Un galgo tumbado.
Javier Luna, presidente de Pacma: "Rescatamos a más de 290 perros; las instituciones miran hacia otro lado"
El fundador de la protectora Galgos del Sur advierte sobre la terrible situación de los galgos, abandonados cada año por los cazadores.
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La situación de los perros utilizados para la actividad cinegética vuelve a estar en el punto de mira. Cada año, cuando finaliza la temporada de caza, cientos de canes, principalmente galgos, podencos y perros de rehala, son abandonados o sacrificados, un fenómeno que las protectoras describen como una "crisis silenciosa" que se repite invariablemente en los primeros meses del año.
Javier Luna, presidente del Partido Animalista PACMA, ha alzado la voz para denunciar el drama al que se enfrentan las asociaciones y protectoras durante febrero, una época crítica en la que muchos cazadores comienzan a deshacerse de los animales que ya no consideran útiles para la siguiente temporada.
Según datos aportados por Luna, solo un centro de rescate llegó a recoger más de 290 perros el año pasado, una cifra que califica como "terrible" y que, lamentablemente, no muestra síntomas de disminuir.
Este problema se ha visto recientemente agravado en regiones como Andalucía, donde las lluvias prolongaron la temporada de caza hasta casi febrero.
Ello ha permitido que muchos cazadores continúen empleando perros más allá del calendario habitual, alargando también el periodo de riesgo para los animales.
"Los perros de caza también sufren el maltrato y el abandono, pero siguen siendo los grandes olvidados", ha advertido Luna, alertando de que las protectoras ya se preparan para una nueva oleada de llegadas. "Se nos espera una avalancha muy grande de perros abandonados", afirmó.
Falta de protección legal
El punto más polémico de la denuncia reside en el vacío legal que rodea a los perros de caza. La nueva Ley de Bienestar Animal aprobada en España excluye expresamente a los perros utilizados en actividades cinegéticas, lo que los deja fuera de las medidas de protección y de los controles más estrictos en materia de bienestar.
Para las protectoras, esta excepción crea una categoría de "animales de segunda", sin derechos reales ante el abandono y el maltrato. Luna fue contundente al señalar la responsabilidad de las administraciones públicas: "Las instituciones miran hacia otro lado. Los cazadores siguen actuando con total impunidad".
El lobby de la caza
Desde PACMA, insisten en que la falta de controles, sanciones y políticas de concienciación alimenta un ciclo perpetuo de sufrimiento animal que se repite año tras año.
Ante este panorama desolador, el presidente de PACMA lanzó un mensaje directo a los responsables políticos: "No sigáis amparando al lobby de la caza. Necesitamos leyes que protejan a todos los perros por igual y que pongan fin al abandono y al maltrato de los perros de caza".
La denuncia de PACMA, que coincide con campañas de diferentes colectivos animalistas, reaviva un debate social que enfrenta el arraigo de la tradición cinegética con el creciente rechazo al maltrato animal en la sociedad española.
Mientras tanto, las protectoras de todo el país se preparan, una vez más, para recibir a las víctimas silenciosas de una práctica que todavía divide a la opinión pública.