Un gato gris de pelo largo descansando junto a su dueña.

Un gato gris de pelo largo descansando junto a su dueña. istock

Mascotario

Gemma Baciero, veterinaria: "Los gatos son animales que necesitan sentirse seguros y expresar sus instintos"

La verticalidad y los espacios en altura definen el bienestar de un felino que necesita dominar su territorio desde las alturas.

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Vivir con un gato equivale a alojar a un pequeño atleta de élite en pleno salón. Aunque disfrutan de la comodidad del sofá, estos animales conservan intacto su instinto de cazadores.

Esto significa que garantizar su bienestar exige ir más allá del cariño, la alimentación y la salud básica. Su entorno debe transformarse en un espacio que estimule sus sentidos y rete su inteligencia, convirtiendo el hogar en un escenario para trepar, esconderse y simular la caza.

"La etología nos enseña que el gato es un animal que necesita sentirse seguro en su entorno y expresar sus instintos naturales", afirma Gemma Baciero, veterinaria y experta en nutrición de Royal Canin.

"Diseñar espacios que desafíen su mente y su agilidad es fundamental para su salud integral". La experta destaca la importancia de adaptar la casa a sus necesidades biológicas.

Para ella, la clave de una convivencia armoniosa reside en observar los detalles del comportamiento felino para responder a lo que requieren en cada etapa de su vida.

El espacio vertical

Uno de los aspectos fundamentales de este enriquecimiento ambiental es el aprovechamiento del espacio vertical.

Para los felinos, el suelo representa solo una fracción de su territorio, por lo que la instalación de estanterías despejadas o torres elevadas les permite vigilar su entorno desde las alturas, una postura que reduce significativamente sus niveles de estrés.

Asimismo, los rascadores resultan indispensables para que puedan marcar su zona y mantener las uñas en buen estado, evitando que canalicen ese instinto sobre los muebles o las cortinas, aunque siempre se debe consultar con el veterinario si es preciso recortarlas.

El juego diario también debe replicar la dinámica de la caza mediante objetos que simulen el movimiento de una presa, combinándose con puzles e interactivos que agudicen su ingenio sin llegar a causarles frustración.

Las golosinas son útiles para reforzar conductas positivas, pero no deben usarse en exceso ni sustituir a la comida principal para prevenir el sobrepeso, una patología que afecta aproximadamente a la mitad de las mascotas.

Para mantener su peso ideal, resulta imprescindible ofrecer un alimento adecuado a su condición, limitar los premios al diez por ciento de la ración diaria, promover la actividad física y realizar una revisión anual de su estado corporal en la clínica veterinaria.

En definitiva, la felicidad de un gato es el resultado de un enfoque integral que combina ciencia, observación y un profundo respeto por su naturaleza.