una nueva fase de vigilancia más precisa. La Seguridad Social ha decidido intensificar el control sobre aquellos trabajadores que acumulen dos o más bajas laborales en un mismo año, con la intención de analizar lo que se denomina recurrencia, es decir, la repetición frecuente de procesos de incapacidad temporal en periodos cortos.

El detonante de esta decisión no es menor, ya que el gasto en incapacidad temporal ha aumentado cerca de un 80% en los últimos años, lo que ha generado preocupación sobre la sostenibilidad del sistema.

A partir de ahora se estudiarán con mayor detalle las bajas de corta duración, especialmente aquellas que oscilan entre uno y cuatro días, porque es ahí donde se detectan patrones más difíciles de justificar clínicamente cuando se repiten con frecuencia.

Lejos de plantearse como una medida puramente sancionadora, el enfoque busca entender qué hay detrás de estas situaciones. En algunos casos puede tratarse de problemas de salud mal diagnosticados o insuficientemente tratados, mientras que en otros podría haber condiciones laborales que favorecen recaídas constantes.

Por eso, la estrategia combina control con análisis, intentando mejorar tanto la eficiencia del sistema como la protección del trabajador.

En paralelo, se reforzará la coordinación con las mutuas colaboradoras y se incorporarán herramientas de análisis de datos para identificar comportamientos repetitivos.

Imagen de ilustración de una persona dolorida mientras está en el ordenador.

Imagen de ilustración de una persona dolorida mientras está en el ordenador.

También se pedirá a las empresas que detallen con mayor precisión las funciones de cada empleado, lo que permitirá valorar mejor si una baja médica es compatible o no con las tareas que desempeña.

Este movimiento responde directamente a las advertencias de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que ha puesto cifras al fenómeno.

Según su análisis, el número de procesos de incapacidad temporal ha crecido cerca de un 60% desde 2017, con un peso importante de trabajadores que encadenan dos o más bajas al año.

Además, aproximadamente una cuarta parte de los empleados concentra más de la mitad de todos los episodios, lo que revela un patrón muy concentrado.

El informe también señala que la duración media de las bajas ha aumentado, pasando de unos 40 días a cerca de 46, con especial incidencia en patologías relacionadas con la salud mental.

Este dato añade una capa de complejidad, ya que no se trata únicamente de controlar el fraude, sino de gestionar un problema sanitario creciente que afecta directamente al mercado laboral.

En este escenario, la AIReF insiste en que el objetivo no debe ser cuestionar el derecho a la baja médica, sino perfeccionar el sistema para detectar de forma temprana los casos que se repiten de manera sistemática.

La clave está en diferenciar entre quienes necesitan realmente ese tiempo de recuperación y quienes podrían estar haciendo un uso indebido del mecanismo.

El Gobierno liderado por Pedro Sánchez ha asumido estas recomendaciones y ya trabaja en reforzar los mecanismos de supervisión. La intención es clara, preservar un sistema fundamental para millones de trabajadores sin que su uso indebido comprometa su viabilidad a largo plazo.

Lo que se abre ahora es un nuevo equilibrio entre control y protección. Por un lado, se busca reducir el absentismo injustificado y contener el gasto público; por otro, se pretende mantener intacto el derecho de los trabajadores a recuperarse cuando su salud lo exige.