Sombra de ojos

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Belleza

Pilar Lucas, maquilladora: "A partir de los 40 para una mirada más joven, jamás pongas sombra en el párpado"

La experta quiere hacernos ver que el maquillaje a partir de cierta edad no consiste en disimular, sino en iluminar y elevar ciertas zonas del rostro.

Más información: Junior Cedeño, maquillador: "Rellenar las cejas es esencial para disimular el párpado caído a partir de los 50"

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Recurrir a trucos de maquillaje para rejuvenecer los rasgos del rostro a partir de cierta edad es totalmente normal. Líneas de expresión, arruguitas que aparecen... y una de las zonas que más acusa el paso del tiempo es la piel que rodea a los ojos.

Por ello es importante saber a qué recurrir y qué evitar para disimularlas y mostrar nuestra mejor versión. Porque, querer rejuvenecer la mirada con maquillaje, especialmente una vez pasados los 40, es una de las búsquedas más frecuentes en redes sociales.

Los párpados tienden a perder firmeza, el ojo parece más pequeño y muchas mujeres sienten que sus técnicas de siempre ya no funcionan igual.

Pilar Lucas, maquilladora profesional, todo un referente en el sector y responsable de looks impecables en modelos como Nieves Álvarez, ha compartido un tutorial que se ha hecho viral porque desmonta un error muy común: aplicar la sombra en la cuenca del ojo.

"Si tienes más de 40 años y quieres levantar la mirada, no apliques la sombra en la cuenca porque te hará el ojo más pequeño", sentencia la experta mientras demuestra en directo cómo un gesto mal colocado puede apagar la mirada en segundos.

El maquillaje que envejece

Es muy frecuente pensar que marcar la cuenca con tonos oscuros estiliza el ojo. Sin embargo, en párpados encapotados o caídos, el resultado suele ser el contrario.

Lucas lo demuestra aplicando un lápiz marrón en la cuenca y difuminándolo. El resultado es un ojo hundido, el párpado manchado y la mirada más cansada.

Como ella misma explica, "si aplicas la sombra demasiado bajo te hace el ojo más encapotado y más caído". Este fallo, tan habitual, tiene una consecuencia directa: el maquillaje envejece, resta frescura y no cumple con la función más deseada, que es abrir la mirada y dar un efecto lifting natural.

Rejuvenecer sin esfuerzo

Según la maquilladora, la clave está en cambiar la estrategia. En lugar de oscurecer la cuenca, recomienda trabajar la parte superior del párpado con tonos claros y cálidos.

Lucas apuesta por una sombra marrón clara, aplicada más arriba de lo habitual, casi rozando el hueso de la ceja, siempre difuminada hacia arriba con movimientos circulares.

Con un gesto tan sencillo como este, se consiguen dos efectos inmediatos:

  • Levanta la mirada sin necesidad de cirugía ni retoques estéticos.
  • Suaviza los rasgos al aportar un acabado natural y luminoso.
  • El toque maestro llega con un punto de luz en el párpado móvil. Una sombra satinada o ligeramente luminosa abre el ojo y rejuvenece de forma instantánea.

Los mejores tonos

La experta insiste en que la elección del color y la cantidad de producto son determinantes. "Muchas capas de sombra no se pueden trabajar igual de bien que si aplicas una sola y la difuminas correctamente", asegura.

Mientras que los tonos cálidos y suaves (marrones claros, beige, topo) funcionan mejor para diario, los tonos oscuros deben reservarse para la parte externa del ojo, donde ayudan a crear profundidad sin cerrar la mirada.

Pero lo que sí debes tener muy claro es que el difuminado perfecto es imprescindible. No debe notarse el corte de color, sino una transición suave que simule un efecto lifting.

Lucas demostró su infalible truco con la ayuda de la top model Nieves Álvarez, quien se prestó a mostrar en vídeo cómo cambia la mirada con dos técnicas distintas: la errónea (oscurecer la cuenca) y la correcta (elevar la sombra hacia arriba).

El perfecto aliado

Otro de los trucos que comparte la experta tiene que ver con el delineado. Si bien muchas mujeres a partir de los 40 se sienten inseguras al usar eyeliner, Lucas recomienda apostar por una línea fina al ras de las pestañas.

La técnica es muy fácil de llevar a cabo:

  • Traza la línea con el ojo abierto para calcular bien la dirección.
  • Extiéndela ligeramente hacia fuera, siguiendo la línea natural de las pestañas.
  • Evita los trazos gruesos que endurecen la mirada y acortan el ojo.
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Con este gesto se consigue un efecto cat eye sutil, elegante y rejuvenecedor, perfecto para el día a día.