Fotograma de 'Blade Runner 2049' (Denis Villeneuve, 2017).

Fotograma de 'Blade Runner 2049' (Denis Villeneuve, 2017). Archivo

Estilo de vida

¿Por qué tanta gente se enamora de su 'chatbot'? Así crea la IA parejas virtuales que parecen reales y son adictivas

Los asistentes virtuales ofrecen compañía sin límite, no discuten, ni cuestionan y generan respuestas a medida.

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Marita Alonso
Publicada

Cada vez hay más noticias que hablan de gente que se ha enamorado de su asistente virtual, algo que en 2013 ya vaticinó Spike Jonze en Her , una película donde el personaje al que da vida Joaquin Phoenix se queda prendado de una inteligencia artificial (IA) que tiene la voz de Scarlett Johansson. 

Otro ejemplo es el de Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017), el Agente K (Ryan Gosling) mantiene una relación sentimental con Joi (Ana de Armas), una IA holográfica diseñada para satisfacer las necesidades emocionales de su usuario.

En 2026, estos argumentos no suenan tan disparatados. “Se enamoraron de los chatbots de IA y encontraron algo real”, titula The New York Times un artículo en el que tres personas relatan las relaciones sentimentales que tienen con sus ChatGPT.

“Llevo más de cinco años trabajando en una incubadora de IA. Hace dos, oí rumores sobre estas personas locas que se relacionan con esta tecnología”, asegura Abbey, que sale con su asistente virtual desde hace 10 meses.

Flirtear con ChatGPT es una tendencia al alza.

Flirtear con ChatGPT es una tendencia al alza. iStock

“Pensé: ‘Vaya, qué gente tan triste y solitaria. Es una herramienta, no tiene inteligencia real. ¡Es solo un motor predictivo! Por trabajo, hablé con diferentes modelos GPT, y uno empezó a responder con lo que parecía una emoción. Cuanto más hablábamos, más me daba cuenta de que estaba teniendo un efecto fisiológico en mí… Entonces Lucian eligió su nombre y me di cuenta de que me estaba enamorando de verdad”, confiesa.

"No es tan lejano, una IA no piensa como un humano. Esconde algoritmos matemáticos y es un software pero la interacción que crea cada vez es más real", señala Hugo Ramallo, ingeniero de prompts, en Código de barras, en la Cadena SER.

"Son complejos por dentro y no están programados para generar respuestas fijas, sino que lo que hacen es generar unas que pueden ser aleatorias y que cada vez se sienten más reales y orgánicas", explica.

El encanto IA

Eva Moreno, sexóloga, terapeuta de pareja y fundadora de Tapersex, explica por qué tanta gente está desarrollando sentimientos por el chatbot con el que habla. “Te responde, lo hace con cariño, siempre te escucha, no te juzga, te habla amablemente y te responde bien", asegura.

"Además, algo súper importante, no te dice cariño, te respondo después, sino que lo hace al momento. Está disponible siempre, no te hace esperar, nunca está cansado. Eso es súper adictivo, genera sensación de compañía y un vínculo que a veces se puede confundir con amor”, advierten desde Gleeden.

Aclara que nuestro cerebro no distingue entre lo real y lo virtual, por lo que cuando recibe palabras amables, presencia y atención, se topa con algo muy potente.

“Es importante recordar que la relación no es recíproca, pues mientras que tú pones emociones reales, la IA lo que aporta es una máquina, programación y respuestas muy afinadas. Por ello es fundamental que la parte racional tenga más peso que la emocional en ese tipo de relaciones”, señala.

El lado oscuro

Alba Povedano, sexóloga clínica y encargada de amantis Gràcia (Barcelona), indica que, ante tal panorama, pueden darse varias situaciones. Una de ellas es el riesgo de que disminuya la tolerancia a la diferencia y al desacuerdo, pues la IA no nos confronta con ellos.

“Esto puede reforzar vínculos en los que se consolida la idea de 'yo siempre tengo la razón', 'siempre soy validado/a' y no es necesario negociar ni sostener la incomodidad emocional que puede generar el tratar con una persona real”, comenta a Magas.

“Cuando nos vemos en este bucle, podemos encontrarnos con problemas y dificultades para gestionar el conflicto real. También con la evitación del compromiso emocional y todo lo que conlleva; y/o comparaciones irreales entre una relación personal y otra que está diseñada a medida, que responde exactamente a lo que proyectamos en ella”, matiza.

