Imagen de una fábrica de automóviles.

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Motor

La industria europea de proveedores de automoción prevé un 2026 marcado por las pérdidas y los escasos márgenes

Uno de cada cuatro estima que cerrará el año con pérdidas, mientras que el resto augura una rentabilidad por debajo del 5%.

Más información: La electrificación y los aranceles pasan factura al automóvil: todos los fabricantes reducen su rentabilidad en 2025

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La difícil situación financiera que atraviesan los fabricantes automovilísticos tendrá su repercusión en los proveedores automovilísticos. Algo que no es de extrañar si se tiene en cuenta que la cadena de suministro está completamente interconectada.

Los primeros son clientes de los segundos, y la transformación que vive el sector del automóvil se dejará sentir en la industria auxiliar. Tanto es así, que uno de cada cuatro proveedores prevé cerrar el ejercicio de 2026 con pérdidas, según la encuesta Pulse Check de la patronal europea de proveedores de automoción (Clepa).

Así, el 24% de los proveedores estima que tendrá una rentabilidad negativa. Una cifra que supone un incremento de nueve puntos porcentuales en comparación con la encuesta del otoño.

Por su parte, el 76% de los proveedores prevé que su rentabilidad se sitúe por debajo del 5%. Y esto es un problema, dado que este guarismo se considera el necesario para mantener las inversiones de innovación en el largo plazo y la capacidad industrial.

Pero estas previsiones también suponen un incremento de seis puntos porcentuales en comparación con la encuesta de otoño, lo que indica un mayor pesimismo en la industria.

Ajustes comerciales

Para sortear la tormenta perfecta de persistente incertidumbre del mercado y la presión de los márgenes, los proveedores están ajustando sus estrategias comerciales.

De esta manera, el 73% de las compañías han ajustado significativamente sus carteras de producto, centrándose en plataformas clave de electrificación, productos existentes de bajo margen o ampliando la aplicación de tecnologías ya existentes.

Sirva como ejemplo que estas empresas han eliminado gradualmente componentes básicos estandarizados de bajo margen, mientras que han concentrado la inversión adaptando tecnologías automotrices, como sensores o electrónica de potencia, para su uso en aplicaciones industriales.

De hecho, un 40% de los proveedores asegura que ha aumentado su exposición a sectores no automovilísticos, entre los que se incluyen la defensa y otros mercados adyacentes.

Benjamin Krieger, secretario general de Clepa, considera que "la diversificación hacia sectores adyacentes debería ser una medida táctica y temporal para proteger nuestra plantilla y nuestra presencia industrial".

No obstante, el directivo cree que la implementación de la Ley de Aceleración Industrial es "más crucial que nunca". Esta normativa pretende garantizar que el dinero público -ya sea europeo o nacional- se destine prioritariamente a fomentar la producción dentro de Europa, desde subvenciones y contratación pública hasta subastas de renovables o primas a la compra.