Un perrito callejero en Marruecos.

Un perrito callejero en Marruecos. istock

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Jason Baker: "La nueva ley de Marruecos sobre animales callejeros castiga la compasión y premia la violencia"

El país aprueba una controvertida ley de animales callejeros entre fuertes críticas de ONG e indignación internacional.

Más información: La carta abierta del activista Ali Izddine al rey de Marruecos: denuncia el plan de exterminio de cuatro millones de perros

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La nueva legislación sobre protección y gestión de animales en Marruecos ha desatado una oleada de rechazo tanto dentro como fuera de sus fronteras.

La medida, orientada a controlar la sobrepoblación de animales en las calles del país magrebí, incluye severas sanciones que han provocado la protesta formal de activistas e instituciones en defensa del bienestar animal.

PETA, la principal organización defensora de los derechos de los animales en el mundo, calificó la nueva ley sobre animales callejeros en Marruecos como una legislación que "castiga la compasión y premia la violencia", según un comunicado de la ONG.

Las claves del conflicto

El núcleo de las protestas se centra en dos disposiciones específicas que limitan la ayuda comunitaria y abren la puerta al sacrificio de ejemplares:

  • Multas por alimentar o curar: La normativa prohíbe a cualquier persona cuidar de un animal callejero, ya sea para darle refugio, alimentarlo o curarlo, con sanciones económicas que oscilan entre los 140 y los 280 euros.
  • Permiso para la eutanasia: Se autoriza a los centros de recogida a practicar la eutanasia en aquellos animales que se consideren "peligrosos", un criterio que las organizaciones consideran excesivamente ambiguo.

La nota de PETA condena que se otorgue a "los funcionarios una licencia ambigua para matar a cualquier animal" y reitera que lo que necesita el país magrebí es "la esterilización masiva y el fin de la venta de animales".

Sobrepoblación y presión internacional

De acuerdo con estimaciones de la Sociedad Marroquí Protectora de los Animales (SPA), la población de perros callejeros en el país supera los tres millones de ejemplares, a los que se suma una cifra masiva e indeterminada de gatos.

La gestión de esta fauna urbana ha sido un reto histórico agravado por los riesgos de salud pública, como la rabia. Sin embargo, organizaciones marroquíes e internacionales señalan que la prisa por aprobar la norma responde a presiones de imagen pública ante grandes eventos internacionales.

"Marruecos no necesita capturar y sacrificar animales callejeros para mejorar su imagen antes del Mundial de 2030 (que coorganiza Marruecos con España y Portugal)", reprocha el vicepresidente de PETA Asia, Jason Baker, en declaraciones recogidas por el comunicado.

Como consecuencia, PETA insta "a las autoridades marroquíes a derogar la prohibición de alimentar a los animales y a optar por la esterilización en lugar del sacrificio", apostando por el método TNVR (Capturar, Esterilizar, Vacunar y Soltar), avalado por la Organización Mundial de la Salud para el control ético de poblaciones urbanas.

La Ley introduce medidas demandadas históricamente como penas de cárcel por maltrato animal o matanza injustificada, la creación de centros de acogida públicos y privados, y la implantación de un control digital mediante chips.

Sin embargo, los colectivos animalistas advierten que la penalización de la ayuda ciudadana dejará desprotegidos a millones de animales antes de que la infraestructura estatal esté operativa.