Ana Obregón.

Ana Obregón.

Estilo de vida

Ana Obregón, 70 años, sobre la longevidad: "No me cuido absolutamente nada. Estoy orgullosa de mis arrugas"

La bióloga revela sus secretos de belleza para conseguir una eterna juventud.

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Ana Obregón, a sus 70 años, sigue siendo una de las figuras más polifacéticas y populares de la televisión y el espectáculo en España.

Actriz, presentadora y rostro icónico del entretenimiento durante décadas, la madrileña se ha consolidado también como un referente de longevidad activa y cuidado personal.

Su imagen, marcada por su eterna juventud, su energía y un físico, sigue generando admiración, especialmente en sus ya clásicos posados veraniegos.

Lejos de rutinas sofisticadas, Obregón asegura que su secreto de belleza es sorprendentemente sencillo. Ha revelado en varias ocasiones que su hábito más constante es el uso diario de la crema Nivea de la lata azul, una costumbre heredada de su madre.

"Cada mañana, soy muy rápida. Me pongo una ampolla antiedad de laCabine y listo. Después me pongo la Nivea, la de toda la vida, la de la caja azul", explicó a Europa Press.

Ana Obregón con un diseño de Charo Ruiz Ibiza.

Ana Obregón con un diseño de Charo Ruiz Ibiza. Instagram

Pese a la percepción de disciplina estética que proyecta, la actriz insiste en que no vive obsesionada con el cuidado físico.

En una entrevista con Vanitatis, afirmó: "Si te digo la verdad no me cuido absolutamente nada. En cuanto a la alimentación, como de todo, casi no tengo tiempo de ir al gimnasio".

Incluso ha reconocido que durante años su vida personal ha marcado sus prioridades: "Nunca he sido una esclava de la estética… estos últimos años que he estado dedicada al cuidado de mi niño, lo de mis padres, y ahora de Anita, me parece totalmente secundario".

En el plano físico, sí mantiene cierta actividad regular. Practica barré —una disciplina que combina ballet, pilates y yoga— y durante muchos años entrenó ballet, base de su tono corporal.

Cuando hace ejercicios de fuerza, opta por rutinas sencillas para brazos y piernas, sin grandes cargas, centradas en activar el cuerpo y mantener la musculatura.

Ana Obregón en una foto de sus redes sociales.

Ana Obregón en una foto de sus redes sociales. Instagram

También ha hablado con naturalidad sobre los retoques estéticos. Reconoce haberse sometido en el pasado a una operación de pecho, pero asegura no haber vuelto al quirófano ni tener intención de hacerlo.

Su visión del paso del tiempo es clara: "Estoy orgullosa de mis arrugas, estoy orgullosa de que mi cara refleje el dolor de una madre que ha perdido un hijo. ¡Cumplir años es un privilegio!".

Su interés por el bienestar viene de lejos. Ya en los años 90 demostró una faceta visionaria al fundar su propio centro deportivo, el Club Serrano 50, adelantándose a la actual cultura del fitness y el cuidado integral.

Entre genética, hábitos sencillos y una filosofía vital centrada en vivir —más que en aparentar— Ana Obregón se ha convertido en uno de los rostros más representativos de la longevidad mediática en España.

Una figura que, con el paso del tiempo, ha transformado la imagen del envejecimiento en visibilidad, fortaleza y reivindicación personal.