Perros enjaulados.

Perros enjaulados. Istock

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Cierra un criadero en Asturias: el infierno de 339 perros hacinados que han tenido que ser evacuados de urgencia

El Seprona acaba de efectuar una intervención en el Centro Canino Las Almenas descubriendo cientos de perros viviendo en condiciones higiénico-sanitarias incompatibles con la normativa de bienestar animal.

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"No estamos ante cría responsable, sino, presuntamente, ante un despreciable modelo de explotación animal", afirma José Miguel Doval, presidente de la Real Sociedad Canina, sobre la intervención del Seprona en el Centro Canino Las Almenas.

Muchas veces cuando nadie mira, los más vulnerables sufren. Esto es lo que pasó hace unos días en Asturias. La Guardia Civil ha llevado a cabo esta semana una de las mayores operaciones de rescate animal registradas en el norte de España.

El cierre de un criadero en la parroquia de Serín ha dejado una cifra estremecedora: 339 perros hacinados que han tenido que ser evacuados de urgencia debido al estado de "abandono y suciedad absoluta" en el que se encontraban.

Protectoras y centros de animales reclaman que la investigación llegue hasta el final para depurar todas las responsabilidades que correspondan. "Si los hechos se confirman, no estaríamos ante simples irregularidades, sino ante un caso gravísimo de presunta explotación animal, incompatible con cualquier principio de bienestar, legalidad y ética".

La operación

La operación se precipitó el pasado martes 21 de abril. La investigación no nació de una inspección rutinaria, sino de la valentía de un particular que, tras detectar las irregularidades y el mal estado de los canes, interpuso una denuncia formal ante las autoridades.

Tras recibir el aviso, los agentes del Seprona se desplazaron a las instalaciones del Centro Canino Las Almenas, en Asturias. Lo que encontraron dentro superó las peores previsiones: un núcleo zoológico desbordado, con cientos de perros viviendo en condiciones higiénico-sanitarias incompatibles con la normativa de bienestar animal.

"Un perro no es stock. No es una unidad de negocio. No es una cifra en una previsión de ventas. La cría responsable exige selección rigurosa, control sanitario, socialización, trazabilidad documental, identificación genética y compromiso permanente con cada animal", afirman desde la RSCE.

El estado de los perros

La gran mayoría de los ejemplares rescatados pertenecen a razas de pequeño tamaño (chihuahuas, pomeranias, bichones y yorkshires), las más codiciadas en el mercado de la cría.

Según los primeros informes veterinarios, tras el triaje inicial, la situación de los animales es alarmante. Se han detectado casos de hernias, tumores y problemas oculares severos que no habían recibido atención médica.

Además, han afirmado que los animales presentaban el pelaje completamente apelmazado por excrementos y orina, además de infecciones cutáneas derivadas de la falta de limpieza en las jaulas. El número de animales triplicaba la capacidad lógica y legal de las instalaciones.

El Ayuntamiento de Gijón ha tomado las riendas de la situación para evitar que los perros queden bloqueados judicialmente durante meses o años. La Concejalía de Medio Ambiente ha iniciado los trámites para declarar el "estado de desamparo" de los 339 animales.

Cargos por delito de maltrato animal

¿Qué significa esto? Si la administración logra la tutela legal, los perros dejan de ser considerados "propiedad" del criadero bajo investigación y pasan a ser responsabilidad municipal. Esto agilizaría radicalmente los procesos de acogida y adopción, permitiendo que los animales encuentren un hogar sin esperar a que se dicte una sentencia firme.

Actualmente, el Centro Municipal de Protección Animal, ubicado también en Serín, se encuentra bajo mínimos debido a la entrada masiva de animales. El personal municipal y voluntarios están trabajando a contrarreloj para identificar y desparasitar a cada ejemplar.

Los voluntarios están adecuando los espacios de emergencia para el alojamiento temporal y coordinando con protectoras externas la salida de los casos más urgentes (cachorros y enfermos).

El criadero ha sido clausurado de forma cautelar. Los responsables de la instalación se enfrentan ahora a posibles cargos por delito de maltrato animal bajo la Ley de Bienestar Animal vigente.

Esto podría acarrear penas de prisión, inhabilitación para el comercio de animales y multas económicas de cuantía histórica. Las autoridades han pedido calma y han recordado que, aunque la ola de solidaridad es inmensa, los perros todavía no están disponibles para adopción definitiva hasta que se resuelva el trámite administrativo de desamparo.