La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Europa Press

Motor

La Unión Europea marca las normas: piden bajar la velocidad al menos 10km/h para ahorrar gasolina

Menos rapidez y más transporte compartido, desde Bruselas se ponen serios con alternativas para economizar en los consumos de combustible.

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La Semana Santa ha comenzado marcada por la subida del precio de los carburantes, y es que llenar el depósito supone cuatro euros más que el pasado año.

Aunque en esta segunda fase se prevén casi 10 millones de desplazamientos, Bruselas da la voz de alarma en busca de una reducción en los consumos de combustible.

El comisario de Energía, Dan Jørgensen ha recalcado que "la seguridad del suministro de la Unión Europea sigue estando garantizada. Pero debemos estar preparados para una perturbación potencialmente prolongada".

Tráfico en la autopista europea AP7 España.

Tráfico en la autopista europea AP7 España. Istock

Entre las medidas para fomentar el ahorro se incluyen el teletrabajo o el uso del transporte público. A ella se suma reducir los límites de velocidad al menos 10 km/h.

Y es que, aunque 10 km/h no parezca una cantidad excesiva, puede marcar la diferencia, además de que, para el motor es mucho más fácil trabajar a 110 km/h que a 120 km/h.

Esta medida no es la primera vez que se plantea, ya que en 2011 se estableció que en las carreteras españolas se circulara a 110 km/h como precaución por causas energéticas, tal y como publicó RTVE. De este modo, se permitía ahorrar entre un 11% y un 15% en gasolina.

Con la propuesta se reduce la velocidad pero también las emisiones contaminantes y, como consecuencia, los peligros en carretera.

Ya que, como recalca la Dirección General de Tráfico (DGT), la velocidad está presente en uno de cada cuatro siniestros mortales en carretera, según los datos publicados en agosto de 2025.

Otra de las propuestas es el uso del coche compartido, algo que cada vez se está fomentando más en España; incluso la DGT ha impulsado el proyecto piloto de Trubbu.

Una colaboración público-privada que tiene como objetivo mejorar la fluidez del tráfico mediante el Carpooling.

De hecho, Pere Navarro, director de la DGT, argumenta que “el modelo de movilidad compartida es una herramienta clave en nuestras ciudades y fundamental para optimizar el uso del espacio público, reducir las emisiones contaminantes y mejorar la eficiencia del transporte”.

La propuesta no es obligatoria, sino una recomendación para que cada estado miembro pueda aplicar de manera individual la combinación de una movilidad más compartida y una conducción más pausada.

Esta estrategia no solo responde a la urgencia económica de los precios al alza, sino que refuerza la visión de Pere Navarro sobre el coche compartido como eje para consolidar un cambio hacia una movilidad más eficiente.