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Gestamp recorta su beneficio un 19% en 2025 debido a la atonía del mercado y a la inestabilidad de las divisas
Pese a las dificultades del mercado, la multinacional vasca de componentes de automoción logra reducir su deuda por debajo de los niveles a su salida a bolsa.
Más información: Gestamp formaliza una operación de novación de su financiación sindicada por 1.700 millones de euros
Gestamp, la multinacional vasca de componentes de automoción, cerró el pasado ejercicio 2025 con una caída en su beneficio del 19,1% en comparación con el año anterior. En total, la compañía logró un beneficio de 152 millones de euros.
Una caída que se explica por la caída del negocio en casi todas las regiones en las que opera la compañía. Fruto todo ello de la volatilidad en los volúmenes de producción, así como de los impactos desfavorables de las divisas en mercados clave en los que opera Gestamp.
El beneficio bruto de explotación (ebitda) registró un alza del 1% en tasa interanual, hasta situarse en los 1.307 millones de euros. Asimismo, la rentabilidad operativa de la compañía escaló 0,7 puntos porcentuales hasta alcanzar el 11,5%.
Sin embargo, el negocio se resintió un 5,4% en la comparativa interanual. Los ingresos de Gestamp se situaron en los 11.349 millones de euros y la única región que experimentó incrementos en la facturación fue Europa del Este con 1,925 millones de euros, un 1,2% más frente al ejercicio anterior.
En dicha región el ebitda creció un 15,4%, hasta los 293 millones de euros, mientras que la rentabilidad creció casi dos puntos porcentuales, hasta el 15,2%.
Los ingresos en Europa occidental, principal fuente de ingresos de Gestamp, cayeron un 4,2%, hasta los 4.402 millones de euros. Una situación que también llevó aparejada la caída del ebitda en un 5,7%, hasta los 453 millones. La rentabilidad de la región se mantuvo en el 11,2%
Situación similar experimentó la región Nafta, donde la facturación se resintió un 6,7%, hasta los 2.241 millones de euros. Pese a ello, el resultado operativo de la región creció un 7,8%, hasta los 182 millones. Gracias a la aplicación del Plan Phoenix, destinado a elevar la rentabilidad de la región al resto de regiones donde opera la compañía, esta se situó en el 8% y prevé situarlo en el doble dígito al cierre de 2026.
Mercosur tampoco se libró de las caídas, con una merma en los ingresos del 15,7% y 782 millones. No obstante, el ebitda de esta región creció un 4,9%, hasta los 92 millones. Dicha región también elevó la rentabilidad 2,4 puntos porcentuales hasta el 11,8%.
Asimismo, Asia experimentó un retroceso del 7,7%, hasta los 1.823 millones. De igual manera, el ebitda de la región se redujo un 4,6%, hasta los 264 millones. La rentabilidad de la región aumentó medio punto porcentual, hasta el 14,5%.
Reducción de la deuda
Pese a haber contado con un entorno desfavorable, Gestamp logró reducir sus niveles de pasivo.
La compañía cerró el ejercicio con una deuda financiera neta de 1.821 millones de euros. Una cifra que supone una reducción del 13,1% en la comparativa interanual.
Pero es que estas cifras también suponen situar la deuda por debajo de los niveles con los que contaba la compañía en su debut bursátil (allá por 2017). Entonces, el pasivo de la multinacional vasca de componentes de automoción se situaba en los 1.898 millones de euros.
Con estas cifras, la ratio de apalancamiento de la compañía al cierre de 2025 se situó en 1,4x ebitda. Un guarismo que se sitúa en línea con el objetivo de la compañía encaminado a mantenerlo en un rango de entre 1 y 1,5x ebitda.
Cabe recordar que entre las medidas implementadas a la hora de reducir la deuda destaca el cierre en
septiembre de un acuerdo con el Banco Santander por el que la entidad financiera -a través de Andromeda
Principal Investments- tomó una participación minoritaria en el capital social de cuatro compañías del
grupo.
No fue la única operación que buscaba el mismo fin. Gestamp logró extender el vencimiento de su pasivo gracias a la colocación de 500 millones de euros en bonos senior y a la novación de una financiación sindicada por 1.700 millones de euros.
Previsiones
De cara al presente ejercicio, Gestamp considera "probable" que persistan las incertidumbres y la presión de los costes, así como una contenida pero menos volátil penetración del vehículo electrificado.
Así las cosas, la compañía se ha marcado el objetivo de incrementar la rentabilidad este año, hasta alcanzar el 11,7% y situar el ratio de conversión de flujo de caja operativo en el entorno del 35%.
De cara a los próximos cinco años, la compañía cuenta con una cartera de pedidos de 47.500 millones de euros.