Ana Casanova junto a una salsa de tomate.

Ana Casanova junto a una salsa de tomate. E.E.

Estilo de vida

Ana Casanova, chef: "La salsa de tomate no se equilibra con azúcar; se hace con 1 cebolla, 1 zanahoria y 1 rama de apio"

Muchos corrigen la acidez del tomate con azúcar, pero una chef revela el truco clásico para lograr una salsa equilibrada y más sabrosa.

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La salsa de tomate es un condimento elaborado principalmente a base de la pulpa de tomates rojos maduros que es uno de los ingredientes más versátiles y populares de la cocina en todo el mundo, siendo usada en una infinidad de elaboraciones.

Preparar una buena salsa no es tan sencillo como pueda parecer, pero si tenemos en cuenta las pautas de los expertos, podemos estar más cerca de obtener un mejor resultado. En este sentido, Ana Casanova ha compartido su receta en su canal de YouTube, Casanova Cooks.

La chef explica que "la salsa de tomate no se equilibra con azúcar, sino con una cebolla, una zanahoria y una rama de apio", una combinación de ingredientes que ofrece un resultado exquisito y que encaja perfectamente con otros platos.

Ingredientes de la salsa de tomate casera básica

  • Tomates maduros
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de apio
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Agua (opcional, para ajustar la textura)

Paso 1

Hacer un corte en forma de “X” en la base de los tomates y retirar el pedúnculo.

Paso 2

Sumergirlos en agua hirviendo durante unos 45 segundos para escaldarlos.

Paso 3

Pasarlos inmediatamente a un bol con agua y hielo para detener la cocción y retirar la piel con facilidad.

Paso 4

Cortar los tomates y retirar el centro y las semillas para reducir la acidez.

Paso 5

Picar en cubos pequeños (brunoise) la cebolla, el apio y la zanahoria.

Paso 6

Retirar las fibras externas del apio y cortar una base plana a la zanahoria antes de picarla.

Paso 7

Sofreír en una sartén con aceite de oliva la mezcla de cebolla, apio y zanahoria hasta que esté bien dorada.

Paso 8

Añadir el tomate y cocinar durante unos 15 minutos.

Paso 9

Triturar la mezcla en una licuadora o batidora, añadiendo un poco de agua si es necesario para ajustar la textura.

Paso 10

Volver a llevar la salsa a la sartén y cocinar a fuego lento durante 25-30 minutos para que reduzca.

Paso 11

Añadir sal al gusto y dejar la salsa lista para usar o guardar.

¿Conviene tomar salsa de tomate a diario?

El tomate es una hortaliza muy común en nuestra gastronomía que está repleta de propiedades beneficiosas para la salud, por lo que el consumo de salsa de tomate también es altamente recomendable, hasta el punto de que hay quienes recomiendan su consumo diario.

Algunos estudios han demostrado su capacidad para prevenir algunos tipos de cáncer a través de su contenido en licopenos, que son unos pigmentos presentes en hortalizas y frutas de colores rojizos.

Este nutriente es un carotenoide que nuestro organismo no puede sintetizar, lo que hace que tengamos que recurrir a alimentos de origen vegetal para suministrárselo. Una vez que es ingerido por nuestro organismo, en media hora llega al hígado, los testículos, la próstata y las glándulas suprarrenales.

Los licopenos tienen un alto poder antioxidante, una función que nos ayuda a combatir el daño que provocan los radicales libres y que llevan a que se produzca un envejecimiento celular.

Beneficios de la salsa de tomate

La salsa de tomate aporta numerosos beneficios para la salud, siendo algunos de los más destacables los siguientes:

  • Prevención del cáncer: existen diferentes estudios que demuestran que los licopenos del tomate pueden ayudar a la hora de prevenir la aparición de diferentes tipos de cáncer, como el de pulmón, el de próstata y el de estómago. También se han encontrado resultados positivos en casos de cáncer de mama, de páncreas o de esófago.
  • Apoya el sistema cardiovascular: el consumo diario de tomate aporta otros beneficios para la salud que sirven de apoyo para el sistema cardiovascular. Ayuda a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Controla la presión arterial: los licopenos ayudan al control de la presión arterial sin provocar grandes alteraciones, ya que ayudan a fluidificar la sangre. Por lo tanto, la salsa de tomate es muy recomendable para personas hipertensas.
  • Ayuda frente a la diabetes: en el caso de las personas que sufren diabetes, el consumo habitual de tomates y otros vegetales ricos en licopenos contribuye a mejorar el uso de la glucosa en el organismo. También favorece la función de la insulina y previene algunos síntomas.

La mejor forma de poder obtener una gran cantidad de licopenos es a través de los concentrados de tomate, si bien hay que tener en cuenta que este antioxidante no siempre se absorbe de la misma forma, al depender del alimento que lo contiene y del resto de nutrientes que lo acompañan.

Su absorción mejora si se acompaña de grasas de buena calidad a temperatura caliente, y es por ello que la forma más efectiva y saludable de aportarlo a la dieta es a través de una buena salsa de tomate casera como la preparada por Ana Casanova.