Un perro.

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Se esperan colas kilométricas en el Lidl para hacerse con la manta refrigerante para perros y gatos: cuesta 7,99 euros

Ante las olas de calor, los accesorios que ayudan a regular la temperatura de las mascotas se agotan impulsados por la preocupación de los dueños.

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El calor estival no solo abarrota las terrazas, también desata la locura en las tiendas.

El mejor ejemplo son las colas kilométricas que se han formado en Lidl para conseguir sus famosas esterillas refrigerantes, un éxito de ventas que ahora puedes comprar en su web por tan solo 7,99 euros.

Sin embargo, detrás de este furor consumista no hay un simple capricho estético, sino una preocupación real y justificada por la salud de los animales.

Para un perro, el verano no es solo incómodo; puede llegar a ser mortal.

Por eso, este tipo de productos se ha convertido en una herramienta de prevención básica en los hogares con mascotas.

El verdadero riesgo: ¿Cómo afecta el calor a los perros?

A diferencia de los humanos, los perros no tienen la capacidad de sudar a través de la piel para regular su temperatura corporal.

Ellos solo eliminan el calor de dos formas mucho menos eficientes: a través del jadeo y mediante las almohadillas de sus patas.

Esterilla refrigerante para perros.

Esterilla refrigerante para perros. Lidl

Cuando el termómetro ambiental roza o supera los 30 °C, sus mecanismos naturales colapsan fácilmente.

Esto los vuelve extremadamente vulnerables al golpe de calor, una urgencia médica que puede provocar fallos orgánicos e incluso la muerte en cuestión de minutos.

Síntomas de alarma ante un golpe de calor:

  • Jadeo excesivo, rápido y muy ruidoso.
  • Salivación espesa y dificultades para respirar.
  • Encías y lengua de un tono rojo brillante o azulado.
  • Letargo, debilidad, tambaleo o negativa a moverse.

Los perros braquicéfalos (de morro chato como los carlinos o bulldogs), los cachorros, los animales ancianos o aquellos con sobrepeso corren un riesgo todavía mayor, por lo que mantenerlos frescos es una prioridad médica.

¿Cómo funcionan estos accesorios y por qué ayudan?

El éxito de las camas y esterillas refrigerantes que se están agotando en las tiendas radica en su utilidad física.

No requieren agua, congelador ni electricidad, lo que las hace seguras ante posibles mordiscos.

Gel de absorción térmica: El interior de estas alfombrillas contiene un gel que reacciona a la presión del peso del animal.

Al tumbarse, el material absorbe el calor corporal del perro y reduce su temperatura superficial unos grados respecto al suelo normal.

Efecto autoregular: Una vez que el perro se levanta, el producto disipa el calor atrapado y vuelve a estar fresco en cuestión de minutos, listo para usarse de nuevo.

Colocar estos dispositivos en las zonas de descanso habituales de la casa ofrece al animal un "refugio térmico" inmediato cuando el suelo de la vivienda está demasiado caliente.

La prevención va más allá de un accesorio

Aunque las camas refrigerantes son un excelente aliado para mitigar el impacto ambiental dentro de casa, los expertos recuerdan que no sustituyen a los cuidados lógicos de la temporada.

Para proteger adecuadamente a una mascota, es fundamental mantener agua fresca siempre disponible, evitar por completo los paseos en las horas centrales del día (cuando el asfalto puede quemar sus almohadillas) y jamás, bajo ninguna circunstancia, dejar a un animal solo dentro de un vehículo, donde el habitáculo puede alcanzar temperaturas letales en menos de diez minutos.