Un perro pequeño.

Un perro pequeño. Cristina Villarino

Mascotario

Reino Unido endurece las normas: incluso las mascotas pequeñas, de menos de 8 kg, deben viajar en la bodega

El país tiene normas muy estrictas para la entrada de cualquier animal de compañía vía aérea.

Más información: La mejor aerolínea de Europa para viajar con tu mascota: "Cumple con los requisitos y ofrece distintas tarifas"

Angelica Rimini
Publicada

Planificar un viaje al Reino Unido con tu mascota puede convertirse rápidamente en una pesadilla logística si no conoces su normativa aérea.

Imagina la escena: tienes un chihuahua que pesa apenas dos kilos, una bolsa de transporte homologada y estás dispuesto a pagar la tarifa de la aerolínea para que viaje a tus pies. Sin embargo, al intentar reservar el billete, el sistema te da un "no" rotundo.

¿La realidad? En el Reino Unido, ningún animal de compañía puede entrar al país en la cabina de un vuelo comercial. De hecho, la normativa es tan estricta que la inmensa mayoría de las mascotas ni siquiera pueden viajar en la bodega como equipaje facturado común.

A continuación, te explicamos por qué las islas británicas blindan tanto sus cielos y qué alternativas tienes para no separar a tu peludo de tu lado.

Todo entra como "carga manifiesta"

A diferencia de lo que ocurre en la Unión Europea o en Estados Unidos —donde muchas aerolíneas permiten perros y gatos de hasta 8 kilos en cabina—, las leyes británicas dictan que cualquier animal que llegue por aire (salvo excepciones muy contadas) debe hacerlo como carga manifiesta (manifest cargo).

Esto significa que tu mascota no viaja con tu billete; viaja con una "carta de porte aéreo", un contrato de carga. Generalmente no puedes presentarte en el mostrador de facturación con el animal. Debes contratar a una agencia de transporte de carga aérea autorizada.

Al tratarse de un proceso de carga con aduanas y tasas veterinarias especiales en los aeropuertos de destino (como el famoso HARC de Heathrow), el precio puede multiplicar por cinco o por diez el coste de un billete de avión normal.

La única excepción

La ley británica solo contempla una excepción para los cielos: los perros de asistencia o guía oficialmente reconocidos y entrenados por organizaciones acreditadas, como Assistance Dogs International.

Ellos sí pueden viajar en cabina de forma gratuita, siempre que se apruebe su documentación con semanas de antelación y se vuele en una aerolínea y ruta autorizadas. Los animales de "apoyo emocional" no entran en esta categoría.

Un control milimétrico

El Reino Unido es una isla que, históricamente, ha logrado mantenerse libre de la rabia. Para proteger este estatus sanitario, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) exige un control fronterizo milimétrico.

Al obligar a que las mascotas entren exclusivamente a través de las terminales de carga autorizadas, el gobierno británico se asegura de que el 100% de los animales pasen por un control veterinario militar antes de pisar suelo británico, verificando los microchips, los pasaportes y los tratamientos obligatorios (como el de la tenia).

Si un animal viajara en cabina, el riesgo de que el dueño "se salte" el control aduanero al desembarcar sería inasumible para sus autoridades.

La alternativa inteligente

Si te niegas a que tu mascota viaje sola en una bodega de carga y quieres ahorrarte miles de euros, la comunidad de viajeros con mascotas ha perfeccionado una ruta alternativa muy popular: entrar por tierra o mar.

Dado que la normativa de cabina solo afecta a los vuelos comerciales que aterrizan en el Reino Unido, la estrategia es viajar en avión con tu mascota en cabina hasta ciudades como París, Bruselas o Ámsterdam y cruzar el Canal de la Mancha por vías alternativas.

Si alquilas un coche (o viajas con el tuyo), puedes cruzar de Calais (Francia) a Folkestone (Reino Unido) en tren dentro de tu propio vehículo. Tu mascota viaja contigo en el asiento.

También existen compañías marítimas como DFDS o P&O Ferries que permiten cruzar el canal con mascotas, ya sea en camarotes acondicionados para ellos o dentro de zonas comunes habilitadas.

Independientemente de cómo entres (avión, barco o tren), tu mascota seguirá necesitando cumplir a rajatabla los requisitos sanitarios: microchip, vacuna de la rabia en vigor y el tratamiento contra la tenia administrado por un veterinario entre 24 y 120 horas antes de llegar a la frontera británica.

El Reino Unido sigue siendo uno de los destinos más complejos para viajar con animales por vía aérea. Si vas a mudarte o a pasar unas largas vacaciones allí, la planificación es clave.