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Belleza

Alberto Dugarte, maquillador de Ana Obregón: "Las sombras con brillo en los ojos pueden acentuar las arrugas"

El experto comparte las claves para elegir las texturas y los acabados que más favorecen a las pieles maduras y conseguir una mirada más descansada.

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Conseguir una mirada más joven no depende únicamente de los productos que utilizamos, sino también de cómo los aplicamos. Un mismo maquillaje puede iluminar los ojos o, por el contrario, acentuar las arrugas y hacer que el párpado parezca más caído: la diferencia está en pequeños detalles que muchas veces pasamos por alto.

Esto toma especial relevancia a medida que la piel pierde firmeza, ya que algunas técnicas dejan de funcionar como antes. Las sombras, en particular, pueden convertirse en grandes aliadas para realzar la mirada, pero también jugar en nuestra contra si elegimos texturas que aportan demasiado volumen o resaltan los pliegues del párpado.

Alberto Dugarte, maquillador de Ana Obregón, Georgina Rodríguez y Paula Echevarría, tiene claro qué acabado conviene evitar en las pieles maduras: las sombras con brillo aplicadas por todo el párpado. En uno de sus artículos, el experto explica por qué pueden endurecer la expresión y qué tipo de sombras recomienda.

Las sombras con brillo a partir de los 50

Alberto Dugarte es uno de los maquilladores más famosos del mundo celebritie. Además de Ana Obregón, por sus manos han pasado rostros como Georgina Rodríguez, Paula Echevarría o Isabel Pantoja.

En su página web, el experto ofrece un sinfín de consejos de maquillaje. En uno de sus artículos, Dugarte se ha enfocado en las pieles maduras, y una de sus recomendaciones es que eviten las sombras con brillo.

En lugar de abrir la mirada y rejuvenecer el rostro, las sombras con brillo aplicadas en todo el ojo pueden resaltar aún más el párpado caído, haciendo que parezca más prominente y dando la sensación de una mirada más pesada o cansada.

Esto ocurre porque el brillo tiene la capacidad de reflejar la luz, lo que visualmente aporta volumen. Cuando aplicamos sombras luminosas en todo el párpado móvil, incluyendo la parte más caída, estamos destacando precisamente esa zona que queremos disimular.

Como consecuencia, el párpado parece aún más pronunciado y el ojo luce más encapotado, lo que puede endurecer la expresión en lugar de suavizarla y provocar un efecto completamente contrario al que deseamos.

Además, la capacidad de estas sombras de captar y reflejar la luz puede acentuar las arrugas. A diferencia de los acabados mate, que disimulan las imperfecciones al absorber la luz, los productos con brillo llaman la atención sobre cualquier irregularidad en la superficie.

Por este motivo, el maquillador recomienda optar por sombras mate y satinadas. Estos productos, además de tener una textura fácil de difuminar, permiten esculpir la mirada sin añadir volumen innecesario en las zonas que queremos minimizar.

Las sombras satinadas proporcionan un brillo sutil y suave, casi imperceptible, mientras que las sombras con brillo contienen partículas más grandes que reflejan la luz de manera más evidente, creando un efecto más llamativo y luminoso.

Aplicar una sombra mate en tonos medios en la cuenca del ojo ayuda a crear profundidad y a levantar ópticamente el párpado.

En el caso de que queramos añadir brillo, debemos concentrarlo en los puntos estratégicos, como el lagrimal y el centro del párpado móvil, sin abarcar la totalidad del párpado caído.

De esta manera, se consigue iluminar la mirada sin potenciar el efecto de párpado encapotado.

Una vez conseguido, podemos aplicar nuestra máscara de pestañas sin problema y si queremos hacer un delineado, lo ideal es probar técnicas hasta dar con aquella que más nos favorezca: lápiz en crema, eyeliner burdeos, delineado invertido...

Eso sí, no podemos olvidar las cejas. De acuerdo con el maquillador de Ana Obregón, "unas cejas bien definidas pueden levantar la mirada y enmarcar el rostro".