Castillo de Zafra.

Castillo de Zafra.

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El pueblo español con un espectacular palacio-castillo del siglo XV y la fábrica de drones más importante de Europa

Una localidad donde un castillo del año 1437 convive con uno de los laboratorios de última generación más importantes del continente.

Más información: La ciudad ideal para comer bien y recorrer a pie una muralla medieval de 800 años: joya de la arquitectura militar

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Extremadura sigue siendo uno de los grandes secretos turísticos de España. Lejos de las cifras masivas que registran otros destinos nacionales, esta comunidad autónoma conserva una autenticidad cada vez más difícil de encontrar.

Aunque el turismo nacional mantiene un papel fundamental, la región continúa siendo una de las que recibe un menor volumen de visitantes internacionales. Sin embargo, esa relativa discreción no impide que atesore algunos de los enclaves más impresionantes del país.

Desde la herencia romana de Mérida hasta los conjuntos monumentales de Cáceres, la comunidad ofrece un patrimonio excepcional que sorprende incluso a quienes creen conocerla bien.

Entre esas joyas aparece Zafra, una localidad que pasa desapercibida para muchos viajeros y que, sin embargo, reúne dos realidades aparentemente opuestas. Por un lado, conserva uno de los conjuntos históricos más atractivos del sur de España y un espectacular palacio-castillo levantado en el siglo XV.

Por otro, se ha convertido en sede de uno de los proyectos tecnológicos más ambiciosos del continente gracias a una fábrica de drones llamada a situar a la localidad en el mapa europeo de la innovación.

Zafra, Extremadura

Pocas localidades españolas representan tan bien el contraste entre tradición e innovación como Zafra. Situada en el sur de Extremadura, en la provincia de Badajoz, esta población ha sabido conservar el legado de siglos de historia mientras mira hacia el futuro con una ambición tecnológica poco habitual en municipios de su tamaño.

Conocida popularmente como "Sevilla la chica", Zafra recibió este apodo por la belleza de sus calles encaladas, su pasado comercial y una elegancia arquitectónica que recuerda a muchas ciudades andaluzas.

Sin embargo, detrás de esa imagen pintoresca existe una historia propia profundamente ligada al poder de los Duques de Feria, cuya influencia transformó la localidad a partir del siglo XV.

Fue entonces cuando Zafra comenzó a vivir una auténtica edad de oro. Convertida en sede del Señorío de Feria y posteriormente del Ducado de Feria, la villa experimentó un importante crecimiento económico y urbanístico.

Castillo de Zafra en España.

Castillo de Zafra en España.

Sus murallas protegían una ciudad próspera en la que comerciantes, artesanos y nobles convivían en uno de los principales centros económicos de la región.

El mejor ejemplo de aquel esplendor sigue presente en el corazón histórico del municipio. La Plaza Chica y la Plaza Grande forman uno de los espacios urbanos más singulares de Extremadura.

Ambas están conectadas por el conocido Arquillo del Pan y conservan buena parte de la atmósfera comercial que las convirtió durante siglos en el centro de la vida local.

Entre sus soportales aún puede observarse la llamada Vara de Zafra, una medida grabada en piedra que servía para verificar la longitud de las telas vendidas en el mercado y evitar posibles engaños entre comerciantes y compradores.

Muy cerca se encuentra la Iglesia Colegiata de la Candelaria, uno de los edificios religiosos más destacados de la localidad. Su arquitectura combina elementos góticos y renacentistas, aunque buena parte de su fama se debe al extraordinario patrimonio artístico que alberga en su interior.

Entre sus tesoros sobresalen varios lienzos realizados por el pintor barroco Francisco de Zurbarán, considerado una de las figuras más importantes de la pintura española.

Otro de los espacios imprescindibles es el Convento de Santa Clara, donde reposan los restos de los Duques de Feria. El edificio conserva una atmósfera serena y medieval que permite comprender la enorme relevancia que tuvo esta familia nobiliaria en la configuración de la ciudad.

Sin embargo, si existe un monumento capaz de resumir la historia de Zafra es el Palacio de los Duques de Feria, también conocido como Castillo-Alcázar de Zafra.

La construcción comenzó en 1437 como una fortaleza defensiva destinada a proteger los intereses de la poderosa familia nobiliaria. Con el paso de los años, aquel castillo militar fue transformándose progresivamente en una refinada residencia palaciega.

El resultado es un edificio que sorprende por su doble personalidad. Desde el exterior mantiene la imagen de una fortaleza medieval prácticamente inexpugnable, con torres cilíndricas, almenas y robustos muros de piedra que dominan el paisaje urbano.

Sin embargo, al cruzar sus puertas aparece una realidad completamente distinta. En su interior destaca un elegante patio renacentista de mármol blanco que refleja el gusto artístico de la nobleza de la época y convierte la visita en una experiencia inesperada.

Actualmente el edificio alberga el Parador de Turismo de Zafra, una circunstancia que permite disfrutar de sus espacios históricos sin necesidad de alojarse en él.

Muchos visitantes se acercan simplemente para recorrer sus dependencias más emblemáticas o tomar algo en su cafetería mientras contemplan uno de los rincones más espectaculares de la ciudad.

La tradición cuenta además que el conquistador Hernán Cortés pasó por este lugar antes de emprender el viaje que cambiaría para siempre la historia de América.

La fábrica de drones más importante de Europa

Aunque todo esto sería suficiente para convertir a Zafra en un destino recomendable, la localidad ha protagonizado en los últimos años un inesperado salto hacia el futuro.

La empresa ARMMO Defense Technologies ha elegido este municipio extremeño para desarrollar un ambicioso polo industrial especializado en drones y sistemas autónomos.

Lo que diferencia a este proyecto de otras iniciativas similares es su enfoque integral. No se trata únicamente de fabricar drones aéreos, sino de desarrollar plataformas no tripuladas capaces de operar en tierra, mar y aire.

El complejo reúne actividades de investigación, desarrollo tecnológico, diseño de software, fabricación de sensores avanzados, electrónica especializada, ensamblaje de equipos, formación de profesionales y pruebas operativas.

La iniciativa nace además con una clara vocación internacional y sus desarrollos están orientados a responder a los estándares tecnológicos más exigentes de la OTAN y a las nuevas necesidades estratégicas de la Unión Europea, lo que ha convertido a Zafra en un punto de atracción para ingenieros, investigadores y expertos en sistemas autónomos procedentes de distintos países.