El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu,
Confirmado por ley: prohíben a los conductores llevar esta luz encendida en el coche si quieren pasar la ITV
Hasta 500 euros de multa si se circula con este fallo por las vías públicas, se dispone de un plazo de dos meses para arreglarlo.
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La modernización en el sector de la automoción ha generado la necesidad de crear nuevas estructuras con las que se permita garantizar la seguridad en carretera.
Por ello, las Inspecciones Técnicas de vehículos (ITV) también disponen de novedosos sistemas y procedimientos. En este contexto se presta especial atención a los testigos del coche.
Muchos conductores tienen la costumbre de ignorar ciertos 'chivatos' que aparecen en el cuadro del salpicadero, debido a que el vehículo funciona con normalidad. Lo que se desconoce es que este error puede costarle el examen al propietario.
Panel de alertas del coche.
Sin embargo, el Real Decreto con el que se regula la inspección técnica de vehículos, a cargo del Ministerio de Industria y Turismo, despeja todas las dudas. Los indicadores de anomalías, son un motivo automático de suspenso en esta inspección.
La ley estipula que llevar encendidos ciertos testigos que señalen un funcionamiento defectuoso se cataloga como un defecto Grave.
Entre ellos se encuentra la alerta de los frenos ABS o los sistemas de llamada de emergencia, homologados desde 2018 en España para alertar en todos los posibles accidentes en carretera.
También se encuentran los avisos en los neumáticos, si no se tiene una presión correcta y la luz amarilla de alerta permanece encendida, no se podrá pasar en ningún caso la inspección.
A ello se suman los airbags y sistemas de retención suplementaria (SRS), un mecanismo de seguridad pasivo que complementa, pero no reemplaza a los cinturones. Es el encargado de desplegar los airbags, y en algunos casos de tensar los mismos cinturones.
Las alertas también incluyen la dirección asistida y los controles de estabilidad. Se evitan así los derrapes y las pérdidas de control. Monitorizan la trayectoria y la velocidad a la que va el vehículo, con el fin de reducirla controlando la trayectoria.
Y por último se encuentra el testigo de freno de mano electrónico, algo que no solo aparece cuando no se ha quitado al intentar arrancar, sino cuando existe un fallo en él.
Todos son considerados defectos mayores y por tanto se impide la circulación por las vías públicas a todo vehículo que los tenga. Solo se tendrá permiso legal para acudir al taller después de la revisión.
Circular con una ITV desfavorable supone una sanción de 200 que puede llegar hasta los 500 euros, y en el peor de los casos la inmovilización del vehículo.
El conductor dispone de dos meses para volver a pasar por la estación, aunque lo mejor siempre serán los mantenimientos preventivos con los que evitar este tipo de situaciones.