La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Imagen de archivo

Estilo de vida

Ya es oficial: la Seguridad Social pagará hasta 13.500 euros a quienes retrasen un año su jubilación

Quienes decidan seguir trabajando tras la edad legal podrán elegir entre cobrar un pago único o aumentar su pensión futura.

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En el año 2026, la edad ordinaria de jubilación está cifrada en 66 años y 10 meses para quienes tengan menos de 38 años y 3 meses cotizados, mientras que los que superen esta cifra podrán jubilarse a los 65 años.

La pensión de contribución por jubilación depende de las cotizaciones, de forma que cuántos más años cotizados, mayor será la pensión. De esta manera, no todo trabajador que se retira tiene derecho a percibir el 100% de la pensión, sino que dependerá del número de años cotizados.

Con el objetivo de que los trabajadores puedan aumentar sus cotizaciones y su futura pensión, la Seguridad Social ofrece la posibilidad de retrasar su jubilación, un mecanismo que puede incrementar de manera considerable la cuantía de la futura pensión.

En este sentido, el contribuyente también contará con la posibilidad de elegir entre varias opciones para recibir los beneficios de optar por la jubilación demorada. Una posibilidad es elegir el aumento permanente de la pensión en un 4% por cada año trabajado extra o bien cobrar una cantidad a tanto alzado al retirarse de la vida laboral.

Además de estas dos opciones, existe una tercera que es un modelo híbrido, por el cual se recibe un porcentaje adicional del 4% más una cantidad a tanto alzado por cada año completo cotizado que haya transcurrido entre la edad ordinaria de jubilación y la fecha efectiva del retiro.

En este caso, el pago único equivaldrá a la mitad del que le correspondería a esa persona si hubiese optado solo por el cobro de la cantidad a tanto alzado. Asimismo, en aquellos casos en los que la jubilación se retrase 11 años o más, la cantidad a tanto alzado corresponderá a 5 años y los restantes se disfrutarán solo en un porcentaje adicional del 4% anual.

Ventajas de retrasar la jubilación

A medida que se cumplen años, una de las dudas más frecuentes tiene que ver con el hecho de dar por finalizada la vida laboral o si, por el contrario, conviene prolongarla. Existen varios motivos para que sea conveniente apostar por la jubilación demorada.

Al retrasar el fin de la vida laboral, se puede disfrutar de una serie de beneficios económicos, laborales y personales, ya que permite aumentar la cuantía de la pensión, mantener el poder adquisitivo durante más tiempo y seguir activo, consiguiendo una mayor realización personal.

Aumento y mejora de la pensión

Una de las principales ventajas de retrasar la jubilación es el aumento de la cuantía de la pensión. Como decimos, por cada año adicional trabajado tras alcanzar la edad legal, la base reguladora puede aumentar hasta un 4%, siempre que se hayan cotizado al menos 25 años.

De esta manera, la Seguridad Social puede pagar hasta 13.500 euros a quienes retrasen su jubilación. Retrasar la jubilación también puede servir para completar los años necesarios y poder llegar a alcanzar el 100% de la pensión contributiva, lo que es realmente útil para quienes tuvieron ciertos "parones" en su vida laboral.

Mantenimiento del poder adquisitivo

Muchas personas pueden decidir retrasar la edad de jubilación porque desean mantener el poder adquisitivo, lo que puede ser de ayuda en esos casos en los que la pensión que se va a recibir es más baja que el salario que se está percibiendo.

Contribución al sistema público

Retrasar la jubilación no solo beneficia al trabajador individualmente, sino que ayuda a la sostenibilidad del sistema de pensiones público. Al seguir cotizando durante más tiempo, se reduce la presión que sufren las arcas de la Seguridad Social.

Beneficio de la empresa

Las empresas también tienen beneficios por los trabajadores que deciden prolongar su vida laboral más allá de la edad ordinaria, dado que estarán exentas de las cotizaciones por contingencias comunes de estos profesionales, salvo en caso de incapacidad temporal.

Mantenimiento del poder adquisitivo

Muchas personas pueden decidir retrasar la edad de jubilación porque desean mantener el poder adquisitivo, lo que puede ser de ayuda en esos casos en los que la pensión que se va a recibir es más baja que el salario que se está percibiendo.

Contribución al sistema público

Retrasar la jubilación no solo beneficia al trabajador individualmente, sino que ayuda a la sostenibilidad del sistema de pensiones público. Al seguir cotizando durante más tiempo, se reduce la presión que sufren las arcas de la Seguridad Social.

Beneficio de la empresa

Las empresas también tienen beneficios por los trabajadores que deciden prolongar su vida laboral más allá de la edad ordinaria, dado que estarán exentas de las cotizaciones por contingencias comunes de estos profesionales, salvo en caso de incapacidad temporal.

Inconvenientes de retrasar la jubilación

No obstante, la jubilación demorada también tiene algunos inconvenientes que deben ser valorados, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Falta de disfrute de la jubilación: retrasar la jubilación supone no poder disfrutar plenamente de unos años de tranquilidad, lejos de las preocupaciones comunes en la vida laboral. Muchas personas opinan que seguir trabajando a una edad avanzada supone aumentar la posibilidad de sufrir problemas de salud.
  • Límites en la cuantía: llegado al límite de 38 años y 6 meses cotizados, trabajar más tiempo no supondrá un aumento de la cuantía de la pensión.

Asimismo, existen algunas situaciones en las que no es conveniente apostar por la jubilación de morada, como sucede cuando ya se ha alcanzado el 100% de la base reguladora, si la salud es un factor limitante o si el salario actual es inferior a la pensión esperada.