Un perro de pelo blanco tumbado en la playa de arena.

Un perro de pelo blanco tumbado en la playa de arena. istock

Mascotario

Ramón Pérez, educador de perros: "Llevar a tu perro a la playa podría costarle la vida; tiene muchos riesgos"

La ingestión accidental de arena puede derivar en obstrucciones intestinales graves que requieren intervenciones quirúrgicas de emergencia.

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Angelica Rimini
Publicada

Un día de sol y olas junto a nuestro mejor amigo de cuatro patas suena como el plan perfecto, pero la realidad es que este entorno natural esconde riesgos muy graves que muchos dueños pasan por alto.

En un vídeo, Ramón Pérez, educador canino, lanza una advertencia contundente y directa a los propietarios: "¿sabías que llevar a tu perro a la playa podría costarle la vida y no, no estoy exagerando".

Uno de los mayores riesgos en la playa proviene de los juegos más comunes e inocentes. Según advierte el educador, muchos perros tragan arena de forma accidental mientras juegan con pelotas y palos en la orilla.

Este material no es digerible y, como señala el experto, "esa arena puede acumularse en el intestino provocando una impactación u obstrucción intestinal".

En muchos de estos casos, la situación es tan crítica que el animal requiere "una cirugía de urgencia bajo peligro de muerte".

El mar y las altas temperaturas

La arena no es la única amenaza. Pérez también alerta sobre la "intoxicación por agua de mar", la cual puede desencadenar graves problemas de salud, provocando "vómitos, diarrea, e intoxicación por sodio" si el perro la ingiere.

A estos peligros se suma un enemigo clásico del verano: el clima. El especialista recuerda que "el calor extremo no es bueno para los perros", haciendo especial mención al daño que pueden sufrir las almohadillas de sus patas al entrar en contacto con la arena hirviendo.

Precaución y sentido común

A pesar de la gravedad de estas advertencias, la intención no es prohibir las visitas al mar, sino fomentar la responsabilidad y la vigilancia.

Tal y como concluye el educador canino: "un día de playa puede ser un día fantástico junto a tu perro pero ojo, ve con cuidado que tiene riesgos".

Supervisar los juegos para evitar la ingesta de arena, llevar agua dulce abundante y evitar las horas de máximo calor son medidas esenciales para que la excursión no termine en una emergencia veterinaria.