Villajoyosa, Alicante.

Villajoyosa, Alicante. iStock

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Ni Ibiza ni Mallorca: el encantador pueblo de Alicante con playa tranquila, casas de colores y precios 'tirados'

Villajoyosa es un rincón único de la Costa Blanca, con casas de colores, playas tranquilas y un encanto especial que conquista a quienes lo visitan.

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Tanto Ibiza como Mallorca son dos de los destinos preferidos por turistas de todas las partes de Europa, pero más allá de ellos hay un lugar con casas de colores y una playa tranquila que ha sido situado como el mejor destino secreto de Europa por European Best Destinations.

Estamos hablando de Villajoyosa (Alicante), que durante el pasado año encabezó el ranking de destinos europeos que recoge lugares alejados de la masificación y escondidos, joyas naturales que son perfectas para visitar a pesar de que no sean la primera opción de la mayoría.

Situada en plena Costa Blanca, entre Benidorm y El Campello, nos encontramos con este pintoresco rincón en el que destacan los colores de las fachadas de sus casas, que se integran con la arena dorada de la playa.

Su casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, es un conjunto histórico-artístico en el que poder encontrar lugares emblemáticos como las Torres de Vigía del siglo XVI, la Torre de Sant Josep o la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Villajoyosa cuenta, no obstante, con otros muchos atractivos naturales, con más de una decena de calas y playas, donde destacan paraísos como Paradís y Bol Nou, o las populares Playa Centro, Playa del Torres y la de La Caleta, entre otras.

Asimismo, no hay que olvidar su gastronomía, donde destacan especialmente sus arroces, pescados y salazones, sin dejar de lado una tradición chocolatera con distintas fábricas de elaboración artesanal.

Qué ver y hacer en Villajoyosa

Villajoyosa es un bonito pueblo costero del Mediterráneo, considerado uno de los más bonitos de la provincia de Alicante y de España en general. Posee 15 kilómetros de costa con playas y calas de todo tipo, muchas de ellas con bandera azul.

Con tan solo dar una vuelta por sus pintorescas calles es fácil disfrutar de ese encanto especial que ha conseguido sorprender a todos, un lugar perfecto para disfrutar de unas vacaciones inolvidables, con buen clima y una riqueza histórica, cultural y natural.

Para aprovechar al máximo la visita a la localidad, tenemos que hablar de los que son algunos de sus principales atractivos, sin olvidar que es un destino para disfrutar y relajarse.

Paseo Marítimo

Una de las mejores cosas a hacer en Villajoyosa es recorrer su bonito paseo marítimo, que transcurre en paralelo a la Playa Central, que es la de mayor longitud. Desde el es posible hacerse una idea de la importancia que tiene la relación entre el pueblo y el Mediterráneo.

El recorrido llega hasta la zona del puerto, donde cualquiera puede acercarse a contemplar la llegada de los barcos de pescadores y disfrutar de la subasta del pescado, además de hacerse con las últimas capturas del día de los mejores productos del mar.

En este tramo del paseo se pueden encontrar diferentes restaurantes en los que poder degustar la gastronomía local.

Casas colgantes y de colores

En el paseo de la playa podemos encontrar las casas de los antiguos pescadores que, en su momento, para identificar que eran de su propiedad, pintaron las fachadas con colores vivos, lo que le da vida al paseo de este pintoresco pueblo.

Más allá de contemplar la que es la estampa más típica de Villajoyosa, nos encontramos con las casas colgantes, una parada obligatoria si visitas el pueblo. Estas se sitúan a lo largo de la antigua muralla de la ciudad, sobre el río Amadorio.

Iglesia de la Asunción

En la zona más alta del centro histórico amurallado nos encontramos con la plaza Castelar, que rodeada de casas de colores, se encuentra presidida por la Iglesia de la Asunción, el principal templo religioso de Villajoyosa.

Esta iglesia-fortaleza fue construida bajo el reinado de Felipe II, a mediados del siglo XVI, y en su interior se puede disfrutar de una talla de madera de la época con la imagen de la patrona de la ciudad y distintos sillares que proceden de la antigua ciudad romana de Allon.

Murallas de Villajoyosa

Abandonando el casco antiguo por la Plaza Castelar se puede hoy en día disfrutar aún de un tramo de las antiguas murallas y torres que rodeaban el pueblo, situadas en la Calle Costera de La Mar.
Se trata de un conjunto defensivo declarado Bien de Interés Cultural construido en el siglo XVI para que Villajoyosa estuviese protegido de los ataques berberiscos, y que llegó a sufrir grandes destrozos durante la Guerra de Sucesión.

Museo del Chocolate

La industria del chocolate fue clave para el desarrollo de Villajoyosa durante el siglo XVII, siendo una obligada visita el Museo Valenciano del Chocolate, donde poder aprender el motivo de esta tradición que ha convertido al municipio en una referencia internacional.

El museo se ubica en la fábrica de Chocolates Valor, una popular marca familiar que dio sus primeros pasos en este edificio en el año 1881 y que hoy en día se comercializa a nivel mundial. Su visita es gratuita y aprenderás todo sobre el proceso de elaboración del dulce.

En este pueblo podemos encontrar distintos museos para satisfacer la curiosidad de los visitantes, como la Casa Museo la Barbera dels Aragonés o el Vilamuseu, con una importante colección paleontológica, arqueológica y etnográfica.

Torres de Villajoyosa

Por último, hay que mencionar las diferentes torres ubicadas en distintos puntos estratégicos de la costa de Alicante, como la Torre del Xarco, construida en el siglo XVI, y desde la que se puede disfrutar de unas impresionantes vistas al mar Mediterráneo.

También tiene gran interés la Torre del Aguiló (S. XVI), la Torre de Hércules o Sant Josep, una de las torres funerarias de origen romano más importantes de España y que data del siglo. II d.C., o La Malladeta, un santuario íbero con una bonita estampa al mar.