Competición

Jari-Matti Latvala le da al Toyota Yaris WRC su primera victoria

Iván Fernández

La de 2017 parecía sobre el papel una edición del Rally de Suecia más usual que lo que nos había deparado el año pasado la ausencia de nieve. Los organizadores desplazaban ligeramente el recorrido hacia el norte en busca de asegurarse la presencia del blanco elemento, un manto suficiente como para asegurarse el debut sin sobresaltos de los World Rally Cars en tierras escandinavas.

De nuevo sería Thierry Neuville el que se encargaba de llevar el peso de la prueba tras el scratch conseguido en la primera superespecial, la que se disputa en el hipódromo de Karlstad, por Jari-Matti Latvala, el primero de la firma nipona en esta nueva etapa con el Yaris WRC. El belga de Hyundai llegaba a los cuatro últimos tramos con una ventaja por encima de los 40 segundos, precisamente sobre el ex-piloto de Volkswagen.

Sería en el segundo paso por la superespecial de Karlstad donde saltaba la sorpresa. Thierry Neuville mordía demasiado una curva de izquierdas en la que se le quedaba enganchada una de sus ruedas con una de las protecciones. La dirección se rompía y enviaba al por entonces líder contra las barreras. No podría continuar en carrera, acumulando su segundo abandono consecutivo en dos pruebas, con el agravante de haberlos sufrido por errores propios y cuando disfrutaba de cómodas ventajas al frente de la general.

La carrera quedaba entonces en manos de Latvala, en el que era el segundo rally tras el regreso de Toyota al Mundial de Rallies. El finlandés tenía muy cerca a los dos pilotos de M-Sport, con Ott Tänak preparado para atacar en las tres últimas especiales del domingo para tratar de lograr la que hubiera sido su primera victoria como piloto del WRC. Sin embargo, Jari-Matti no estaba dispuesto a desperdiciar la ocasión y tras recibir el visto bueno por parte del nuevo jefe de equipo de Toyota GAZOO Racing, Tommi Mäkinen, se lanzaba al ataque desde la primera especial de la última y definitiva etapa para consolidar así su ventaja.

Lo lograría, encarando el último tramo con 20 segundos de ventaja sobre un Tänak que se había visto de nuevo sobrepasado por las circunstancias en el momento de la verdad. Tampoco podía hacer nada Sébastien Ogier para detener a su ex-compañero. Un trompo en la primera curva del tramo con el que se abría la jornada le dejaba completamente fuera de la lucha de la que Latvala saldría fortalecido, situándose como líder del Campeonato tras los dos primeros rallies del año.

La victoria, el triunfo en la Power Stage (le reporta 5 puntos extra) y el liderato es toda una recompensa a la confianza depositada por Akio Toyoda en Mäkinen para este proyecto. El tetracampeón hace años que había iniciado su etapa como preparador de coches de rallies, sin embargo, no se había visto nunca ante el duro reto de diseñar, construir y dirigir un equipo Mundialista. El fichaje de Latvala tras la disolución del equipo Volkswagen, demostraba ser otro acierto más de Tommi, el cual ha sumado un podio y una victoria en los dos primeros rallies de un calendario que contiene 11 pruebas más. El mejor inicio de temporada de su carrera deportiva para un piloto al que siempre le ha costado mucho no desengancharse en la lucha por el título antes de llegar a la segunda mitad del año.

Peor suerte corría su compañero de equipo, Juho Hänninen que repetía el abandono de Monte-Carlo terminando de nuevo con un choque frontal contra un árbol. Hayden Paddon, el neozelandés de Hyundai, tampoco tenía mayor suerte en la cita escandinava. Tras empezar con unos tiempos discretos, un problema con la dirección asistida le hacía completar tres especiales del sábado sin ningún tipo de ayuda y dejándose demasiados minutos como para optar a terminar entre los cinco primeros. Sería Dani Sordo el mejor clasificado al volante del i20 WRC. El piloto español terminaba de nuevo a un paso del podio, sumando importantes puntos para las distintas clasificaciones, pero de nuevo sin la confianza suficiente como para luchar por la victoria.

Dos rallies en 2017 para el Citroën C3 WRC y dos decepciones. Llamado a ser el heredero del Volkswagen Polo R WRC, al utilitario de los franceses no le están saliendo las cosas en este inicio de temporada, con Craig Breen como mejor clasificado, quinto, después de que un error llevara a Kris Meeke a quedarse atascado en una cuneta cuando buscaba tratar de dar caza a la tercera plaza de Sébastien Ogier. En WRC2, el triunfo volvía a ser de forma incontestable para uno de los Skoda Fabia R5 oficiales, en este caso el pilotado por el local Pontus Tidemand.