Vehículos preparados para su exportación en el Puerto de Vigo

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Motor

Alarma en la automoción: el saldo comercial de vehículos cae en 2025 a su nivel más bajo desde la crisis económica

La caída productiva en las plantas españolas por la transformación y la menor demanda europea contrastan con unas importaciones en máximos históricos.

Más información: La producción española de vehículos cae por debajo de 2014 por el salto al eléctrico y la menor demanda europea

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La transformación en la que se encuentra la industria automovilística está provocando cambios sustanciales en las principales magnitudes macroeconómicas. Sin ir más lejos, la actividad comercial de los vehículos dejó de ser el año pasado la primera con saldo positivo en la economía española. Su lugar lo ocupó la alimentación.

Ahora bien, la situación es más preocupante. La actividad de los vehículos aportó el año pasado un superávit de 10.190 millones de euros. Una cifra que supone un descenso del 36,3% en comparación con el ejercicio anterior, pero también el peor dato de superávit desde 2009, en plena crisis económica, según datos de comercio declarado proporcionados a Anfac por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria.

Todo ello fruto de una caída de las exportaciones del 7,8%, hasta los 39.062 millones de euros, y un alza de las importaciones del 9,3%, hasta alcanzar los 28.871 millones de euros.

De hecho, se trata del nivel más alto de importaciones de vehículos en los últimos 18 años. El incremento ha sido tan significativo que ya se acerca al volumen de las exportaciones, que se han visto afectadas por la caída de la producción y por la menor demanda en los mercados europeos.

No hay que olvidar que España, segundo productor europeo de vehículos, acomete una profunda transformación en sus plantas productivas. Todo ello con el fin de transformarse para acoger la producción de vehículos eléctricos.

Una situación que provocó que la fabricación de vehículos Made in Spain cayese un 4,3%, se situase por debajo de los niveles de 2014 y dejase a España como noveno fabricante mundial de vehículos.

Pero la atonía del mercado europeo también tuvo su efecto en los recortes productivos. Hay que tener presente que el 86% de la producción nacional se destina a la exportación, por lo que el desempeño del mercado en las principales plazas comunitarias también tiene su importancia.

Todo a Europa...

Del total del valor de las exportaciones, el conjunto de Europa aportó el 93,1%, hasta los 36.324 millones de euros, un 8,4% menos y 0,6 puntos porcentuales por debajo en comparación con 2024.

Entre los países que más vehículos producidos en España recibieron, por valor económico, Francia fue el que mayor obtuvo, con 7.261 millones de euros, un 13% menos respecto a 2024, y una cuota sobre el total del 18,6%.

Por su parte, Alemania registró un valor de 7.107 millones de euros, un 9,2% menos que el pasado año, y una cuota de 18,2%.

De cerca les siguieron Reino Unido, con una cuota del 10,8% y un valor de 4.210 millones de euros, un 14,9% menos, y Turquía, que superó a Italia con 9,6% de cuota y un valor de 3.760 millones de euros, 16,9% más.

...y todo de Europa

No hay variación en lo que a importaciones se refiere. La región europea aportó el 73,3% del valor de las importaciones de vehículos el año pasado (un 0,4% más), hasta alcanzar los 21.162 millones de euros, un 10% más en la comparativa interanual.

Las importaciones de vehículos desde el bloque comunitario crecieron un 6,7%, hasta los 17.481 millones de euros. Sin embargo, la cuota baja un punto y medio en comparación con 2024, hasta situarse en el 60,5%.

El país desde el que más vehículos se importaron a España fue Alemania, con una cuota del 26% y un volumen de 7.514 millones de euros, un alza del 11,6% respecto al año anterior.

Le siguió en el ranking China, con una cuota del 9,2% y un volumen de 2.658 millones de euros, aumentando un 16,3% durante el último año.

No es de extrañar si se tiene en cuenta la cada vez más importante presencia de firmas de origen chino en el mercado patrio.

Y Japón, que ocupó el tercer lugar superando por poco a Turquía, con una cuota del 7,8% y un valor de 2.260 millones de euros, un 1,1% más en tasa interanual.

Producción sin cambios

¿Y qué esperar de 2026? Las previsiones que maneja la patronal de fabricantes no son muy halagüeñas de cara al presente ejercicio. Por lo menos en lo que a la producción de vehículos se refiere.

¿La razón? La transformación en las fábricas españolas continuará a lo largo de este año, por lo que la capacidad productiva aún no estará completa.

Además, los mercados a los que se dirigen los vehículos fabricados en España aún no han recuperado las cifras prepandemia -el mercado patrio tampoco-. Por ello, no sería de extrañar que la producción española de vehículos se situase al mismo nivel que el registrado en 2025.

Con todo, José López-Tafall, director general de Anfac, ha insistido en "la necesidad de apoyar la transformación del sector y mejorar su competitividad industrial, mientras se refuerza en paralelo el mercado interior acelerando las ventas de vehículos, sobre todo electrificados, en un momento de cambio donde es necesario reducir la posible incertidumbre".

Por lo pronto, España recuperó la octava posición como fabricante mundial de vehículos en enero y las ventas en el mercado patrio crecieron en los dos primeros meses del año un 4,6%.

Tan sólo habrá que esperar a ver cómo se desarrollan las exportaciones tras la firma de los acuerdos entre la Unión Europea y Mercosur e India. Dos acuerdos que ve con buenos ojos el sector del automóvil.