Una chica abrazando a su perro.

Una chica abrazando a su perro. istock

Mascotario

Ya es oficial: con esta función los dueños pueden preguntarle a su mascota cómo se siente y ella podrá expresarse

La compañía tecnológica Invoxia lanza una nueva función que analiza la salud y los movimientos de las mascotas para traducirlos en divertidos mensajes en primera persona.

Más información: Crean una IA capaz de hablar con perros y gatos y el resultado es muy sorprendente: así traduce su lenguaje

Publicada

Cualquier persona que conviva con un perro se ha hecho alguna vez la misma pregunta al mirarlo a los ojos: "¿Qué estará pensando? ¿Cómo se sentirá hoy?". Hasta ahora, entender a nuestras mascotas dependía puramente de la intuición y del lenguaje corporal.

Sin embargo, la tecnología ha decidido dar un paso de gigante digno de la ciencia ficción: poner palabras a la vida de nuestros animales.

Invoxia, empresa pionera en el desarrollo de collares inteligentes para mascotas, acaba de lanzar "Ask Your Dog" (Pregúntale a tu perro), una innovadora función integrada en su Biotracker que, literalmente, permite que tu perro te cuente qué tal le ha ido el día.

Del gráfico aburrido a la charla de tú a tú

Acostumbrados a aplicaciones que nos bombardean con gráficos incomprensibles y números fríos, la propuesta de Invoxia cambia las reglas del juego.

La inteligencia artificial integrada en su aplicación recoge datos médicos y de actividad exhaustivos —desde la frecuencia cardíaca y respiratoria hasta la calidad del sueño o los kilómetros recorridos— y los transforma en mensajes amigables y en primera persona.

Ahora, al abrir la aplicación, el dueño puede "chatear" con su mascota y recibir respuestas como esta: "Anoche dormí muy bien (8 horas y 20 minutos, con una puntuación de 91/100). Mi frecuencia cardíaca se mantuvo estable todo el día y tuve mucha energía esta tarde, ¡probablemente gracias a nuestro paseo por el bosque!"

La tecnología va mucho más allá de un simple truco divertido. El collar es capaz de identificar más de diez comportamientos distintos (como correr, comer o viajar) e incluso detectar signos tempranos de problemas graves como la fibrilación auricular.

Si el perro ha tenido un día inusualmente perezoso o su respiración se acelera, la IA filtra esa información y alerta al dueño de manera natural: "Un día más tranquilo de lo habitual. Nada de qué preocuparse, pero échame un ojo mañana".

Un cronista de sus propias aventuras

El sistema GPS del collar también se ha integrado en esta narrativa. En lugar de mostrar un simple mapa con un trazado rojo, la aplicación redacta una crónica vespertina del paseo.

El perro "escribe" sobre la distancia recorrida, la duración y si han descubierto algún territorio inexplorado en el barrio: "¡Hoy fuimos más lejos de lo habitual: 3,2 km! Me encantó descubrir este nuevo sendero", puede leerse en la pantalla.

Incluso es capaz de comentar sobre el clima y su nivel de confort en casa: "¡Guau! Estoy muy a gusto y relajado en casa. Hace bastante calor, unos 25 °C, pero está completamente nublado allá arriba. Perfecto para una merecida siesta".

La clave del éxito: el contexto importa

Lo que realmente diferencia a esta tecnología de un simple bot conversacional es su capacidad para entender el contexto. La IA no utiliza mensajes prefabricados basándose en datos brutos, sino que tiene en cuenta factores como el clima, la edad y, sobre todo, la raza.

Durante las recientes olas de calor, la aplicación adaptó sus notificaciones tras analizar los datos de más de 700 perros.

El sistema "sabe" que razas braquicéfalas como el bulldog francés o el carlino son extremadamente sensibles a las subidas de temperatura. Del mismo modo, la IA entiende que un pug de 8 años no va a correr lo mismo que un cachorro de labrador, y ajusta sus mensajes para no generar alarmas innecesarias en los dueños.

Como señala Clément Moreau, CEO de Invoxia: "Esta función permite a los propietarios comprender mejor a sus perros utilizando un lenguaje cotidiano”.

Y añade: "Inevitablemente, podremos recopilar una cantidad cada vez mayor de datos relevantes en tiempo real, lo que nos permitirá lograr una comprensión aún más profunda de estos animales".

Aunque nuestro perro nunca pueda decirnos de viva voz que le duele algo, la traducción inteligente de sus constantes vitales promete convertirse en su mejor portavoz. Una tecnología que no solo cuida de su salud, sino que estrecha aún más el vínculo emocional entre humanos y animales.