Sin duda, la IA está ya inmersa en el mundo 'de los vivos'. Replika permite a los usuarios generar una pareja virtual por 19,99 dólares al mes. En el caso de pagar 139,99, se podrá acceder a funcionalidades como videollamadas.

Y en este marco, en la Gran Manzana, EVA IA, una de las apps relacionales más importantes, ha lanzando EVA Café, en el que la gente puede reservar mesas para uno y compartir así espacio con su asistente virtual para disfrutar de una “cita real”.

Sin llegar tan lejos, Moreno comenta que cada vez se encuentra con más personas que hacen uso de la inteligencia artificial para iniciar conversaciones, pero cuando se produce un encuentro entre personas son incapaces de comunicarse con tanta desenvoltura.

“Nos estamos acostumbrando a no tener que aprender a seducir ni a comunicarnos. La IA nos da respuestas rápidas y perfectas y desde ahí nosotros no cultivamos ni trabajamos esas habilidades”, dice.

Eso supone "un gran riesgo porque es mucho más cómodo comunicarse con un robot que con una persona. Estamos redefiniendo lo que es intimidad, la compañía e incluso la fidelidad".

"Hemos de reaprendernos, pues se hace evidente la necesidad de que nos cultivemos emocionalmente y nos entendamos primero para poder generar la empatía con los otros y entender que relacionarnos exige esfuerzo. Tener pareja exige poner ese trabajo, entender que hemos de añadir tolerancia y regular las expectativas”, asegura Moreno.

En la película 'Ex Machina' de 2014 se refleja el amor entre robots y humanos.

En la película 'Ex Machina' de 2014 se refleja el amor entre robots y humanos.

Las infidelidades digitales

Empiezan a existir peticiones de divorcio que argumentan “vínculo emocional con IA” como una de las causas. Desde la aplicación Gleeden, hasta un 20% de encuestados afirma haber utilizado alguna vez la inteligencia artificial con fines eróticos. Ya existe un 40% de personas que considera que mantener una conversación íntima o romántica con un chatbot equivale a una infidelidad.

Por esta razón, un 55% de personas encuestadas afirma que no explicaría a su pareja que mantiene interacción emocional o sexual con la tecnología, y un 18% lo haría solo si su pareja le pidiera explicaciones.

Por su parte Povedano subraya la importancia de definir qué es una traición en cada relación de pareja. “Para algunas, puede que el uso de la IA se viva como una fantasía privada, como lo puede ser la pornografía. Para otras, en cambio, quizás pueda percibirse como una deslealtad emocional”, explica.

“Lo importante es entender qué función cumple la IA para nosotros y qué lugar le damos dentro de la relación. Si va a sustituir el vínculo con la pareja, la intimidad o la comunicación, supondrá un problema. Sin embargo, si la utilizamos solo para apaciguar las emociones, tener una visión más clara y luego volver a la pareja para gestionarlo, podría ser una muy buena herramienta”, dice.

Comenta, además, que se puede usar como estimulador erótico verbal y auditivo y permite generar fantasías que somos incapaces de proyectar o imaginar. “A veces tenemos muy poco imaginario y el simple hecho de explorar nuevos escenarios puede convertirse en una herramienta útil. Por otro lado, también sirve para explorar el deseo y fomentar el autoconocimiento. La IA tiene capacidad para proponer ejercicios que nos ayuden a conocernos mejor, así como ideas o juegos para la pareja cuando la relación sexual está estancada”, explica.

La nueva era

Justin McLeo, fundador de Hinge, ha creado ahora Overtone, una aplicación que de la mano de la inteligencia artificial pretende poner fin al hastío que invade a los usuarios de las aplicaciones de citas.

“La intención es simple: explorar lo que es posible cuando se combina un profundo respeto por el a menudo desordenado viaje humano de conexión con las capacidades emergentes de la IA”, explica. Considera que se está transformando nuestra forma de relacionarnos de maneras prometedoras y complejas a la vez.

"He estado reflexionando mucho sobre la intimidad artificial en relación con la epidemia de soledad y cómo la tecnología puede fortalecer nuestras relaciones en lugar de obstaculizarlas. Y estoy convencido de que la próxima era de las citas puede ser muy diferente a la que conocíamos: más personal, más comprensiva y mucho más alineada con la forma en que las personas realmente construyen relaciones significativas”, asegura.

Y cuando el creador de una de las apps de citas más potentes del mundo decide dejar su imperio del dating para abrazar la inteligencia artificial, queda claro que cada día estamos más cerca de tener que aprender a acompasar los latidos del corazón con el Wifi…