La actriz en la última edición de los Oscars y la deportista a la llegada de los Premios Princesa de Asturias.

La actriz en la última edición de los Oscars y la deportista a la llegada de los Premios Princesa de Asturias. Cedida

Belleza

El secreto de belleza de Gwyneth Paltrow y Serena Williams: se aplica en el cerebro para mejorar la piel

Exomind es una especie de 'atajo' cerebral que cuida de la salud mental y cuyos efectos también se trasladan al cutis.

Más información: Nieves Álvarez, la sexóloga Lara Ferreiro y Boticaria García participan en el 'Longevity Experience Forum' de Magas

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Con tantas novedades en el radar de la belleza —que cada vez van más de la mano del bienestar—, hay preguntas que es inevitable formular. Una sería "¿qué es lo último?" y otra, "¿qué me recomiendas?".

En esa lista de nuevas propuestas entra Exomind, una técnica de la que ya son adeptas celebrities de Hollywood como Gwyneth Paltrow o Courteney Cox, además de deportistas de primer nivel, Serena Williams entre ellas.

El tratamiento es una solución respaldada por la ciencia y no invasiva, diseñada para apoyar a personas que luchan contra una variedad de afecciones de salud mental. Al optimizar la conectividad cerebral y regular la actividad neuronal, ayuda a restaurar el equilibrio y a mejorar la resiliencia emocional. Y eso también se traduce en el apartado de belleza.

En concreto, lo definen como ideal para aquellos adultos que no han respondido a los antidepresivos, ofreciendo un enfoque alternativo para elevar el estado de ánimo y restaurar la estabilidad anímica.

Por supuesto, atender a estas descripciones pone todos los sentidos y sistemas en alerta, ya que resulta algo muy novedoso y trata temas sobre los que hay que caminar con pies de plomo. En España, uno de los lugares donde se aplica es The Beauty Concept.

En TBC Medical se engloba en el área de longevidad "porque actúa sobre uno de los pilares menos visibles del envejecimiento saludable: el bienestar cerebral", explica Paz Torralba, directora del centro.

"La terapia utiliza estimulación magnética transcraneal no invasiva (tecnología ExoTMS) para activar la corteza prefrontal, una región que pierde actividad con los años y que resulta clave en la regulación emocional, la motivación, la calidad del sueño y la gestión del estrés", comenta.

Según la directiva, al reforzar la conectividad neuronal y favorecer la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, el tratamiento acompaña a otros protocolos de longevidad —nutrición, equilibrio hormonal, optimización cognitiva—, reforzando el balance mental que sostiene, en última instancia, el envejecimiento saludable del resto del organismo.

En principio, dicen que no requiere ningún esfuerzo por parte del paciente y que los cambios se sienten desde las primeras sesiones: claridad, enfoque, menos estrés, mejor calidad de sueño y más energía.

"Se realiza en 25 minutos. No duele, no necesita agujas ni medicamentos. Está aprobada por la FDA y la CE Médica para tratar la depresión mayor, ansiedad y trastornos por atracón", señala Torralba.

También destaca que en estética se utiliza para potenciar resultados, mejorar hábitos, favorecer el descanso, elevar la satisfacción del paciente y, en general, mejorar el bienestar.

Reconduciendo la cuestión a este punto, la directora de TBC explica que entendieron que era ideal para perfiles que acuden a realizarse tratamientos faciales, corporales, antiaging, de remodelación...

E incluye en la ecuación a aquellos que sienten estrés, fatiga mental, ansiedad, dificultad para dormir o concentrarse. También a los que luchan contra antojos o hábitos poco saludables y han probado de todo, pero no logran sostener los cambios.

"Es como una pausa para tu mente y eso mejora todo lo demás", cuenta. Entre los beneficios que destaca se encuentran los siguientes:

  • La reducción del estrés: "Sientes una paz mental casi inmediata".
  • Mejora el sueño: "Dormirás mejor y eso impacta directamente en tu piel, energía y rendimiento".
  • Se incrementa la motivación: "Te sentirás más despierto, más claro mentalmente, más enfocado".
  • El ánimo también se eleva: "Muchos pacientes dicen que por fin vuelven a dormir bien".
Una de las salas de TBC Medical, donde se aplica Exomind.

Una de las salas de TBC Medical, donde se aplica Exomind. Cedida

En The Beauty Concept plantean el tratamiento con citas individuales o por bonos, aunque recomiendan en especial esto último, que es la base de su protocolo estándar:

"Se basa en un ciclo de seis sesiones, con una o dos visitas semanales, de unos 24-25 minutos cada una. Por eso lo aconsejable para notar una evolución real es optar por la propuesta completa".

Esta respuesta encuentra su lógica en que los efectos son acumulativos y se consolidan a medida que avanzan las citas.

