Línea de montaje en la fábrica de BMW Brilliance  en China

Línea de montaje en la fábrica de BMW Brilliance en China BMW

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El dominio del automóvil premium alemán empieza a resquebrajarse en China ante el avance de las 'startups'

BMW, Mercedes-Benz y Audi reducen sus ventas en el gigante asiático, mercado sumido en una guerra de precios y con las nuevas firmas en auge.

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El liderazgo de China en la industria automovilística empieza a pasar factura a los fabricantes occidentales. BMW, Mercedes-Benz y Audi, los tres fabricantes premium de vehículos, pierden cuota de mercado en el mercado más grande del mundo.

Y lo hace a tal velocidad que incluso las startups automovilísticas chinas, es decir, aquellas de reciente creación y que nacieron con la idea de comercializar modelos electrificados, empiezan a amenazar el dominio de los fabricantes premium alemanes.

Los tres principales fabricantes alemanes de vehículos premium registraron caídas en sus ventas en el mercado más grande del mundo durante el pasado año. Una situación que se agrava si se añade a Porsche, la firma de lujo del Grupo Volkswagen, que acumula cuatro años consecutivos con recortes en las matriculaciones en el mercado más grande del mundo.

Una situación que se explica por la intensa competencia que hay en China, debido a una guerra de precios en la que las enseñas occidentales son las que salen peor paradas.

Las ventas del Grupo BMW en el gigante asiático cayeron el año pasado un 12,5%, hasta los 625.527 vehículos. Se trata del fabricante premium alemán preferido por los clientes chinos.

Tras el consorcio bávaro se sitúa Audi. La marca de los cuatro aros matriculó el año pasado en China un total de 617.514 modelos, un 5% menos en comparación con el ejercicio anterior.

Asimismo, las ventas de turismos de Mercedes-Benz en China se redujeron un 19% en comparación con 2024, hasta las 551.900 unidades. Pero el mal desempeño en China también se dejó notar en el segmento de las furgonetas, dado que el grupo con sede en Stuttgart recortó las matriculaciones un 25%, hasta las 20.000 unidades.

Las 'startups' avanzan

Con todo, los tres fabricantes alemanes premium acumulan dos ejercicios consecutivos de recortes en las ventas en el mercado más grande del mundo, así como una pérdida de cuota de mercado.

La situación es preocupante dado que hablamos del mercado más importante de ventas en el caso de los tres fabricantes automovilísticos premium alemanes.

Sin embargo, el avance de las startups automovilísticas chinas parece imparable. Leapmotor, la startup participada por Stellantis, cerró el año pasado con un total de 596.555 entregas, lo que supuso duplicar las entregas frente a 2024.

Del monto total, Leapmotor comercializó en su mercado doméstico el 90% de sus ventas mundiales, lo que supone alrededor de 540.000 vehículos, lo que le sitúa muy cerca de Mercedes-Benz.

Ahora bien, el objetivo de ventas de Leapmotor para 2026 se sitúa en el millón de unidades. No es de extrañar si se tiene en cuenta su expansión a otros mercados europeos.

Tras Leapmotor se situó la alianza Hima, formada por los grupos Huawei, Seres, BAIC, JAC y SAIC, con un total de 590.000 unidades vendidas el año pasado en su mercado doméstico. Una cifra que le permite superar a Mercedes-Benz y que le sitúa muy cerca de Audi y BMW.

Hay que apuntar que el precio medio de los vehículos de la alianza Hima se sitúa en los 390.000 yuanes (48.192 euros al cambio actual). Es decir, el precio de los modelos de esta alianza se sitúa por encima de las tarifas que tienen los fabricantes alemanes premium.

Xpeng, otro fabricante de nuevo cuño y de modelos completamente eléctricos, comercializó en todo el mundo 429.445 vehículos, más del doble que el año anterior. De ellos, el 90% se quedó en China y el 10% restante se destinó a los mercados exteriores. De cara al presente ejercicio, Xpeng se ha marcado el objetivo de vender entre 550.000 y 600.000 vehículos.

Entorno muy competitivo

Entonces, ¿qué está sucediendo en China? Varios factores lastran el comportamiento de los fabricantes premium en el gigante asiático. Por un lado, el mercado se encuentra en una guerra de precios. Una práctica que el Estado quiere controlar, pero que aún no ha logrado.

Pero también hay que tener presente que estos nuevos fabricantes aventajan al trío alemán premium en que sólo producen modelos eléctricos (BEV, por sus siglas en inglés), híbridos enchufables (PHEV) o eléctricos de autonomía extendida (REEV).

Ello implica que no han tenido que llevar a cabo una transición para adaptarse a las demandas del mercado como sí han tenido que hacer BMW, Mercedes-Benz o Audi. De hecho, los grupos occidentales han tenido que adaptar sus estrategias en China con el fin de ser competitivos en un entorno cada vez más competitivo.

Además, conviene tener presente que tanto en la cadena de valor de las baterías como a nivel tecnológico China tiene una ventaja sobre el resto de actores. Sobre todo, por la escala de una tecnología que cuenta con varios planes quinquenales a sus espaldas. A fin de cuentas, los clientes chinos han dejado de percibir la calidad premium en los fabricantes occidentales.

Porsche, en caída libre

Más delicada es la situación que atraviesa Porsche. La firma de lujo del Grupo Volkswagen comercializó en China el año pasado un total de 41.938 vehículos. Una cifra que equivale al cuarto descenso consecutivo y a una caída del 26% en comparación con 2024.

Por poner estas cifras en contexto, Porsche alcanzó en China su máximo histórico de ventas en 2021, cuando comercializó 95.671 vehículos.

Las principales razones de estos descensos se explican por "las difíciles condiciones del mercado, especialmente en el segmento de lujo, así como la intensa competencia en el mercado chino, en particular para los modelos totalmente eléctricos", según reconoció la propia compañía. Pese a ello, Porsche reconoció que se seguirá centrando en las ventas orientadas al valor.

A diferencia de los tres fabricantes premium alemanes, la cuota de ventas que aporta China a Porsche se sitúa en el 15%. De hecho, EEUU es el mercado más importante para la compañía y el año pasado logró batir su propio récord al matricular 76.209 vehículos, lo que equivale al 27,2% de sus ventas mundiales.

Así las cosas, y ante la tendencia alcista que registran los nuevos fabricantes automovilísticos chinos, no es raro pensar que alguno de ellos logre superar a los constructores alemanes premium a lo largo de este año.