Tres gatos.

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Carolina, dueña de un refugio: "El objetivo es garantizar el acceso a agua, comida y atención médica a los animales"

Ante la falta de apoyo gubernamental, los voluntarios se vieron obligados a intervenir de manera independiente y sin los conocimientos técnicos necesarios.

Más información: El grito silencioso tras los incendios de Madrid: la lucha para salvar a los animales y ayudar a los refugios

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El fuego no solo destruye hectáreas de bosque y propiedades; arrasa también con vidas que a menudo quedan fuera de los recuentos oficiales.

Es la lección más amarga que ha tenido que aprender la responsable de una colonia de gatos comunitarios en Cataluña tras el paso de las llamas por el espacio natural de Les Gavarres (Girona).

Un episodio traumático que hoy se ha convertido en el símbolo de una lucha nacional para que los animales dejen de ser las víctimas invisibles de las emergencias.

El impacto en el terreno: una colonia arrasada

El balance en el refugio tras el incendio no deja lugar a dudas sobre la virulencia del fuego y la indefensión de los animales. "Esta era una colonia de más de 30 gatos y digo era porque hace 3 semanas quedó totalmente arrasada por un incendio hasta que lo quemó absolutamente todo", relata con crudeza la responsable del espacio, Carolina.

La búsqueda de supervivientes entre las cenizas confirmó los peores presagios para los voluntarios que a diario cuidaban de este grupo censado.

"De los 38 gatos que teníamos censados, solo hemos podido localizar a los gatitos que se tuvieron que eutanasiar. Ha sido muy duro, muy duro", lamenta.

Tras la extinción del fuego, los voluntarios no solo se enfrentaron al dolor de la pérdida, sino a la impotencia de trabajar a oscuras, sin cobertura ni directrices oficiales por parte de las autoridades.

"Hemos tenido que actuar solos. Hemos hecho lo que hemos podido sin ningún tipo de experiencia", denuncia la gestora, quien advierte de que la tragedia se prolonga en los días posteriores al desastre.

"Estamos convencidos de que todavía siguen animales heridos y moribundos quizás que podrían ser rescatados y la administración no está poniendo ningún recurso al no existir ningún protocolo".

Una respuesta improvisada

A la pérdida del entorno se sumaron las dificultades para prestar primeros auxilios.

Entidades de protección animal denunciaron que durante el operativo e inmediatamente después se produjeron actuaciones que dificultaron el auxilio, como la restricción de acceso a personal capacitado para rastrear la zona y la retirada de los puntos provisionales de agua y alimento instalados para los animales desorientados o con quemaduras.

Esta falta de articulación entre los equipos de emergencia, las administraciones y los colectivos de protección animal puso de manifiesto un vacío del que la responsable del refugio alerta de cara al futuro.

"Ahora que estamos reviviendo muchos más incendios en toda España, queremos pedir que se creen protocolos de emergencias para el rescate de animales en incendios, de inundaciones, catástrofes".

Más de 27.000 firmas para exigir un marco estatal

Lo ocurrido en Girona ha sido el detonante de una movilización que trasciende lo local. Una petición iniciada a través de la plataforma Change.org ya ha superado los 27.000 apoyos de ciudadanos que exigen al Gobierno de España la implantación urgente de un Protocolo Nacional de Rescate y Protección de Animales en Situaciones de Emergencia.

La propuesta se dirige de forma conjunta al Ministerio del Interior (a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias) y al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 (Dirección General de Derechos de los Animales).

El objetivo es que la gestión de catástrofes integre a la fauna doméstica, comunitaria y silvestre en el marco de la Ley 7/2023 de bienestar animal.

Entre las medidas concretas que reclama la iniciativa destacan:

  • Unificación de criterios: pautas oficiales para la evacuación y auxilio de animales en incendios, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos en todo el territorio estatal.
  • Equipos especializados y coordinados: integración de personal veterinario, agentes medioambientales y entidades acreditadas dentro de los operativos de Protección Civil y Bomberos.
  • Corredores de auxilio: garantizar el acceso a agua, comida y atención médica en zonas afectadas siempre que la seguridad operativa lo permita, regulando la colaboración de voluntarios capacitados.
  • Transparencia e investigación: esclarecer las actuaciones que obstaculizaron el auxilio en Les Gavarres para sentar precedentes y evitar que vuelvan a repetirse.

El mensaje que sustenta esta iniciativa social es claro: en un escenario donde los incendios forestales y los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes e intensos, la protección de la vida no puede depender de la improvisación ni de la voluntad individual.

La respuesta ante las catástrofes debe incluir también a quienes no pueden pedir ayuda ni huir del fuego por sus propios medios.