"La visita única tiene sentido como toma de contacto o refuerzo puntual una vez completado el ciclo inicial, pero el bono es la vía recomendada para quien busca un cambio sostenido", explica Torralba.

No obstante, y a pesar de todas las pautas establecidas desde The Beauty Concept, es interesante conocer de forma más directa la relación entre belleza y esta innovación.

En la página web de Face Beauty Science, el portal de uno de los centros médico-estéticos más loados de Estados Unidos —se define como un medspa— con Holly Cutler al frente, una reconocida médico-estética especializada en piel a la que apodan The Skin Saint.

  • El tratamiento Exomind influye en la conexión cerebro-piel. Los estudios al respecto indican que esa reducción de la ansiedad, el estrés y la regulación anímica inciden en el aspecto del cutis.

    Según explican, todo ello desemboca en una tez más luminosa, tersa y sana debido a la reducción de los niveles de cortisol, que degrada el colágeno y la elastina.

    Esto, si no se controla, se traduce en envejecimiento prematuro, brotes de acné, dermatitis y un tono más apagado.
  • Por otra parte, esa ayuda de cara a regular el sueño es una forma de potenciar la regeneración celular y, de nuevo, la síntesis de colágeno. La falta de descanso pertinente acaba con la barrera cutánea, una armadura fundamental ante los daños del sol.

Paseo por la ciencia

Como se menciona al inicio, cuando belleza, salud y bienestar se funden, o cuando lo hacen los dos primeros para desembocar en lo tercero, es menester poner orden. Y no hay nada mejor para hacerlo que aferrarse a la ciencia que también fundamenta este tratamiento.

El catedrático en Psicobiología de la Universidad Complutense de Madrid y doctor en la materia en la misma institución, Manuel Martín-Loeches, destaca de entrada que es un poco escéptico en cuanto al tema.

"Creo que falta aún por acumular más evidencia científica, porque la que hay es parcial. Está basada en grupos pequeños y muchas afirmaciones son algo exageradas", expresa.

No obstante, sí defiende que "estimular la corteza prefrontal es una manera de disminuir la ansiedad, mejorar la depresión y otras tantas cosas. Se debe a que esta se encuentra en un diálogo continuo con áreas del sistema de las emociones, conocido como límbico, es decir, el que contempla a la amígdala, el hipotálamo y demás".

Este mismo proceso, que lleva años haciéndose a través del lenguaje, "parece que se puede conseguir también mediante estimulación magnética transcraneal, que es lo que hace este sistema". En cualquier caso, el experto señala además que sería interesante saber qué zona 'tocar' para cada uno y optimizar el tratamiento.

Teniendo en cuenta las palabras del experto, hay una pregunta que aflora en la conversación. ¿Hasta qué punto el bienestar y la disciplina dependen de que nuestra biología cerebral esté bien calibrada?, ¿es este tratamiento el futuro del biohacking para gestionar el estilo de vida actual?

"Soy muy biologicista, es decir, pienso que todo está y depende del cerebro, de cómo interpreta la realidad y de los efectos de la misma pasados a través de este órgano y por el organismo", expresa el psicobiólogo.

Igualmente, añade que el biohacking que se está intentando llevar a cabo es una manera más de intervenir en la mente.

"Esto se puede hacer a través de los fármacos, de la terapia psicológica, a través de la meditación o mediante otras vías y herramientas. Lo que se consigue es modificar la biología del cerebro, que es quien tiene que cambiar esa realidad. El tratamiento Exomind es una forma más de hacerlo", detalla.

No obstante, señala que, desde su escepticismo la ve "incompleta", en el sentido de que aún se trata de algo prematuro y de que "no cree que realmente sea tan eficiente".

De hecho, señala, coincidiendo aquí con Paz Torralba, que "se necesitarían varias sesiones y mucho trabajo. Es decir, acompañarlo de otras muchas cosas, no sólo es ese pulso de estimulación magnética al cerebro y ya está. Tiene que ir de la mano de la conversación, con objetivos, planes, terapia psicológica más clásica...".

La explicación tras esto es que todos los condicionantes que enumera Manuel Martín-Loeches influyen en qué parte del cerebro se activa y cómo se establecen determinados circuitos. Al final, el cerebro está en modificación constante. "Lo veo como un atajo", concluye.

Ahora que la belleza amplía sus fronteras y en el horizonte deslumbra la idea del bienestar integral, este tipo de propuestas despiertan mucho interés, pero también cautela.

A pesar de que la estimulación magnética transcraneal cuenta con aplicaciones clínicas consolidadas y refrendadas, los expertos insisten en que no se trata de una solución aislada ni de un milagro propio de la Biblia.

Con un futuro que habla de planes personalizados y longevidad, el respaldo científico es el auténtico must de todos estos avances.