Sala de estar con sofás, chimenea y detalles en madera natural.

Sala de estar con sofás, chimenea y detalles en madera natural. iStock

Interiorismo

Ramón Porrera, jubilado en España: "Alquilo mi salón y mi jardín por horas y gano hasta 300 euros"

Un jubilado catalán gana dinero extra alquilando su salón y su jardín por horas para reuniones y pequeñas celebraciones.

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La situación económica de muchos españoles se encuentra en una situación delicada por el alza de los precios que se ha vivido en los últimos años, un encarecimiento de la vida que ha llevado a algunos jubilados a buscar alternativas para completar su pensión.

Uno de ellos es Ramón Porrero, un pensionista de 65 años que en una intervención en el programa Y Ahora Sonsoles explicó cómo está apostando por el alquiler de espacios privados para eventos o reuniones con el objetivo de generar unos ingresos extra.

El pensionista ha decidido apostar por este modelo de negocio que está en auge en España, con cada vez más plataformas digitales a través de las cuales los particulares pueden ofrecer sus jardines u otras estancias del hogar para alquiler.

Ramón Porrera, jubilado que alquila zonas de su casa.

Ramón Porrera, jubilado que alquila zonas de su casa. Y Ahora Sonsoles

Aunque se trata de una práctica que pone en duda la fiscalidad, la regulación e incluso la convivencia entre vecinos, para Ramón es una manera de llegar mejor a final de mes, aumentando sus ingresos y pudiendo vivir mejor tras la jubilación.

En este caso en particular, este residente en Cataluña alquila su salón y su jardín por horas a través de una plataforma digital, de manera que otras personas pueden utilizar su casa para reuniones de amigos y otras pequeñas celebraciones.

Esta es una iniciativa que hace que Ramón Porrera pueda ganar un dinero extra para gastos cotidianos, aunque también confiesa que le aporta "muy buenas alegrías" al ver cómo otras personas pueden disfrutar también de su casa.

¿Cuánto gana alquilando su casa?

Ramón asegura que hace unos meses decidió comenzar a alquilar espacios de su vivienda, una experiencia que ha sido muy satisfactoria para él. "Antes hacíamos intercambios de vivienda con amigos o familiares de Baleares y Canarias, y cuando me jubilé pensé: ¿por qué no alquilarlo? Me cubre para algún regalo de jardín o pequeños apaños", explicó.

En su salón hay una capacidad máxima para 14 personas, mientras que el jardín con zona chill out se ha convertido en un lugar perfecto para que quienes lo deseen puedan disfrutar de momentos especiales en familia o con amigos.

Alquilar estos espacios tiene una serie de condiciones fijadas por el propietario de la vivienda, que en este caso ha decidido fijar el máximo de personas en 14, así como el uso de platos de plástico y mantener limpio el espacio.

En su intervención en televisión, Ramón asegura que por el momento no ha tenido ninguna mala experiencia, e incluso se ha encontrado con regalos de sus clientes: "Me han dejado hasta un whisky y polvorones; todo recogido y limpio".

En lo que respecta al coste del alquiler, la tarifa se encuentra entre los 200 y 300 euros si se alquila entre 5 y 7 horas, ajustándose al número de personas y a la temporada del año en la que se desee disfrutar de este alquiler.

Por otro lado, Porrera explica cómo funciona el proceso de selección de inquilinos, indicando que tiene la posibilidad de aceptar o rechazar solicitudes en función de su perfil y la fecha, lo que le aporta cierta tranquilidad y control.

Sin embargo, aunque todo pueda parecer positivo, hay una cuestión que genera muchas dudas entre las personas que quieren seguir sus pasos, y que tiene que ver con la fiscalidad, que en este caso deja en manos de un gestor.

Pese a todo, indica que es importante declarar las cantidades percibidas para evitar problemas con el fisco, y para ello lo mejor es disponer de un asesor especializado que pueda orientar a todo aquel que quiera alquilar espacios de su hogar.

Este tipo de alquileres está al alza en nuestro país a través de plataformas digitales, contando con una serie de desafíos en materia de regulación, tributación y convivencia vecinal que recuerda en parte a lo que hace años sucedió con Airbnb y otras plataformas de alquiler turístico.

A medida que siga extendiéndose la demanda de este tipo de servicios, es probable que se establezca una normativa clara en este sentido.

Ventajas y desventajas de estos alquileres

El arrendamiento de jardines, piscinas y otras estancias en viviendas particulares comenzó en Francia y saltó a España, para continuar con su expansión por diferentes territorios a lo largo del planeta.

Su funcionamiento es muy sencillo, ya que simplemente se trata de pagar por horas de disfrute del espacio elegido, en ocasiones con la posibilidad de añadir servicios extra como barbacoas, zonas de refrigeración, pérgolas, etcétera.

Apostar por este tipo de plataformas de alquiler puede tener algunas ventajas, pero también desventajas. Para empezar, los propietarios tienen la posibilidad de obtener un gran rendimiento económico, aunque todo dependerá del interés que suscite la propiedad y espacio elegido, y del enfoque del negocio.

No es lo mismo quien los alquila de forma puntual pocas veces al mes que quienes lo tengan a diario para sacar el máximo partido. En principio, no es necesario tener una licencia turística, ya que no hay pernoctación, pero hay que tener claro que se deben declarar los ingresos obtenidos y tributar en consecuencia.

Entre sus desventajas se encuentran el hecho de que son modalidades de alquiler que pueden dar lugar a conflictos vecinales y denuncias por los malos usos que puedan dar los inquilinos a las instalaciones.

En la mayoría de los casos suelen surgir por fiestas o eventos que generan molestias en los vecinos. Además, alquilar espacios como piscinas, jardines u otras estancias a desconocidos expone a ciertos riesgos, como daños materiales o accidentes físicos de las personas.

Por este motivo, es recomendable que los propietarios contraten o revisen el seguro de responsabilidad civil de sus viviendas para estar protegidos en el caso de que suceda cualquier problema.